viernes, 27 de mayo de 2016

De Velahiz. Un destino confuso.





Durante casi dos años Velahiz vagó por desconocidos parajes, pueblos y ciudades extrañas, valiéndose únicamente de su inteligencia, su belleza y (sería absurdo no admitirlo) su suerte.
Con ánimo de ganarse el sustento, en aquellos días no le incomodó hacer las veces de criada que se humillaba para servir con eficiencia a un rico mercader, portadora de un mensaje que alguien le encomendara desde lejos, o bien la compañía femenina de algún hombre solitario que ocasionalmente se cruzaba en su camino.
A menudo su suerte la abandonaba y el sol la sorprendía luego de pasar frías noches a la intemperie, o durmiendo sobre un montón de paja seca en los establos malolientes de una sucia posada.
Inevitablemente, a veces también la embargaba un sentimiento de repentino temor al recordar las palabras de aquella mujer, la mujer de mirada penetrante y majestuoso porte que pretendía llevarla a esa tal..., a la Torre Blanca, para entrenarla como si fuese un maldito animal salvaje. Ella había dicho que eran pocos los casos en que una mujer capaz de encauzar el poder único sobrevivía sin haber aprendido a controlar y utilizar su don. La desconocida había insistido hasta el punto de convencer a Samia para que enviase a Velahiz a realizar estudios en la lejana y misteriosa Tar Valon. Aquella bruja era una aes sedai, ahora lo sabía. Velahiz había conocido a otras como ella durante su interminable trayecto por diferentes pueblos y ciudades del mundo.
La joven siempre procuraba huir de esa clase de mujeres, pues temía que intentasen llevarla con ellas a esa torre de la que tanto se hablaba y a la que supuestamente pertenecían.
“¡La luz te confunda!”, susurró dirigiendo sus caóticos pensamientos a la aes sedai que había descubierto su capacidad de encauzar. “¡Sobreviviré!. . . Por todos los demonios, ¡no moriré a causa de este absurdo don!”.
“En caso de que fuera cierto que ella poseía ese don, capacidad o lo que fuese”, pensó mientras extraía sus últimas reservas de pan y carne seca que guardaba en la bolsita, pendiendo de su cinturón.
No hacía mucho tiempo atrás, alguien le había comentado que las aes sedai no mentían, y dicho recuerdo sólo contribuyó a aumentar sus preocupaciones y temores.
Si aquella mujer hablaba con sinceridad, entonces quizá lo mejor sería hallar alguna forma de aprender a dominar ese poder; al menos lo suficiente como para evitar hacerse daño a sí misma. Buscaría la manera de hacerlo; no tenía la menor idea de cómo lo haría, pero aprendería a encauzar el poder único.


De Marshelm. Diario (crónica III)



Al fin he parado solo un momento a descansar, estoy ya a la puerta de tar valon, no es muy largo el camino de la aldea hasta la ciudad, pero he estado dando muchos rodeos para evitar a mis padres o cualquier amigo que me pueda reconocer.
No dejo de pensar en mi amiga, no pude encontrarla en la posada a la que fui en primer lugar al escaparme y aquí estoy, cansada y hambrienta, no pude traer muchas provisiones ya que no logré entrar nuevamente a mi casa, pero sigo aferrada a mi idea y por la luz que llegaré a la torre blanca.
La primera noche luego de escaparme de mi casa me dio una fiebre muy fuerte, fue tal la intensidad que estuve oculta casi 3 días en esa casucha que estaba casi saliendo de la aldea, padeciendo en silencio lo que sin duda fue el resfriado más fuerte de mi vida.
A pesar de ello nunca dudé, era como si algo más fuerte que cualquier enfermedad me atraía a la torre. Luego de sentirme un poco mejor seguí mi camino, muy débil a causa de la falta de alimentos, pero con algo de fuerzas por el poquito de agua que logré encontrar en esa casita. al seguir mi camino como por providencia de la luz me encontré con un joven que examinaba la pata de su caballo, al parecer tuvo algún tipo de torcedura por traerlo a mucha prisa. Me ofrecí a examinarlo, le dije que me gustaban los animales y que podía tratar de mejorar a su montura. El asintió y procedía curar lo mejor que pude al animal.
Después de un rato y luego de que el verificara como estaba el caballo, me pagó con comida y la devoré con deleite, ya me sentía preparada para seguir mi camino!
Y así fue, así que aquí estoy, a punto de entrar en tar valon y mirando el inicio de lo que el entramado teje para mí.
Continuará…
At: Marshelm Arinshaw cuidadora de animales.

De Marshelm. Diario (crónica II)



Hoy las palabras no me salen, tengo horas y horas pensando en lo que escribiré.

Todo comenzó, cuando mi amiga, la hija del noble que visitaba nuestra aldea había recibido una respuesta muy positiva para su petición en la torre blanca. La curación por parte de la torre blanca era un hecho, tenía que ir lo más pronto posible y hoy, en la mañana fue el día, Y yo aquí estoy, castigada, encerrada en mi habitación, sin saber que fue de mi amiga, ya que me invitó a ir con ella, pero tuve que  responder que no, por el odio que mis padres sienten por  las aes sedai. Ella quiso insistir, incluso pidió permiso a mis padres para llevarme con ellos, pero fue un terrible error. Mi madre me golpeó y me encerraron en mi habitación, y estoy esperando que sea la hora de repartir los pedidos de pescado de mi padre, para poner en práctica mi escapada, a pesar de su odio, a pesar de saber que no tengo ningún tipo de poder, pediré cobijo en la torre blanca, sé que deben necesitar algún personal de limpieza o a alguna moza para los caballos, y eso para mí será una gran satisfacción. sí, eso haré, ahora más convencida estoy de que lo que hago está bien y que allí todo será mejor.

En este instante todo está en silencio; me preparo para salir, por la pequeña trampilla que hay debajo de mi camastro, un gran escondite para mis juguetes de niña y para los libros que lograba llevar a casa. Tengo una pequeña mochila con agua y algunas galletas, que es todo lo que tenía a la mano, y con solo eso me dispongo a emprender mi aventura.

Dejo esta página de mi diario hasta este momento, cuando pueda volver a escribir relataré lo que ha ocurrido de esta decisión que he tomado.



At: Marshelm Arinshaw cuidadora de animales

jueves, 26 de mayo de 2016

De Khalindira y Sartek. Más allá del vínculo.



Las estancias privadas de la Sede Amyrlin

En este amplio salón oval con grandes ventanales que permiten divisar la bella
ciudad, la Llama de Tar Valon aprovecha los pocos momentos de intimidad que le
son  permitidos por el  cúmulo de sus ocupaciones.  La  habitación  cuenta con
hermosos muebles de caoba, destacando una mesa para comer con seis sillas, una
biblioteca llena de libros de lujosa encuadernación, los que en su mayoría han
sido obsequio de dignatarios y peticionantes. Hay dos sillones con un delicado
tapizado de terciopelo rojo cerca de la chimenea. La Bandera de Kandor, con el
Caballo Rojo encabritado destaca en una de las paredes,  mientras que en otra,
hay una gran cantidad de pequeños retratos de sus predecesoras, algo que ayuda
a su ocupante a recordar sus aciertos y errores y a mantenerse siempre alerta.
Además de  la de ingreso a  través del Despacho,  la estancia posee otras  dos
puertas,  una que  comunica con  la habitación  destinada al  Guardián  de  la
Amyrlin,  y otra que se encuentra entreabierta y conduce a la recamara privada
de la Guardiana de los Sellos.  A través de ella se alcanzan a ver  una enorme
cama de madera cantada con  sus respectivas mesas de noche,  un lujoso armario
lleno  de vestidos,  faldas y blusas  de finísima confección y  un tocador con
peines  de marfil y  ornamentos para el cabello.  Todo el  mobiliario ha  sido
obsequiado a su actual ocupante por los cantores Ogier, y el mismo se completa
con una hermosa  cómoda de madera cantada sobre la que puedes  observar varios
alhajeros  de plata y  un cofre lacado  que atesora  cartas y recuerdos  de la
Llama de  Tar Valon.


Sartek está apoyado en la repisa de la chimenea contemplando abstraído la bandera de Kandor con el Caballo Rojo.

Khalindira entra en la habitacion y la cierra de un portazo.

Khalindira dice 'Malditas sean todas estas mujeres!'

Sartek aprieta los párpados y se quita la capa de colores cambiantes que deja sobre una butaca.

Sartek dice 'no percibí mucha pesadumbre en sus actitudes, ciertamente'

Khalindira abraza la fuente y salvaguarda la habitacion contra oidos indiscretos mientras agria el gesto.

Khalindira dice 'Y que esperabas? Solo se miran su propio ombligo, o la forma de sacar provecho, o si exhibo debilidades que les

puedan servir. '

Khalindira lanza las palabras como dardos llenos de resentimiento.

Sartek dice 'por más que me parezca que conozco un poco a las Aes Sedai, siempre me quedo a medio camino, Khali '

Khalindira asiente mientras cruza la estancia y se desata el ceñido corset de su vestido. Siente que le falta el aire, y no esta

segura de si es por algo fisico o si es meramente emocional.

Sartek observa con cierta prevención los ademanes bruscos de Khalindira, percibe que está a punto de estallar y él la necesita

contenida en estos momentos.

Khalindira dice 'Te juro que si no fuera por Silviana, por Septienna, por Cordelia y por esclarecer las muertes de Jhamira y las

demas, mandaria a la Torre Blanca a la Fosa de la Perdicion'

La ira de la AMyrlin se siente como oleadas de fuego a traves del vinculo, mientras Sartek procura mantener la calma.

Sartek dice 'no les presté mucha atención, Khali, he de reconocer que me importaba bien poco lo que hicieran esas mujeres, nada

peligroso proveniente de ellas estaría a mi alcance evitar'

Sartek da un paso hacia Khalindira, pero ni la toca ni invade su espacio, solo pretende mostrarle algo de cercanía.

Khalindira dice 'Pues sacando a las Marrones y a Zora, el resto de las Asentadas parecian estar mas interesadas en buscar

debilidades en mi que en despedir a una mujer tan formidable como Cordelia. '

Khalindira se quita el suntuoso vestido ceremonial y se queda solo con sus enaguas.

Sartek dice 'eso es lo que hacen siempre, no es así? Por qué te sorprendes y enfureces de ese modo? Sí, sabemos que Cordelia Sedai

no merecía eso, pero les importó ella en vida, Khali?'

Khalindira se para frente al espejo mientras desata su cabello y se quita aretes, collares y demas abalorios. Su silencio es mas

elocuente que las palabras, y la ira que no cede en el vinculo le termina de responder al hombre.

Aunque Sartek intenta mantenerse calmado y atender el malestar que muestra Khalindira, sigue irradiando profunda consternación y

tristeza.

Khalindira finalmente se quita los zapatos, quedando tan baja como es realmente.

Sartek viendo que ella no tiene reparos en desahogar la vestimenta ceremonial, se desprende del peto plateado quedándose en

camisa, avanza otro par de pasos y se coloca detrás de Khalindira.

Khalindira mira a Sartek con tristeza, con una tristeza realmente profunda a traves del espejo.

Sartek clava su mirada en la de ella, igualmente a través del espejo.

Khalindira susurra 'Ellas no valoran mas que el poder, pero la Sabiduria... qué nos sucede a las Aes Sedai, Sartek? Qué es lo que

nos ha enfermado asi?'

Sartek alza las manos como para ponerlas sobre los hombros de la Amyrlin, pero vuelve a bajarlas a los costados, temeroso de

tocarla.

Khalindira sostiene la mirada fijamente en la del hombre.

Khalindira dice 'No voy a morderte, no hoy. '

Sartek dice 'la soberbia, el orgullo mal entendido, la ambición, la envidia... defectos todos ellos de los seres humanos de a pie,

Khali, y que en las Aes Sedai nos negamos a querer aceptar, pero ahí están'

Sartek por fin posa una mano suavemente en el hombro cubierto solo por un tirante de seda.

Khalindira reprime un escalofrio y baja la vista turbada.

El vinculo se baña de un sentimiento tan fuerte y tan dificil de explicar que practicamente hace que Sartek se maree.

Sartek aparta la mano unos instantes, conmocionado por semejante intensidad, inesperada por demás, pero de nuevo la coloca en el

hombro de la mujer, luchando por contenerse, y finalmente alza la otra y la pone sobre el otro hombro.

Khalindira susurra 'El poder es un regalo que nos es dado para servir a los seres humanos de a pie, no para creernos semidiosas.

Estoy muy cansada de estos juegos. Dime... como lo soportaba Jhamira?'

Sartek susurra 'no tuve tiempo de saberlo, Khali, solo de intuirlo'


Khalindira suspira profundamente y lleva sus manos hasta las de su guardian sin darse la vuelta.

Sartek dice 'supongo que forzando los límites de lo que seesperaba de ella como Amyrlin '

Khalindira susurra 'Es lo que hago a diario. Pero cuando la mascarada termina, cuando estoy aqui sola, o gracias a la Luz, ahora

contigo, quisiera cogerlas a todas y retorcerles el pescuezo ese de Gallina que tienen. '

Sartek siente algo extraño ante el contacto de las manos de Khalindira sobre las suyas, un raudal de emociones que pugnan por

romper su precaria serenidad.

Sartek dice 'Khalindira, necesito que te tranquilices...'

Khalindira se da la vuelta subitamente y mira al hombre fijamente a los ojos, aunque esta obligada a levantar mucho la cabeza.

Khalindira dice 'Estoy tranquila. '

Sartek percibe a través del vínculo que Khalindira está cualquier cosa menos tranquila, pero juzga oportuno no iniciar una

discusión al respecto, sobre todo porque ella no puede mentir y por tanto está convencida de que realmente se siente tranquila.

Khalindira mira al hombre desafiante y luego le empuja suavemente con la mano derecha.

Khalindira dice 'Alejate de mi, Torre con patas'

Sartek sonríe sin alegría, toma la mano de ella entre las suyas y se aleja dos pasos, sin soltarla.

Khalindira murmura algo entre dientes pero permite que siga sujetandola.

Khalindira dice 'Bien, habla. Sé muy bien que algo te sucede y percibo que es mucho mas grave de lo que puedo imaginar. '

Sartek asiente muy despacio, mirando fijamente a Khalindira.

Khalindira pestañea repetidas veces pero no dice nada.

De soslayo, Sartek observa de nuevo la bandera.

Khalindira sigue la mirada de Sartek.

Sartek susurra 'primero pensé que se refería a tu cabello... pero no... aunque no importa, eras tú de igual modo...'

Sartek señala el caballo rojo del estandarte y la melena pelirroja de la Amyrlin.

Khalindira mira la bandera, luego a Sartek y luego a la bandera otra vez.

Khalindira dice 'Profetizo sobre mi?'

Sartek susurra 'sobre ambos, Khali'

Khalindira dice 'Oh, que bien. Asi que no solo yo estoy en peligro, sino tu tambien? Luz!'

Khalindira se golpea la frente con la mano libre.

Sartek suelta la mano de la Amyrlin y camina hacia un aparador para servirse una copa, pero no encuentra nada que le vaya a

servir. Necesita distanciarse un poco para poder explicar lo acontecido.

Khalindira que mando a quitar todo rastro de alcohol de sus estancias privadas, observa la espalda del hombre con la cabeza

ladeada.

Sartek dice 'sabes ya que hay un peligro, entonces, supongo que es evidente '

Sartek se gira de nuevo y enfrenta la mirada de Khalindira.

Khalindira dice 'Luz, ha de ser algo muy malo para que te alejes asi. Pero ten presente que las profecias a veces son confusas y

con multiples interpretaciones. Puedes recordarla lo mas fidedignamente posible?'

Khalindira toma asiento en uno de los sillones sin perder de vista al hombre.

Sartek dice 'puedo intentarlo, pero como comprenderás, lo que aconteció acto seguido basta para nublar la memoria de cualquiera '

Khalindira asiente silenciosamente, aunque transmite una profunda comprension a traves del vinculo.

Sartek se lleva un puño a los ojos y los aprieta en actitud pensativa.

Sartek susurra 'en la noche del aniversario de la muerte de la madre halcón...'

Sartek contiene el aliento unos segundos antes de poder seguir.

Khalindira esta ahora pendiente de cada palabra de cada gesto de su Gaidin como si en ello se le fuera la vida. Y que tal vez asi

sea.

Sartek susurra 'la oscuridad se cernirá sobre el Caballo Rojo...'

Khalindira da un respingo pero mantiene el rostro imperturbable.

Sartek susurra 'y todo estará perdido si no se encuentra cerca un viejo halcón negro castigado...'

Khalindira repite las palabras en un quedo susurro instintivamente.

Sartek se estremece y traga saliva.

Sartek susurra 'que pueda salvarlo...'

Sartek aparta el puño de los ojos y mira a Khalindira directamente.

Sartek susurra 'un halcón que pueda torcer el destino... para salvarlo...'

Sartek da un par de pasos hacia la butaca y se detiene, profundamente consternado.

Khalindira respira profundamente, los latidos de su corazon se intensifican.

Sartek susurra 'no sé cómo decir esto, Khali, no lo sé, así me ciegue la Luz'

Khalindira dice 'Solo dilo, Sartek. Y no le cambies nada, puede ser crucial conocer la profecia exactamente como fue lanzada por

... por la dulce Cordelia. '

La voz de la Amyrlin suena tremula.

Sartek se acuclilla delante de la Amyrlin para mirarla directamente a los ojos.

Khalindira entrecierra los suyos en un gesto entre desconfiado y extrañado. NO logra entender que es lo que turba tanto a Sartek,

luego de decirle que la van a matar y probablemente a el tambien.

Sartek susurra 'el halcón habrá de ofrecerse en sacrificio... y solo... solo el amor más sincero podrá salvarlo '

EL vinculo se sacude violentamente ante la consternacion y la sorpresa de la Amyrlin, que abre y cierra la boca varias veces sin

poder decir nada.

Sartek se tensa por dentro y por fuera, expectante, indeciso, aguardando a que Khali pueda expresarse de algún modo.

Khalindira se deja caer pesadamente sobre el respaldo del sillon sin poder hablar, toda ella envuelta en una lucha de sentimientos

contradictorios, su respiracion acelerada, su corazon latiendo con rapidez y una punzada de tristeza en sus verdes ojos.

Sartek permanece en silencio, tan conmocionado como Khalindira, pese a que ha tenido un poco más de tiempo para asimilarlo, pero

las emociones de ella lo desbordan.

Khalindira dice 'Tu... yo... cordelia... tu... esto... '

Khalindira por primera vez en su vida se ha quedado sin palabras y no puede proseguir. Todo su entrenamiento de Aes Sedai se ha

esfumado y no logra recomponerse de la impresion que las ultimas palabras de Cordelia le han generado.

Sartek dice 'necesitas que me vaya a mi cuarto, Khali?'

Khalindira enfoca su mirada en el hombre y lo mira como si fuera la primera vez que lo ve.

Esa mirada provoca que Sartek transmita su ternura a traves del vinculo.

Lentamente la amyrlin niega con la cabeza.

Khalindira dice 'No. No eres un perro, no eres mi mascota y no te enviare a ningun sitio. Pero estoy dispuesta a ofrecerte romper

el vinculo ahora y salvarte. No... no voy a dejar que mueras por mi. Y no te sometere a vivir otra vez el mismo dolor que ya has

sufrido con la muerte de Jhamira'

Sartek se levanta de un salto y sus ojos ahora refulgen llenos de una rabia desesperada.

Khalindira se sobresalta ante la reaccion del hombre.

Sartek dice 'ni lo sueñes, Khalindira, no estoy dispuesto a romper nada, no voy a ir a ningún lado que tú no quieras, no voy a

vivir el maldito y jodido dolor de nuevo porque no pienso dejarte morir ni perderte, entiendes? entiendes?'

'solo que Cordelia te ha dicho de algún modo lo que sientes, o lo que has de sentir, o lo que siento yo, jodida Luz! antes de que

quizá estemos preparados para asumirlo, para entenderlo, siquiera para aceptarlo.

Sartek que tenía las manos alzadas, las deja caer, impotente ahora ante tal aluvión de emociones.

Khalindira se pone en pie de un salto y se planta frente al hombre con los brazos en jarras, un fuego en los ojos refulge con

intensidad.

Khalindira grita 'A la Fosa de la Perdicion con si estoy o estamos preparados!! Tu no vas a morir por mi, porque yo... yo... yo no

podria vivir sin ti!'

Sartek se sobresalta por dentro y el vínculo transmite un hondo sentimiento que inunda a Khalindira.

La intensidad de las palabras de la Amyrlin van decreciendo hasta volverse un susurro quedo, tras lo cual la mujer sin poder

evitarlo se lanza a los brazos de su Guardian y lo estrecha con fuerza, con desesperacion.

Sartek la envuelve, tomado por sorpresa, pero firme y sin vacilar.

Sartek susurra 'no pasará nada, Khali, yo me sacrificaré por ti, pero no moriré, no moriré porque... no moriré, maldita sea'

Khalindira separa la cabeza del pecho del hombre y lo mira fijamente a los ojos golpeandole con el puño.

Khalindira dice 'Dilo!'

Sartek sigue estrechándola con fuerza, estremecido, pero titubea sin atreverse a verbalizar lo que ella pide.


Khalindira clava sus largas uñas en los fornidos brazos del Shienariano.

Khalindira grita 'Dilo, maldita sea!'

Los ojos de la Amyrlin estan llenos de lagrimas ahora.

Sartek susurra 'porque te amo, Khali, porque tú me amas a mí, por eso no sucederá nada... no esta vez.. por mi alma... no esta

vez... no nunca si está en mis jodidas manos'

Sartek aprieta mucho los párpados, como si hubiera liberado un caudal impetuoso que ahora no sabe controlar y ello se percibe a

través del vínculo.

Las lagrimas ruedan por las mejillas de la Amyrlin justo antes de que se ponga en puntillas de pie y silencie a su Guardian con un

liberador beso, lleno de amor. El vinculo termina de decir el resto.

miércoles, 25 de mayo de 2016

De Lrotu. Recordando el pasado.





en la profundidad del bosque de altara, sentado sobre un tronco caído, y mirando las aves volar por el cielo, las mariposas revolotear sobre la hierba de primavera, recuerdo mi antigua vida, vida que dejé atrás aunque con pena, con alegría también, y me siento satisfecho de poder comprender muchas cosas.....

Nací en ebou dar, en el segundo mes del invierno, en una familia de clase media; mi padre un pescador curtido, mi madre una tejedora hábil y diestra, y una hermana casada con un posadero.

Como el chico pequeño de la casa, reinaba en sus vidas y sus corazones, y hacía y deshacía a mi gusto, pataleaba para ir con papá a pescar, o jugaba con las telas de mi madre y crecía como un chico fuerte y sano.

a partir de los 4 años, no era extraño que me vieran en el puerto, de tras de mi padre, rumbo a nuestra pequeña barca para ir a faenar a la bahía o un poco mar adentro, y en las tardes, haciendo pequeñas tareas con mamá, aparte de dar mis lecciones.

crecí aprendiendo a usar la daga, a ocultarme y a ser sigiloso como un gato; sin saber por qué, me gustaba imitarles, y jugar con gatos, perros y cualquier otro animal, era mi favorito, no soportaba que los maltrataran.

la vida corría tranquila, aprendiendo, jugando, pescando, tejiendo, ya que mis dos padres me enseñaban sus oficios, para que escogiera el que quería, u otro si ese era mi gusto.

Andaba por cualquier parte de la ciudad a mis anchas, incluso, aunque padre no lo descubrió si no por casualidad, me gustaba ir al raad a practicar mis artes del sigilo.


A mis 17 años logré enrolarme en un viaje a Tanchico en un barco comercial regular que duraría 6 meces.
Pude hacer esto debido a mis viajes cortos con barcos de Eboudarianos que cruzaban las rutas comerciales en todas direcciones pero sin alejarme demasiado de casa, aprendí a guiarme por las estrellas, a campear tormentas, a soportar privaciones llegado el caso.

Mi voluntad fue creciendo junto con mis demás habilidades y aprendiendo de mucha gente cosas útiles para la vida.

A mi regreso a ebou dar, me dediqué por un tiempo, a comerciar con las prendas de mi madre, y a buscarle mejor comprador, a la pesca de papá, el viaje a Tanchico me había marcado; había a prendido a regatear mucho mejor que un eboudariano normal, y aunque un marino seguiría dejándome incluso sin calzones, lograba mejores precios y productos en mi ciudad.

Oyendo historias, y escuchando relatos, nació mi pasión por los viajes.
Cierto día me embarqué para bandar eban en un barco de los muchos que hacían esa ruta con regularidad; no niego que me apetecía viajar e intentar conocer algo de la cultura del pueblo del mar, pero ya se sabía lo cerrados que pueden llegar a ser.
Recorrí sus calles y plazas, comprendiendo y aprendiendo de los domani, pero aún así, nada se me comparaba con la vida en Ebou dar; claro está que entre evoudarianos y domanis hay más cosas en común, entre ellas la predominancia de la mujer en la vida social.

descendí por tierra a mi ciudad, acompañando una de las frecuentes caravanas de mercancías que hacen ese trayecto, y le llevé a mi madre unas sedas, con las que se hizo un lindo vestido para uno de nuestros carnavales, por mi parte, a mi padre le busqué unos excelentes aparejos que encontré en bandar, los cuales le gustaron muchísimo.

Con 19 años ya, decidí ir a conocer otras ciudades del continente, y me embarqué para una ruta por el mar de las tormentas, illian y tear, godan y mallene, donde seguí adquiriendo habilidades de comercio, lucha y total, más conocimiento para la vida.

Son ciudades de las cuales tengo buenos recuerdos, pero lo sorprendente, es la ciudadela de tear, majestuosa e imponente a su manera.

 
Las cosas siguieron su curso normal, solo que empecé a percatarme de que mi olfato, mi oído y mi visión empezaban a experimentar ciertos cambios a los que al principio no hice caso.
 
Luego de mi largo viaje de 2 años por las costas del mar de las tormentas, regresé a casa con muchos regalos, y con el suficiente dinero para montar mi propia tienda donde puse a la venta joyas y otros objetos interesantes, dejándola a cargo de un empleado de confianza.
 
Tras pasar una temporada en la ciudad, mis ansias de viajar me llevaron esta vez, a conocer Andor, Cairhien, y las tierras fronterizas, ampliando así en gran medida el mundo de mis posibilidades.
 
Me maravillé con la ciudad interior en Caemlyn, con las torres de Cairhien, y con la Torre Blanca; descubrí la forma de luchar de los fronterizos, su amor por la paz, la belleza y la libertad de los shienarianos; la belleza de las saldaeninas, y de las mujeres de Candor.
 
En cada lugar que visito aprendo algo, por lo tanto no es extraño que hiciera migas con un husmeador norteño, con varios reclutas y que al bajar por Candor dejara algunos indicios de que me interesaría comerciar con sus gentes.
Era hora de volver a Ebou Dar aunque fuera por poco tiempo, así que inicié mi descenso siguiendo una ruta un poco paralela a la de ida, lo cual me permitió familiarizarme un poco con la región central y sus bosques.
 
Soy de naturaleza tranquila, pero tengo una firmeza de carácter y un código propio para hacer algunas cosas. Tenemos fama de pendencieros fuera de Altara lo cual ni me afecta ni me preocupa. He ido aprendiendo algunas cosas de defensa, incluso me atreví a participar en Manala en una competición de bastones del cual no salí tan mal parado como creí.
 
La verdad, no tenía intención de internarme en los bosques de Altara pero un desasosiego me venía corroyendo las entrañas, dejé que mi equipaje siguiera su curso y me interné por tanto en el bosque.
 
Una noche clara, sentado en un tronco de árbol caído presentí que era observado y analizado,  y me dispuse a defenderme de posibles bandidos si hacía falta… pero no llegué a ver a nadie.

lunes, 23 de mayo de 2016

De Marshelm. Orígenes.





El poder era una mancha, una falta según los pensamientos de mis padres despreciable y sucia.
La práctica de un don tan impuro y originado por el oscuro tenía que ser penado con la muerte.
Ese era el pan de cada día de mi hogar, incluso más irónico y falso sonaba ya que vivíamos al amparo de tar valon, en una de las aldeas de entrada de la gran urbe.
Mi nombre es Marshelm Arinshaw, hija única de mis padres, lugareños de la aldea de alindaer, ubicada a la sombra de la capital del poder y de las aes sedai.
Nacida el día 7 del mes de maigdhal, de niñez relativamente tranquila, fui criada con las habituales carencias de una familia de pescadores, con el discurso diario de mis padres y su odio visceral a todo lo que tenga que ver con el poder. Tengo ahora 14 años y escribo un diario, ya que es el único amigo que puedo encontrar en esta vida disciplinada donde no puedo tener amigos o confiar en nadie en mi ciudad porque están relacionados con el oscuro y sus hijas, las aes sedai.
Lo que mis padres no saben es que cada día cuando voy a cuidar del único caballo que tenemos, para que padre haga sus viajes, me escapo algunas horas a leer en compañía de una chica que conocí por casualidad un día en la posada de la trucha saltarina, ella iba a la capital con su padre, por lo que pude escuchar ellos eran nobles de cairhien y venían como peticionarios a la torre blanca porque ella estaba muy enferma.
Por este mismo motivo ella se hospedaba en la posada mientras su padre iba cada día a la torre blanca a esperar ser atendido por la sede amyrlin. nos hicimos amigas cuando ese mismo día de su llegada en la tarde fui a dejar unos pescados que el posadero le había encargado a mi padre, ella estaba leyendo y yo sigilosamente me acerqué a mirar su libro, ya que en casa de mis padres no permitían libros de curaciones o hierbas, y ese parecía ser de alguna de las dos cosas, ella me miró y me sonrojé, y desde ese momento con una amable sonrisa compartimos la lectura cada tarde secretamente en un pequeño reservado de la posada.
A mi edad dicen que tengo mucha vivacidad, y no sé si por eso o por lo cerrado de mi círculo social,  leer todos esos libros me hizo sospechar del don que tengo para sanar heridas.
No sé si enfermedades, pero sé que puedo sanar heridas, porque he curado muchas heridas de nuestro caballo y de algunos otros animales, Ya que amo los animales. son mi vida y me llenan de paz dentro de la rutina del día a día en mi hogar.
Es mi más preciado secreto, porque conociendo el odio de mis padres por el poder no dudo que pensaran que ya yo era una amiga oscura! Solo por tener un don maravilloso de sanar, sin nada que tenga que ver con el poder. Aunque cierto es también que no odio ese tema como mis padres, al contrario, siento curiosidad por todo ello, pero no tanta como para meterme en la torre blanca, porque es un lugar que me atemoriza y más sus habitantes, les tengo respeto y un gran temor  a todas ellas, porque el poder es algo tan asombroso y vivir tan cerca de ellas, ver sus prodigios me han hecho verlas como lo que son, personas con un gran dominio  de sí mismas y con un gran regalo otorgado por el creador. Ya lo que hagan con sus dones depende de cada quien, como resulta con el resto de los mortales, y este entendimiento me hace dudar de mis padres acerca de que todas ellas son amigas oscuras. Quizá estas no son palabras o ideas de una chica de 14 años, pero vivir con mi familia e instruirme secretamente me ha hecho darme cuenta de muchas cosas y me hace también compararlo todo con lo que veo y lo que vivo en mis pequeñas aventuras en tar valon.

Termino así esta primera crónica de mi diario, más adelante describiré mi aventura más reciente.
At: Marshelm Arinshaw


De Khalindira. Requerimientos.



Después del funeral de Cordelia Sedai...


 Khalindira tras subir las largas escalinatas de la Torre Blanca en un tenso silencio, tension que deja sentir a traves del vinculo, arriba a su despacho, abriendo la puerta y poniendose a un lado 

 Khalindira dice 'Pasad por favor'

 Silviana accede al despacho, pero se queda junto a la puerta mirando a la Amyrlin, a la espera de averiguar que provoca tal reaccion tempestuosa.

 Sartek se detiene al lado de la mesa y observa la expresión tormentosa de Khalindira.

 Khalindira entra finalmente al despacho y cierra la puerta con cierta brusquedad. El fuego en sus ojos no presagia nada bueno.

 Silviana dice 'madre, teneis algo que ordenar?'

 Khalindira dice 'Asi es. Sartek, por favor, aguardame en el comedor. '

 Sartek asiente, mira de soslayo a Silviana y abandona el despacho no sin transmitir cierto fastidio teñido de la consternación que no ha desaparecido del vínculo desde los sucesos en manala 

 Khalindira tambien transmite fastidio a traves del vinculo. Fastidio hacia el.

 Silviana se relaja manifiestamente viendo al Gaidin salir del despacho.

 Khalindira se para frente a Silviana y respira profundamente antes de hablar.

 Silviana fija la mirada en los ojos de la Amyrlin que traslucen algo dificil de interpretar.

 Khalindira dice 'Necesito dos cosas. La primera es que averigües que comentan esas mujeres exasperantes. '

 Khalindira hace un gesto energico señalando hacia la puerta cuando habla de las Asentadas.

 Silviana dice 'madre, asi se hara, aunque no resulta muy dificil imaginarlo'

 Khalindira dice 'Pues quiero todos los detalles. No es posible que no puedan respetar ni un funeral, siempre con sus juegos y sus maquinaciones. Creo que Cordelia merecia un minimo de respeto por parte de ellas. '

 Los ojos de la Amyrlin brillan peligrosamente.

 Silviana asiente, y a su mirada aflora de nuevo un apice de tristeza que de inmediato apaga.

 Khalindira dice 'Investiga con cautela, mueve contactos y no te expongas demasiado. Aunque no es una advertencia que necesites, no esta de mas'

 Silviana dice 'lo hare tal como decis... Tal como dices, Khalindira'

 Khalindira se acerca mas a Silviana y le habla casi en un susurro.

 Khalindira susurra 'Van a atentar contra mi en breve, Silviana. Has de estar atenta... y preparada. '

 Silviana que todavia lleva la vara en las manos, golpea el suelo sin poder evitarlo 

 Khalindira asiente lentamente, y luego tuerce el gesto.

 Silviana dice 'por que lo sabes, donde estan los indicios que no he sabido ver?'

 Khalindira susurra 'Te lo explicare todo mas tarde. Pero sabes que no puedo mentir y ademas creo que a estas alturas confias algo en mi. Ve al deposito y coge un angreal y tenlo en todo momento contigo. Luego, ve a ver a Xunynn. Necesito saber como avanzan sus investigaciones sobre la muerte de Septienna. Tal vez hallemos alguna conexion. '

 Silviana dice 'se que no puedes mentir, pero yo si puedo reprobarme el hecho de que esta sea la primera noticia que tengo acerca de algo tan grave'

 Silviana deja la vara apoyada en la pared y se coloca bien la estola 

 Khalindira posa ambas manos en los hombros de su Guardiana, en un inusitado gesto de cercania.

 Silviana niega lentamente, su gesto serio al extremo.

 Khalindira dice 'Silviana, no hay nada que puedas reprocharte. Lo entenderas luego. Ambas sabemos que algo asi siempre suele suceder. Solo que la informacion vino de una fuente... inesperada. Haces tu trabajo estupendamente, no te castigues. '

 Silviana susurra 'perdoname, madre, pero eso lo decidire yo si te ocurre algo que yo hubiera podido evitar, la Luz no lo permita'

 Khalindira aprieta los hombros de la Roja.

 Khalindira susurra 'No va a sucederme nada, si estamos juntas y atentas'

 Silviana susurra 'asi lo quiera la Luz'

 Khalindira suelta los hombros de Silviana y asiente quedamente. 

 Silviana se siente aliviada, el contacto fisico y las muestras de afecto siempre la incomodan 

 Silviana dice 'Khalindira, es por eso que tu guuardián se ha mostrado tan sumamente... alerta en el funeral? o es que cumple con celo su quehacer '

 Khalindira sopesa las palabras de su Guardiana unos segundos y luego asiente.

 Khalindira dice 'Siempre es celoso de sus quehaceres, pero si. Ahora esta muy preocupado y necesito que me cuente todo con lujo de detalles para que podamos estar listas. '

 Silviana dice 'de acuerdo, si no ordenas nada mas...'

 Khalindira dice 'A ti no te ordeno, Silviana. Solo te pido ayuda. '

 Khalindira guiña un ojo a su Guardiana, y se da la vuelta en direccion a sus estancias privadas.

 Silviana se queda con la reverencia en ciernes, suspira por lo bajo, coge la vara y regresa a su despacho.