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martes, 10 de octubre de 2017

De Renji e Inmortales: Infiltrado (Parte 1)



Ha pasado tiempo, el suficiente, desde que abandonamos aquel desértico y frio lugar para dirigirnos hasta Amadicia. En el transcurso pensábamos en todas las palabras e indicaciones que nos dio el maestro, decepcionarlo solo terminaría con nuestra vida. No queremos eso, Renji es un buen aprendiz, todos lo somos; buenos aprendices, lo somos: llevaremos a cabo sus deseos. No importa el tiempo ni el clima, le debemos la vida a nuestro maestro, complacerle es lo único que nos importa.
En un momento de ocio después de días de haber partido de Ebou Dar, recuerdo el episodio que tuve con aquel hombre de aquellos lindos ojos, lindos ojos míos son; toco mi bolsillo y la sonrisa se me dibuja felizmente, aún están allí, lindos ojos, ojos para mi…
Al entrar en Amadicia lo primero que observo son los cambios por los que está pasando esta ciudad la cual está bajo el yugo de los seanchan; pero bueno, eso a mí no me importa, nuestro maestro nos envió aquí. ¿Con qué motivo?, no se ven rastros de los hijos de la luz, rastros… Renji rastrea, sííí Renji es un cazador, Renji es bueno en eso… somos buenos en eso…
Mientras camino lo observo todo, sin perder detalle de cada pista que puede haber en el ambiente que me rodea…

Un callejón
Te encuentras en el fondo de un callejón en el barrio pobre de la ciudad de Amador. La cercanía de las fachadas, y su altura, unido al hecho de que sus paredes son lisas, hacen de esta callejuela un lugar perfecto para una emboscada.

Rotkiv descansa tranquilamente aquí.

Renji sonríe al ver a Rotkiv.

Susurras ‘Es bueno ver que un hijo de la luz aún se encuentra aquí’

Dejas de esconderte y haces un gesto amable.

Rotkiv piensa "qué sujeto más raro, no parece un seanchan"

Le haces una reverencia a Rotkiv.

Dices 'permítame presentarme, antes de que acuda a cualquier acción Maese'

Rotkiv dice 'calla y responde: ¿sigues el camino de la luz o estás del lado de esos amigos siniestros que han tomado mi preciada ciudad? Eso es lo primero que quiero saber, antes de tu nombre o de cualquier cosa sin importancia’

Asientes sin levantar tu cabeza manteniendo la reverencia.

Dices 'camino por la Luz Maese'

Sonríes con confianza.

Rotkiv se pone de pie con la autoridad que le da el pertenecer a una organización tan gloriosa como los hijos de la luz.

Dices 'si no lo hiciera, no arriesgaría mi vida ante tan curtido luchador...'

Tragas saliva.

Rotkiv te mira con suspicacia.

Dices 'mi nombre es Renji... y he venido desde muy lejos'

Te reincorporas lentamente mientras levantas tu cabeza y cruzas tus manos por la espalda.

Rotkiv dice '¿y a qué vienes, Renji, a esta ciudad llena de Amigos Siniestros? ¿Les traes información?'

Rotkiv aprieta la empuñadura de sus látigos.

Niegas con la cabeza mientras haces un ademán con tu mano, no, no, no.

Dices he venido en búsqueda de los Hijos de la Luz, y presiento que usted es uno de ellos’

Rotkiv clava sus ojos en Renji mientras lo escucha atentamente algo molesto por aquel comentario.

Rotkiv dice '¿A los Hijos? ¿Para qué los buscas?'

Caminas con paso ligero y despreocupado de un lugar a otro por lo ancho del callejón mientras piensas y continúas diciendo:

'he oído de su gloriosa organización y de sus fines, con los cuales me siento totalmente identificado’

Rotkiv dice 'los seguidores de la luz no usan cuervos, todo el mundo sabe que esas alimañas sirven al Oscuro... Y vienes aquí hablando de seguir a la Luz y de querer unirte a los Hijos. Más vale que estés diciendo la verdad, porque de lo contrario, siempre puedo averiguarla con... otros métodos'

Rotkiv mira despreciativamente tu anillo.

Dices ‘Oh no, no, todo esto es un pequeño mal entendido que tiene su respectiva explicación, mi señor’

Sonríes una vez más dando seguridad en cada una de tus palabras.

Dices 'pongámoslo de manera simple, mi señor'

Rotkiv mira sus látigos con ganas de usarlos para investigar la verdad.

Tragas saliva y discutes con todas las voces en tu cabeza que decir, mientras no pierdes el semblante y el ambiente que ya has creado para hablar con el Hijo de la Luz que se encuentra frente a ti.

Rotkiv escucha atentamente lo que Renji intenta decir.

Dices 'si yo pongo un punto blanco en una mancha de color negro, el blanco resalta, ¿verdad?'

Miras a Rotkiv y prosigues con lo que decías.

Dices 'pero si yo pongo un punto negro, en una mancha del mismo color negro, esta pasa desapercibida, como si nunca hubiese estado allí, pero ambos sabemos… que aquel punto negro esta allí, en otras palabras…’

Rotkiv te interrumpe: 'claro. El blanco sería la luz'

Rotkiv hace un ademán para que continúes.

Asientes al gesto de Rotkiv.

Dices 'en mi trabajo, ser parte del ambiente es vital, no solo del paisaje, también el entorno, las personas, los bajos mundos y ¿por qué no? ¡La misma sombra!'

Rotkiv dice '¿dices que te mezclas con la sombra para espiar a la sombra?'

Rotkiv te mira con mayor atención.

Dices ‘en mi profesión, suelo escuchar lo que algunas personas no quieren contar, veo lo que no quieren que otros observen, y averiguo lo que otros no pueden averiguar por sus propios métodos, entro en lugares donde otros no entrarían, digamos que soy un recolector de información, un espía…’

Sonríes confiado.

Rotkiv dice '¿Espía de los Hijos?'

Dices 'aquí viene por lo que he venido mi señor, entre rumores por allí, escuche de una red de espías que servían a la luz, y me entere de su majestuosa organización, entonces me dije, Renji tu eres bueno en ello, y si la luz es lo único que te importa, deberías acudir a ellos'

Rotkiv medita las palabras de este tal Renji, preguntándose si no será mejor comprobar lo que dice de una forma más... directa.

Rotkiv dice 'Comprendo. Y vienes a esta ciudad, llena de esos seanchan... ¿No será que quieres venderles la información a ellos?'

Dices 'mi señor, no quiero ofenderle con lo que diré, pero lo he rastreado desde que entre a Amadicia, si quisiese venderles información a los Seanchan, créame, hubiese venido con ellos'

Rotkiv dice 'la luz siempre vence a la sombra, muchacho. Solo mis ideales me darían la victoria si así lo hubieses decidido'

Rotkiv hace un ademán desmereciendo las palabras de Renji.

Haces un gesto reverencial con tu cabeza y dices 'usted podría mi señor, de eso no me cabe duda'

Rotkiv te mira con altivez y decide ponerte a prueba.

Rotkiv dice 'dime, ¿qué buen rumor tienes para compartir conmigo?'

Dices 'oooh rumores... los rumores son solo eso mi señor... me gusta más ir a los hechos'

Rotkiv dice '¿De qué te has enterado mientras llegabas hasta acá?, porque si eres un espía como afirmas, debes manejar información valiosa’

Renji piensa profundamente y mira a Rotkiv.

Rotkiv dice ‘Entonces muchacho, que tienes para mí'

Dices ‘Estaría muy mal de mi parte, ceder información sin tener alguna garantía, mi señor'

Toses estrepitosamente.

Rotkiv te taladra con la mirada y aprieta la empuñadura de sus látigos.

Dices 'pero...'

Tragas saliva.

Rotkiv aguarda.

Dices 'entre nosotros, podría hacer una excepción para usted'

Rotkiv asiente con firmeza, sin apartar la mirada de ti.

Dices 'llueven los comentarios, Ebou Dar al igual que Amadicia está lleno de la escoria que usted llama Seanchan, y su imperio se está expandiendo, y que sus intenciones son reconquistar el continente'

Rotkiv dice '¿Y algo que no sepa?'

Piensas profundamente y comienzas a tocar tus ropas.

Dices 'pero para usted tengo algo mejor que un rumor, en realidad eran para el Capitán General de los Hijos de la Luz'

Rotkiv dice 'veamos qué es lo que traes'

Asientes con un gesto de cabeza.

Dices ‘Esto es solo una muestra de mis pocas habilidades, las cuales podrían ser valiosas para su organización mi señor’

Sacas una caja de entre tus ropas y la abres hacia ti sonriendo, levantas tu mirada y volteas la caja en dirección a Rotkiv.

Rotkiv asoma la mirada para ver el contenido de la caja.

Rotkiv dice ‘¿Son lo que creo que son?'

Señalas los amarillos ojos extirpados del cráneo de un hermano lobo.

Rotkiv dice 'ojos dorados... De un amigo siniestro, sin dudas. Pero haces mal, un buen seguidor de la luz jamás colecciona trofeos, ¡nunca!'

Dices 'no es un trofeo mi señor'

Rotkiv mira el contenido como embobado...

Rotkiv dice ‘Si no es un trofeo para tu vanidad, ¿qué es?'

Dices 'Es la prueba de mis habilidades... y de mi lealtad a la causa de que la Luz gobierne cada rincón del continente'

Cierras la caja de golpe y los ojos de Rotkiv se posan en ti.

Rotkiv susurra 'Prueba de tus habilidades...'

Dices 'aun no termino mi señor, permítame extender ante usted'

Rotkiv dice '¿Que otra sorpresa traes?'

Comienzas a hurgar en una mochila de tela buscando la piel del compañero del hombre al cual le extirpaste los ojos.

Dices 'aquí esta, esto es lo que tengo que mostrar, aquel hombre cegado por la oscuridad tenía como fiel compañero'

Comienzas a sacar la piel lentamente de la mochila.

Rotkiv dice '¡Una piel de lobo!'

Extiendes la piel de un lobo gris.

Rotkiv dice 'Esto sería una gran alfombra para el capitán, si la acepta’

Rotkiv piensa y agrega: ‘Más allá de estos objetos, tus habilidades se muestran al rastrearme hasta este callejón, y al haberme descubierto como Hijo de la Luz aún con estas ropas. Quizás tienes algo que podamos usar, pero eso no lo decidiré yo'

Dices 'mi señor, la Luz emana de su cuerpo ¿cómo no haberlo notado?'

Rotkiv sonríe complacido.
Renji traga saliva.

Rotkiv dice 'está bien, un fiel seguidor de la Luz la reconoce en cuanto la ve, pero escúchame bien, el Capitán no se encuentra acá…'

Rotkiv hace una pausa.

Te inclinas para escuchar atentamente mientras una mueca exalta tu sonrisa.

Rotkiv piensa si continuar con la información y luego asiente con la cabeza.

Renji enrolla la piel y comienza a meterla dentro de la mochila sin perder atención a Rotkiv.

Rotkiv dice 'por los últimos mensajes que he recibido, se encuentra en Ghealdan, cerca de Jehannah. No puedo decirte más. Si eres hábil como dices, los encontrarás, habla con él. Por mi parte, enviaré una paloma comentando lo sucedido y te recomendaré para ser puesto a prueba, muchacho. Y si sigues a la Luz como dices, se verá'

Dices 'bueno, espero encontrarles. Sin embargo, tengo una duda, mi señor, algo que solo me produce curiosidad'

Rotkiv dice 'dime'

Dices 'porque usted se encuentra aquí... solo, entre tanto invasor...'

Rotkiv dice '¿Y tú me lo preguntas, Muchacho? como bien dices la información vale oro...'

Dices 'siempre hay que intentar saber más, cuestiones de oficio’

Te ríes disimuladamente.

Rotkiv dice 'Yo me encargaré de que la Luz vuelva a brillar en esta ciudad que me vio nacer.'

Rotkiv asiente con aún mayor firmeza.

Rotkiv dice 'la pureza volverá a esta ciudad.'

Renji sonríe con confianza.

Rotkiv dice 'ahora anda, encuentra a los Hijos. Ellos probarán si eres digno de unirte a nosotros.'

Le haces una reverencia a Rotkiv.

Dices 'así será Maese...'

Rotkiv dice 'eso espero'

Dices 'espero verle pronto, y ser de utilidad tanto para usted como para toda la organización'

Rotkiv dice 'ya lo veremos... lo veremos.'

Renji termina de inclinarse y recoge sus cosas prestas a partir.

Rotkiv se sienta nuevamente a descansar desentendiéndose del muchacho.

Sonríes y avanzas por el callejón mientras hablas con tus voces: lo logramos, estamos casi adentro, el maestro se verá complacido, lo estará. Nuestra idea está funcionando, el camino a Ghealdan es largo y partiremos enseguida, necesitamos saber más; el maestro querrá saber más

domingo, 8 de octubre de 2017

De Keiven, Farid e inmortales: Entrenamiento en la Torre 2

El patio de entrenamiento
    Has llegado al patio de entrenamiento de la Torre Blanca.  Ves parejas    y aprendices  alineados simulando  combates con sus espadas de prácticas mientras el maestro los observa con gran atención.   Desde aquí se divisa el cubo donde  se depositan las armas que  usan los chicos y al lado un armario donde seguramente se guardan los útiles de entrenamiento.
    A la parte opuesta ves una vaya en la que casi siempre hay alguna novicia o aceptada prestando atención,  incluso,  alguna que otra hermana se deja ver admirando la preparación de los futuros guardianes.
    La tarde es extrañamente calurosa, aun cuando la mañana no ha superado los cinco grados de temperatura
    Farid camina junto a Keiven hcia los patios de entrenamiento.
    Los patios, como es habitual, están llenos de guardianes y cachorros entrenando.
    Keiven camina expectante, preguntándose en qué consistirá ese entrenamiento... especial.
    Algunas Aes Sedai pasean tranquilas mirando los combates más espectaculares de cuando en cuando.
    Novicias y aceptadas vienen y van aprovechando todo el tiempo libre que tienen para ojear a los aprendices y cachorros.
    Farid dice 'ya tendrás pretendientas, me imagino'
    Dices 'no, mi señor'
    Farid mira con sonrisa burlona a Keiven.
    Dices 'lo cierto es que..., no me lo imaginaba así'
    Dices 'en cierto modo, esto parece una feria ambulante'
    Dices 'como si nos exhibiéramos a la mejor postora, si me permitís la expresión'
    Keiven se guarda mucho de que pueda ser escuchado por alguna de las presentes.
    Farid dice 'cuando aparece la indicada, supongo que es como buscar esposa'
    Keiven se gira hacia Farid.
    Dices 'un flechazo?'
    Keiven sonríe, con sorna.
    Farid dice 'no exactamente'
    Farid dice 'es más bien como sentir la confianza necesaria en esa persona'
    Dices 'nunca he pensado en... ellas de ese modo, de hecho siempre me hacen sentir incómodo'
    Dices 'bueno, todas menos una'
    Farid se gira hacia Keiven.
    Keiven siente calor en las mejillas.
    Farid dice 'es un primer paso'
    Dices 'pero eso no significa que ella se haya fijado en mi'
    Farid dice 'el vínculo es más importante que un matrimonio, a mi entender'
    Dices 'además, algo me dice que en esto, como en todo... siempre deciden ellas'
    Keiven se atusa la coleta.
    Farid dice 'algún día te contaré como me sucedió a mi'
    Dices 'eso sería de mucha ayuda, aunque entiendo que es algo íntimo, supongo'
    Farid mira hacia la torre donde Xunynn parece que otra vez está discutiendo con alguien.
    Farid dice 'sigamos con lo nuestro'
    Dices 'sí, estoy ansioso por seguir progresando'
    Farid dice 'quedate solo con el pantalón vestido, y ponte en el centro de este círculo '
    Farid señala una de las secciones vacías del patio.
    Keiven obedece la orden con presteza, no siente remilgos por la semidesnudez.
    Farid hace un gesto a varios cachorros que se acerquen con el pedido.
    Keiven se coloca en la posición indicada y agradece la brisa sobre el sudor en su piel.
    Farid dice 'Keiven Den'Astur cierra los ojos'
    Farid dice 'abraza el vacío'
    Farid dice 'siente la tierra y el aire a tu alrededor'
    Keiven se concentra en la llama que envuelve el vacío y cierra los ojos con fuerza, esperando lo que sea.
    Farid coge una de las piedras de un cubo y la lanza hacia Keiven.
    Keiven acusa el impacto en el torso con un gemido. Susurra 'ahí va un buen verdugón'
    Farid dice 'concentrate, debes sentirla llegar'
    Keiven trata de sentir el aire a su alrededor, anticiparse.
    Farid dice 'algunos lo llaman intuición'
    Farid coge otra piedra y vuelve a lanzar.
    Keiven se encoge ligeramente, tratando de olvidarse del dolor y adopta la pose de la rosa se despliega.
    Farid dice 'el dolor es mental, abrazalo como al vacío'
    Farid lanza una piedra a los pies cerca de Keiven.
    Keiven escucha, con sus sentidos amplificados por la oscuridad que lo rodea, cómo tintinea el guijarro sobre el suelo.
    Farid hace un gesto a uno de los cachorros para que lance otra piedra.
    Alguien lanza una piedra a los pies de Keiven. A su vez, Farid lanza dos piedras más.
    Keiven gruñe al sentir que esta piedra venía de otra dirección, pero no la habría esquivado.
    Farid dice 'no te estás concentrando Keiven'
    Keiven sacude la cabeza y responde: 'estoy concentrado, mi señor, al menos en el grado que puedo alcanzar'
    Farid dice 'no existe el cansancio, no existe el dolor, no hay ni calor ni frio'
    Farid dice 'solo estas tú, agudiza tus sentidos!'
    Farid susurra 'no me decepciones'
    Keiven percibe el espacio a su alrededor como una partitura, simple y llena de tramas invisibles, permitiendo que el silencio del viento acaricie sus sentidos.
    Farid se mueve con pies sigilosos alrededor de Keiven guardando la distancia, cada dos pasos va lanzando un par de piedras.
    Keiven siente la vibración de las piedras en la brisa que le rodea, no consigue esquivarlas pero es un avance.
    Farid continua la ronda.
    Keiven se adentra en su propio vacío, enlazándola con la melodía que nadie más puede escuchar.
    Keiven comienza a mover los pies y la cintura como si danzara, casi puede "ver" las piedras volando a su alrededor.
    Farid sigue en silencio al frente de Keiven y lanza una piedra hacia su pecho.
    Keiven no piensa, solo se deja llevar, gira los hombros hacia la izquierda y la piedra le roza el vello del torso.
    Susurra 'la he visto venir, mi señor'
    Farid hace una señal y dos cachorros lanzan más piedras alrededor.
    Keiven respira deprisa, pero no es cansancio, sino excitación.
    Farid dice 'permanece concentrado'
    Keiven se agacha en un rápido giro, solo una de las dos le alcanza en el antebrazo. Canturrea en silencio, está
    cantando al viento.
    Keiven grita '¡más!'
    Farid dice 'ojos cerrados, vacío, eres uno con la tierra y el aire'
    Keiven asienta los pies como si echaran raíces.
    Farid vuelve a hacer más gestos, levanta cinco dedos y otros tantos cachorros lanzan piedras.
    Keiven ha sentido la agitación de las manos de Farid, sabe que es el momento.
    Farid observa como Keiven inicia una danza para esquivar las piedras.
    Keiven se convierte en un remolino de movimientos armoniosos, cada pulgada de su piel es un sonido en su partitura particular.
    Keiven esquiva cuatro de los proyectiles.
    Dices 'los he evitado todos, mi señor'
    Otra piedra surca el aire y golpea con dureza a Keiven en el brazo.
    Farid dice 'no Keiven, no lo has hecho'
    Keiven abre la palma de la mano y muestra el quinto guijarro, ignorando ese último.
    Farid dice 'no has esquivado el último golpe, el más importante'
    Farid dice 'sigue concentrado'
    Keiven mira la piedra, pensativo, y después el moratón que se anuncia en el brazo por el sexto proyectil.
    Keiven asiente y vuelve a cerrar los ojos.
    Farid se acerca a Keiven. Keiven flota en el Vacío que lo envuelve.
    Farid dice 'ojos cerrados, siente el aire alrededor del bastón'
    Farid hace giros con el bastón alrededor de Keiven. Ni demasiado cerca ni demasiado lejos.
    Keiven imagina el bastón de Farid como un arpegio.
    Keiven no se mueve, espera a que Farid lance un golpe.
    Farid acerca todavía más el bastón
    Keiven aguarda.
    Farid cambia la curva con el arma, intentando dar un ligero golpe en el brazo derecho.
    Keiven se limita a girar por instinto.
    El bastón hace la misma curva por el lado izquierdo.
    Keiven vuelve a girar, anotando mentalmente el ritmo que insinúa el bastón.
    El bastón inicia una pasada horizontal a la altura de la cabeza de Keiven.
    Keiven echa el cuerpo atrás desde la cintura, sin mover los pies, el aire se agita a dos pulgadas de su nariz, sin tocarlo.
    Farid mueve el bastón hacia el suelo.
    Keiven apoya ambas manos sobre el enlosado para levantar los pies y evitar el barrido.
    Farid sigue moviendo el bastón haciendo distintos movimientos y curvas.
    Keiven danza con el aire que mueve el bastón, es una música que le llena el espíritu.
    Las gotas de sudor caen por el suelo.
    Farid gira alrededor de Keiven.
    El bastón roza a Keiven en cada ataque, pero nunca llega a impactar.
    Keiven no pierde en ningún momento el encaramiento con Farid, sin dejar de estar atento por si algún otro se añade al baile.
    Farid le hace un gesto a Makzim Gaidin.
    Makzim Gaidin se acerca con una espada de madera.
    Farid sigue los movimientos cada vez más rápidos.
    Keiven percibe una nueva agitación de las partículas del aire a su espalda.
    Makzim Gaidin inicia el baile junto a Farid Gaidin.
    Makzim Gaidin mueve su espada alrededor de Keiven.
    Keiven ha de estar pendiente de dos movimientos ondulantes al tiempo, pero su mente es capaz de percibir dos melodías a la vez.
     Farid hace un barrido con el bastón.
    Makzim Gaidin descarga un golpe horizontal a la altura de la cabeza de Keiven.
    Keiven salta con los dos pies mientras hace una voltereta hacia atrás.
    Susurras 'eso ha pasado cerca'
    Keiven abraza el silencio, abraza el agotamiento y el dolor.
    Farid sonríe satisfecho, continua con un golpe a la derecha de Keiven.
    Makzim Gaidin inicia un golpe a la izquierda de Keiven.
    Keiven se inclina en dirección contraria con los brazos pegados al cuerpo, ignorando los calambres.
    Farid dice 'no hay dolor, no hay cansancio'
    Keiven levanta un brazo y detiene la espada que empuña Makzim con el canto de la mano.
    Farid lanza el bastón al aire encima de Keiven.
    Keiven lo agarra al vuelo y de inmediato adopta la pose de la Torre de la mañana.
    Farid se gira y coge en el aire una espada de entrenamiento.
    Makzim Gaidin hace un gesto de asentimiento.
    Makzim Gaidin y Farid adoptan la pose de la Picanegra.
    Keiven se prepara para el crescendo final.
    Farid inicia un ataque directo con su espada.
    Keiven interpone el bastón como si pudiera ver la estocada.
    Makzim Gaidin se abalanza sobre Keiven lanzando golpes con su espada.
    Farid dice 'concentración, vacío, aire y tierra'
    Keiven hace girar el bastón sobre su cintura para que bascule hacia el ataque que le viene de la izquierda, el molinete detiene todos los golpes.
    Farid continua con los golpes mientras gira alrededor de Keiven.
    Keiven utiliza todas las poses defensivas sin perder el equilibrio.
    Makzim Gaidin se retira unos pasos hacia atrás.
    Keiven percibe el movimiento a su izquierda y se prepara para recibir un ataque combinado.
    Farid arroja su espada a un costado.
    Farid dice 'es suficiente'
    Keiven jadea, congestionado.
    Farid se acerca a una esquina a beber un poco de agua.
    Keiven abre los ojos despacio, acostumbrándose a la luminosidad del día.
    Farid coge el cubo de agua y lanza todo el agua a Keiven.
    Keiven ni se molesta en evitarlo, deja que la frescura lo devuelva a la vida
    Farid sonríe satisfecho y te hace un gesto para que te acerques.
    Keiven se ríe a carcajadas, feliz.
    Dices 'la Curación es peor que el agua, mi señor'
    Farid dice 'vámonos te has ganado la cena y el descanso'
    Keiven hace una inclinación de cabeza hacia Makzim Gaidin antes de echar a andar en pos de Farid.
    Makzim Gaidin saluda con su espada.
    Dices 'creo que podría dormir dos días seguidos'
    Makzim Gaidin se gira hacia un grupo de cachorros que pretende entrenar en la hora que queda de luz.
    Keiven ve a Arhelyn entre los espectadores, es la primera vez que se ha acercado al patio de entrenamiento.
    Farid dice 'gracias señores por su ayuda'
    Keiven es consciente ahora de cada uno de los moratones sobre su cuerpo, pero no pedirá la curación, será un recordatorio de la importante lección del día.
    Farid dedica un saludo a todos y se gira hacia la torre. Por el camino, insiste: 'la concentración lo es todo'
    Asientes a lo que ha dicho Farid.
    Farid dice 'el vacío si quieres llamarlo así'
    Dices 'la música ha sido la clave para asimilar vuestras enseñanzas'
    Farid te da un par de palmaditas en la espalda.
    Dices 'sois un gran maestro, mi señor, sacáis lo mejor de mí'
    Farid dice 'tienes permiso para descansar el día de mañana'
    Keiven asiente agradecido, aunque sabe que volverá al patio de entrenamiento, ahora tiene otro aliciente.

viernes, 9 de junio de 2017

De Nathiza e Inmortales. Bautizada en la sal.


Nathiza y el grumete se encaminan a las puertas del camarote de la Señora de las Olas. La aprendiza inspira profundamente tratando de calmar su nerviosismo. No obstante, no puede evitar dejar de formularse la misma pregunta: -¿para qué querrá verme? ¿Acaso las viejas barracudas de Taval y Shalon han decidido que soy merecedora de algún castigo? – piensa algo enfurruñada. O acaso querrá verme para comunicarme que seré expulsada de mi clan.. –bueno, - resuelve: No hagamos de una simple llovizna una gran tormenta.

El grumete a continuación saca a Nathiza de sus cavilaciones avisándole que debe de ir a cumplir con otros quehaceres. La aprendiza asiente, y tras observar al grumete retirarse, toma impulso y al fin decide llamar. Del otro lado de la puerta se oye la voz de la Señora de las Olas invitándola a entrar. Harine grita ‘¡adelante, entra!

Participantes: Un grumete, Nathiza, Harine din Togara Dos Vientos, Señora de las Olas del clan Shodein (punto de vista neutro)

Camarote de la Señora del Barco
Aunque por fuera el aspecto del velero es alargado y pequeño, cosa
Que explicaría su facilidad para volar por encima de las olas, te
Sorprendes al encontrarte en una habitación amplia y espaciosa.


Nathiza accede al camarote, y tras llevar sus dedos al pecho y a los labios en un saludo de reconocimiento hacia la Señora de las Olas, exclama con voz ceremoniosa: Saludos, Señora. Que la gracia de la luz se derrame sobre vos y sobre vuestra tripulación.

Harine saluda con un gesto y unas palabras que apenas si llegan a sus labios.

Harine dice ‘toma asiento, y sírvete un poco de té, si quieres.’ señala una taza en frente de la joven.

Nathiza agradece la gentileza de la señora, coge la tetera que reposa sobre la mesa y sirve algo de té.a continuación toma asiento colocándose frente a ella.

Harine dice ‘He recibido informes de Shalon sobre una tripulante que ha venido aquí por un castigo. Debido a mis ocupaciones no he tenido tiempo de ocuparme de ello, así que  ahora quiero que me cuentes tú.’

Harine taladra a la aprendiza con la mirada para medir su templanza, y asegurándose que no quede ni un cabo suelto sin atar.

Nathiza trata de no encogerse ante la taladrante mirada de la Señora de las Olas, Da luego un leve sorbo a su taza de té haciendo una imperceptible mueca de asco  debido a su sabor. Esperando que la señora no se de cuenta de aquél gesto,  Toma algo de aire preparándose para comenzar su relato.

Nathiza dice ‘soy Nathiza din Lladet, hija de Dyne din Shaenar Dos lunas, y de Samas din Lladet, viajero incansable.’

Harine susurra para si: ‘din Shaenar. Prosigue, dice luego en voz alta a la joven.

Nathiza dice ‘al cumplir 17 años mi hermana Nadisha y yo, nuestros padres decidieron llevarnos a uno de sus viajes comerciales por el continente. Al llegar  al puerto de Tanchico nos abordó un contingente de Seanchan con sus lagartos voladores, sus detestables Sul’dam, y sus… Damane.’ La desagradable mueca que esboza la aprendiza al mencionar a estas últimas, no escapa esta vez a la vista de Harine que resopla con evidente fastidio.

Harine dice ‘siempre lo mismo. Esos invasores destruyendo nuestras embarcaciones, matando a nuestros hombres y esclavizando a nuestras mujeres.’

Nathiza asiente con expresión sombría.

Al observar Harine el cambio producido en las facciones de Nathiza, la insta a continuar con su relato.

Harine dice bien, sigue.’

Nathiza dice ‘una de esas mujeres (refiriéndose a las suld’am) se llevó a mi madre, mientras que mi padre moría a filo de espada por defenderla. Mi hermana y yo pudimos escapar con el favor de la luz. Nos escondimos en uno de los callejones hasta que...’ Nathiza titubea un poco, tratando de sopesar la reacción de la Señora.

Harine dice ‘habla, muchacha. O acaso esa ridiculez que llevas en la cabeza no te lo permite...’

Harine mira los cabellos de Nathiza con frío desdén.

La aprendiza traga saliva, abochornada. No solo por la observación de  la Señora a sus cabellos, sino porque sabe también que sus palabras podrían desencadenar una gran tormenta…

Nathiza dice ‘nos mantuvimos escondidas en uno de los callejones hasta que un confinado que conocía a mi padre por haber hecho tratos con él se compadeció, y nos refugió en su casa.’

-¿Oh, y vosotras os complacisteis con eso, verdad? - Pregunta Harine en tono Mordaz:

Nathiza dice ‘no…’

Harine vuelve a preguntar interrumpiendo a la muchacha: ‘¿y por qué os quedasteis allí entonces? ¿Por qué no buscasteis regresar a la isla?’

Nathiza responde a sabiendas de que podría ser severamente castigada:

Nathiza dice ‘no, no nos complacimos en ello, Señora. Solo nos quedamos allí hasta que los vientos nos llevaron a salvo a Ebou dar. Y a pesar de su ignorancia, el confinado hizo por nosotras lo que pudo para protegernos de esos Seanchan. Pensó que poniéndonos vestidos y tintándonos los cabellos pasaríamos desapercibidas…’ Nathiza se lleva sin querer una mano a la cabeza.

Harine da un sonoro  palmetazo, haciendo que el relato de la joven aprendiza se interrumpa de golpe:

Harine grita furiosa: ‘¡por los ocho mares, niña!’

La joven vuelve a tragar saliva, baja la mano que había quedado como pegada a sus rojizos cabellos, toma aire y vuelve a hablar:

Nathiza dice ‘disculpad, Señora, si fui atrevida al hablaros así, pero no podíamos hacer nada, éramos 2 mojarritas nadando cerca de un pez más gordo, ese ignorante confinado fue nuestra única opción en ese momento’ Piensa para si: quién sabe dónde nos habrían llevado los vientos si él no nos hubiera rescatado…

Harine decide pasar por alto la réplica de la tripulante, después de todo solo eran 2 pobres delfines tratando de escapar de un contingente de tiburones hambrientos.

Harine dice ‘¿y bien, que pasó luego que llegasteis a Ebou Dar?’

Nathiza dice ‘Fuimos acogidos por la señora Setalle Anan (posadera de la mujer errante) por las mañanas me iba a estudiar sobre hierbas con una mujer que conocí en el Rahad, mientras buscaba cualquier información sobre mi madre. Por las tardes ayudaba a la posadera en algunas tareas, y luego volvía al puerto a ver si avistaba algún navío de los nuestros hasta que, un buen día la luz quiso que los vientos propiciasen mi regreso a la isla.’

Harine dice ‘¿y que pensabas encontrar en el Rahad, en ese… nido de ratas de bodega mal iluminada?’

Nathiza dice ‘no lo sé… ahora comprendo que fue algo riesgoso, e inútil. Pero en ese momento estaba desesperada.’

Harine asiente y luego dice: ‘bueno, veo que después de todo no has perdido la sensatez. Finalmente tu camino de arena se ha convertido en un camino de aguas claras.’

Nathiza dice ‘nunca podría vivir alejada de la sal ni de los míos.’ Al decir esto último no puede evitar pensar en su hermana.

Harine se permite esbozar una especie de sonrisa de complacencia, seguidamente, toma de una pequeña cajita una cadenita con sus correspondientes medallones.

Nathiza observa curiosa el que hacer de la Señora.

Harine dice ‘ven, subamos a cubierta.’

Nathiza asiente incorporándose rápidamente.

A continuación Ambas mujeres ascienden la escala con la gracilidad que caracteriza a los Atha’an Miere.

Cubierta del Bruma Blanca
Estas en un velero de los Marinos, que se ha adentrado en el continente
Excepcionalmente solo para que su ilustre viajera pueda entrevistarse
Con el Dragón Renacido. Y es que por lo que descubres se encuentra en
Este barco la mismísima Señora de las Olas de uno de los clanes de
Los Atha'an Miere. Sin embargo será difícil que puedas verla... los Marinos
Son muy celosos de quien pone el pie en sus embarcaciones.

Harine hace un gesto perentorio a la muchacha para que se coloque a su lado.

Nathiza advierte el gesto de la Señora y se coloca a su lado sin dilación.

Harine dice ‘tu estancia está por concluir. El Bruma Blanca ya no necesita más aprendizas, y el jendai requiere de más detectoras, se acercan momentos muy difíciles.’

Nathiza piensa algo confundida. ¿Que en el Bruma blanca ya no necesitan más aprendizas? ¿Que el Jendai requiere de más detectoras? ¿Que se acercan momentos difíciles? Vuelve a sentir la misma sensación de incertidumbre que la viene carcomiendo desde hace ya varios días.

Nathiza dice ‘no entiendo…’

Harine dice 'estás preparada para enfrentarte a los elementos, Nathiza, y yo le entregaré a una detectora eficiente a la Señora’

Nathiza no puede creer lo que oye, se siente  cada vez más confundida… Pensaba que sería nuevamente castigada, o algo peor… por otro lado, la emoción de saber que al fin su sueño de ser una detectora de vientos está a punto de hacerse realidad. Vuelve a pensar en su hermana Nadisha. Como le gustaría compartir este momento con ella… que la luz la proteja desde donde esté, y que los vientos la traigan de vuelta.

Harine acerca un cuenco con agua de mar y lo apoya en la amura.

Harine dice ‘asómate a la borda.’

Nathiza se asoma a la borda con el corazón palpitante de emoción.

Un soplo de viento proveniente del norte alborota los cabellos de Nathiza.

Harine vierte agua sobre la cabeza y la frente de la joven.

Gruesas lágrimas ruedan por el rostro de Nathiza confundiéndose con el agua salada que cae de sus cabellos.

Harine dice ‘porque eres como el viento del norte, cálido, pero que puede a su vez llegar a ser tempestuoso, y puesto que en este instante ese mismo viento del norte ha presenciado tu buena nueva, te bautizo como Viento del Norte, y que la gracia de la luz se derrame siempre sobre ti.’

Nathiza proclama orgullosa y con voz firme: ‘por los 8 mares y los 12 vientos, y con la luz por testigo, juro honrar este nuevo cargo que me otorgáis, sirviendo con honor a mi pueblo hasta que no quede ni una gota de sal en mis venas.’

Harine dice ‘que así sea.’

Harine entrega a Nathiza la cadenita  con sus respectivos medallones.

Harine dice 'tómala, con la dignidad y la humildad de la sal en tus venas, para que puedas servir a tu pueblo con tus conocimientos en estos tiempos duros que se aproximan.’

Nathiza dice ‘que así sea.’

Nathiza toma la cadenita que la Señora le tiende, reteniéndola entre sus manos cual preciado tesoro.

Harine dice 'ahora prepárate, ayuda a que los vientos nos lleven raudos y pronto dejarás esta cubierta.’

Nathiza está a punto de retirarse, pero piensa en las últimas palabras de la Señora.

Nathiza dice ‘si se me permite preguntar…’

Harine dice ‘pregunta.’

Nathiza dice ‘hace algunos días que noto que las aguas están bastante agitadas, y eso me inquieta un poco. No entiendo a demás por qué ahora navegamos de repente río abajo… ¿qué es lo que sucede?’

Nathiza teme haberse excedido al preguntar aquello,  pero necesitaba despejar sus dudas. Por otro lado, la Señora no deja entre ver si la pregunta le ha molestado o no.’

Harine dice ‘tenemos una reunión de las Doce, hay que tratar lo que hacer con el Coramoor, y... esos odiosos Seanchan que atacaron y destruyeron el barco de la Señora y no se si a su esposo.’

Un escalofrío estremecedor recorre el cuerpo de la joven Atha’an Miere.

Nathiza susurra ‘luz bendita…’

Harine dice ‘pero eso ya lo sabremos luego, ahora debes de ir y encargarte de tus asuntos.’

Nathiza asiente, y sin más, se despide.

Nathiza dice ‘que la gracia de la luz se derrame siempre sobre vos, y que los vientos os lleven siempre a puerto seguro.'

Harine dice ‘que así sea para ti también.'

Nathiza vuelve a llevarse los dedos al pecho y a los labios en reconocimiento hacia la Señora de las Olas, luego se dirige al puente de mando. tiene mucho para reflexionar, pero eso será después.







De Khalindira, Sartek, Ayein e Inmortales. La noche de la profecía (IV y última)


Participantes:
Ayein, Sartek, Khalindira, Sheriam Bayanar, Arinvar, Nevada, Silviana Brehon, Siuan Sanche. (punto de vista neutro)

El interior de un caseron
Te habia llamado la atencion por ser mas grande y estrafalario que las demas
casas de la aldea.  Tu sorpresa aumenta al ver que hasta donde te alcanza la
vista,  el espacio  esta repleto de  estanterias con cientos de pergaminos y
libros.  Solo destaca una chimenea de ladrillos amarillentos y una gran mesa
en el centro de la estancia cubierta por entero de papeles y tinteros.


Sartek soltando un grito frenético de negación, de rebeldía, de desesperación se abre paso entre los lobos y de un salto vertiginoso para pasar por encima de los cuerpos caídos se interpone entre una especie de nube negra y Khalindira.

La perrita gime asustada, yendo de aca para alla como una pequeña bola de algode en movimiento.

Khalindira siente la desesperacion de Sartek y entonces, como si el tiempo se detuviera, le ve correr enajenadamente y arrojarse entre el tejido y ella. Su grito intentando detenerle estremece a todos en la habitacion, al tiempo que sus verdes ojos ven como la negra nube se adhiere a la piel del hombre y comienza a corroerla.

Todos miran como el Guardian se agita espasmodicamente en el aire. El olor a carne quemada y a muerte inunda todo el recinto, al tiempo que sus brazos y piernas crujen y pierden tonicidad antes de la caida.

Sartek grita, aúlla de un dolor insoportable que alcanza sus huesos, pero todavía es capaz de mirar a Khalindira a los ojos y seguir negando con la cabeza

Khalindira susurra 'No... no...maldito seas NOOO!!'

Khalindira siente el increible dolor de su guardian a traves del vinculo, pero aun sobre este, el amor del hombre sigue siendo mas fuerte. Sus verdes ojos miran como los tambien verdes del Gaidin se van cerrando al tiempo que termina de caer pesadamente al suelo, agitandose entre estertores de muerte.

Sartek cae desmadejado a los pies de la Amyrlin, sus quejidos van más allá de lo humanamente posible, y aún así, mantiene la mirada de Khalindira mientras irradia todo su amor y los párpados se cierran, despacio

Los lobos aullan y una especie de extraña sacudida parece agitar el Entramado, como si el aire rielara.

Khalindira se arrodilla y toca el cuello de su guardian, comprobando que aun vive. Entonces el  dolor angustiante que llena a la Amyrlin se convierte de pronto en la mas abrasadora de las iras. Cogiendo la vara entre sus manos se pone en pie y en un esfuerzo sobrehumano busca nuevamente la Fuente Verdadera.

En cuanto los gritos del Gaidin cesan, todo se queda en un subito silencio, casi antinatural, los lobos han terminado con el fado aunque uno de ellos ha resultado muerto

Sheriam dice 'guardian por guardian, ahora te toca a ti, no podras con nosotras tres'

Sheriam repara entonces en la vara blanquecina que sujeta Khalindira y su expresion muestra un profundo miedo

Khalindira dice 'De pronto tienes miedo, Sheriam?? Teme, si por la Luz, TEMEME!'

Sheriam agarra fuerte el angreal y comienza a tejer de nuevo a toda prisa.

El escudo que rodea a la Amyrlin estalla en cientos de pequeños puntos de energia, y la mujer queda envuelta en un cegador brillo del saidar como las Negras jamas han visto ni imaginado en su vida.

Ayein grita cerca de aqui 'aaaahahahahahAAAAhh!'

Sheriam viendo la estremecedora fuerza que emana de la Amyrlin, se agacha para susurrar algo a la otra Sedai. Al moverse pisa el rabo de la perra que se ha entremetido entre sus pies

La perra dolorida, despavorida por tanto olor a sangre, por tanto grito, da un salto para huir y con el brusco movimiento golpea a la Negra, provocando que Sheriam suelte el angreal que cae tintineando al suelo

Sheriam se mira la mano, incredula.

Khalindira arroja el angreal con un flujo de aire lejos de la otra, al tiempo que avanza unos pasos para dejar a Sartek a sus espaldas. Los flujos de energia que emanan de la Llama de Tar Valon son gruesos como ramas de un arbol.

Sheriam susurra 'no, no, no, no'

Khalindira dice 'Podre con vosotras tres y con todas vosotras juntas. Acabaste con Jhamira a traicion. Veamos que puedes hacer ahora, hija de una cabra!'

Sheriam intenta abrir un acceso pero las otras dos mujeres estan agotadas, no consigue fuerza suficiente sin el angreal y queda a merced de los tejidos de la Amyrlin.

Ayein grita cerca de aqui como hace meses no puede hacerlo 'dentro, dentro, teneis que ir dentro!'

Dos escudos cortan el acceso a la fuente de las agotadas negras. Solo Sheriam continua abrazando el Saidar.

Luego, la Amyrlin levanta la cabeza con los ojos llenos de un fuego abrasador fijos en Sheriam.

Khalindira dice 'Contigo en cambio, no tendre piedad alguna'

Las mujeres se desploman, agotadas, aterradas por lo que sienten... por lo que no sienten.

Sheriam intenta por segunda vez abrir un acceso pero apenas consigue una linea mas fina que un cabello

Khalindira dice 'Siente ahora mi ira, Sheriam Bayanar. Tu seras la primera, pero te juro que acabare con todas vosotras!'

Los dos engendros que se acercaban a la puerta caen atravesados por haces de luz. Al desplomarse, Silviana y Siuan llegan al dintel de la puerta justo en el momento en que un haz de energia como un latigo sale de la Amyrlin e impacta en el corazon de la Negra. Entonces, el brillo del Saidar desaparece para siempre de alrededor de ella.

Sheriam se tapa la cara con las dos manos y suelta un grito que trasciende las paredes.

Sheriam grita 'nooooooo!'

Sheriam se desploma y se hace un ovillo junto a las otras dos.

Silviana corre junto a Khalindira mas descompuesta que nunca, como jamas nadie la ha visto

Silviana dice 'Madre... por la luz...

Khalindira deja caer la vara y se avalanza sobre la recien neutralizada Negra, sin siquiera reparar en la Guardiana de las Cronicas.

Khalindira se monta a horcajadas sobre ella y comienza a abofetearla, ora con una mano, ora con la otra.

Khalindira dice 'condenada hija de la sombra, no he acabado contigo...'

Siuan mira a Khalindira y se arrodilla junto al Gaidin, su talento en la Curacion es escaso pero quizas pueda retenerle la vida por unos momentos

Silviana pone una mano en el hombro de la Amyrlin y la aparta ligeramente de Sheriam

Silviana dice 'esta bien, Madre, ahora esto es un asunto de la Antecamara'

Khalindira al escuchar la desapasionada voz de Silviana, se debate entre ponerse en pie o continuar con la feroz golpiza a la traidora.

Finalmente, la Amyrlin cede a la razon y se pone en pie, jadeando.

Silviana dice 'Hemos de incinerar a los engendros que aun quedan y los cuerpos de los abatidos, Madre, si no queremos que la poblacion acabe sabiendo lo que ha pasado aqui'

Khalindira apenas presta atencion a las palabras de la roja, sigue con sus ojos fieros clavados en la desmadejada Sheriam.

Silviana hace retroceder aun mas a la Amyrlin.

Silviana dice 'asi que sugiero que vayais a atender a vuestro Gaidin porque si no ha muerto ya, poco le falta y dejeis que me ocupe de ella

Silviana mira imperturbable a Sheriam, aunque en sus ojos se percibe un intenso asco.

Khalindira mira entonces a Sartek, que respira dificultosamente mientras Siuan, acuclillada junto a el, intenta mantenerle con vida.

Khalindira dice 'Ocupate personalmente, Silviana. No se la entregues a nadie, me has entendido?'

Silviana asiente recogiendo el angreal para abrir un acceso

Khalindira dice 'La Antecamara entera puede solicitarte lo que sea y la respuesta es no. Este es un Asunto Sellado para la Llama. Y deja ese angreal. Te llevas esto'

Khalindira coge la Vara Vora y se la tiende a Silviana.

Silviana toma la vara con renuencia, ella jamas habria considerado sacarla de la Torre. Luego, envuelve a Sheriam en flujos de aire y la levanta cogiendola por los cabellos

Silviana dice 'vamos, Sheriam, hay un sitio donde podras pasar el resto de tu vida

Silviana cruza el acceso arrastrando a Sheriam tras de si.

Siuan susurra 'Khalindira, tu Guardian se muere'

La Amyrlin corta la distancia en dos zancadas, le indica a Siuan que ayude a Ayein con un seco cabeceo. A traves de la pequeña figurita de un Caballo Rojo encabritado que sostiene entre sus manos, se mantiene aferrada a la fuente y se arrodilla junto a Sartek.

Khalindira dice 'Resiste, Luz, resiste jodida cabra testaruda, resiste porque ...'

Siuan mira a Khalindira con un profundo sentimiento en sus ojos azules, tras lo cual se incorpora y busca a Ayein con la mirada.

Ayein se acerca tambaleandose y al ver la grotesca escena y el estado del hombre no puede evitar que las lagrimas afluyan a sus ojos

Khalindira teje flujos de energia y agua para destruir el efecto residual del tejido.

Sartek no se mueve, apenas respira

Khalindira dice 'Vamos Sartek, tu puedes...'

Khalindira acaba de limpiar los restos del tejido y comienza a ahondar el cuerpo de su Guardian para saber hasta donde llega el daño.

Siuan se fija en los flujos que teje Khalindira, impotente

Khalindira dice 'Sartek... condenada cabra, no estas luchando... No me hagas esto'

Khalindira intenta unir sus flujos a la energia vital del hombre, pero pareciera que el hombre se resiste.

Siuan susurra 'estamos perdiendo el tiempo, por que no lo llevamos a la torre, quizas Iandara.. o Romanda...'

Khalindira dice 'No, Siuan... el... no se dejara curar... '

Siuan susurra 'pero por que, por las barbas de un pez cabra, si te ama...'

La impotencia en la voz de la Amyrlin es tan clara que la pequeña perrita se acerca a ella y le rasca la espalda con una pata.

Khalindira dice 'No me ama, Siuan... Vivio para vengar a Jhamira... y ahora que ya esta hecho, quiere regresar al abrazo de la Madre...'

Sartek se remueve y emite un gemido desgarrador

Las lagrimas ruedan por las mejillas de la Amyrlin, al tiempo que los flujos son rechazados una vez mas.

Khalindira dice 'Sartek... Luz... yo te necesito, no puedes dejarme ahora... '

Siuan se da la vuelta, no puede con la escena.

Khalindira llora desconsoladamente sobre el pecho ensangrentado de su Guardian.

Khalindira dice 'Por favor... Sartek... yo... yo... yo te amo'

Ayein se adelanta, temblando, y rodea a Siuan con sus brazos, aunque no la conoce de nada. La voz ha huido de nuevo de su garganta.

La perra aulla lastimeramente pegada a Khalindira.

Despacio, muy lentamente, Sartek mueve los dedos y roza apenas el cabello que se soltó del moño de Khalindira y se derrama por su costado. 

La Amyrlin siente entonces los fuertes sentimientos de Sartek hacia ella a traves del vinculo

Khalindira levanta la cabeza y acerca su rostro al del Guardian.

Khalindira dice 'dejame curarte, te lo pido.. te lo ruego..'

La voz de la Amyrlin siempre tan firme, tan segura, es ahora tremula, suplicante.

Las pestañas de Sartek se estremecen ligeramente

Sartek susurra '...'

Khalindira intenta una vez mas unir los flujos de la curacion a la energia vital del Guardian...

Sartek se rinde ante la embestida gélida de la curación, y todo su cuerpo se arquea con una convulsión imposible mientras boquea en busca de aire

Khalindira , al sentir que finalmente el hombre le permite hacer, teje con la mayor determinacion que jamas ha sentido. Uno a uno va reparando huesos y carne, mientras un brillo esperanzador aparece en sus ojos llenos de lagrimas y tierra.

Sartek abre los ojos velados por el dolor, la conmoción de la Curación y las lágrimas, y su respiración áspera gana el aire con esfuerzo, mientras un quejido tras otro acompaña cada porción de su cuerpo que se cura.

Siuan al ver que por fin Khalindira puede curar a Sartek, se ofrece a hacer lo propio por Ayein, ella apenas tiene talento para esto, pero aliviara sus heridas.

Ayein baja la cabeza como ofreciendola, y cierra los ojos

Sartek susurra 'Khali... caballito rojo...'

Khalindira se estremece al escuchar la voz de su Guardian.

Khalindira susurra 'Mi viejo halcon desplumado... creo que aun volaras...'

Aunque los brazos le pesan como montañas, Sartek envuelve a Khalindira contra su pecho y la abraza con la única fuerza que le queda, la de sus sentimientos hacia ella.

Khalindira escucha los latidos del corazon del shienariano, apoyada contra su pecho. El suyo propio aun desbocado por la intensa lucha que ha sucedido, dentro y fuera de ella misma. Y se queda unos segundos aferrada a esa calma. Sabe que en algun lugar del Entramado, Jhamira finalmente puede descansar en paz.

jueves, 8 de junio de 2017

De Khalindira, Sartek, Ayein e Inmortales. La noche de la profecía (III)


Participantes:
Ayein, Sartek, Khalindira, Sheriam Bayanar, Arinvar, Nevada (punto de vista neutro)

El interior de un caseron
Te habia llamado la atencion por ser mas grande y estrafalario que las demas
casas de la aldea.  Tu sorpresa aumenta al ver que hasta donde te alcanza la
vista,  el espacio  esta repleto de  estanterias con cientos de pergaminos y
libros.  Solo destaca una chimenea de ladrillos amarillentos y una gran mesa
en el centro de la estancia cubierta por entero de papeles y tinteros.

Tan pronto Arinvar dice 'estais llevando esto demasiado lejos!', un aura de Poder envuelve a Sheriam al abrazar la Fuente.

Khalindira abraza la Fuente a traves del angreal al tiempo que percibe a la otra haciendo lo propio.

Sartek se mueve hacia Arinvar fluidamente, interceptando la trayectoria de la espada que ha desenvainado el Guardián.

Khalindira teje en flujos repartidos, y hace estallar unas extrañas salvaguardas que estan en todo el perimetro de la habitacion, mientras con el otro flujo comienza a entrelazar hilos de energia.

Sartek detiene una estocada de Arinvar y sin descuidar su guardia se gira hacia las ventanas de una de las paredes.

Sartek grita 'engendros, Khalindira, los percibo ahí fuera!'

Sheriam asustada por la fuerza que la Amyrlin despliega, intenta colocar un escudo entre ella y la Fuente

Khalindira grita 'Ocupate de el primero, Sartek!'

Khalindira corta el escudo con los hilos de poder que habia empezado a tejer y se planta frente a frente con la mujer, absorbiendo mas y mas Saidar.

Khalindira dice 'Es inutil, Sheriam, esto se acaba aqui'

Sartek se convierte en la pica negra, no puede permitirse el lujo de perder tiempo amagando ataques ni valorando las estrategias de su rival, es un torbellino girando alrededor del otro hombre, concentrado en desarmarlo y golpearlo lo antes posible.

Arinvar retrocede y queda encajonado en una esquina, defendiendose

Se escuchan los aullidos de los lobos, aullidos freneticos de puro odio.

Sheriam se rie, lanzando tejidos que no consiguen alcanzar a Khalindira pero que interfieren en lo que ella se propone, para ganar tiempo

Sheriam dice 'tu crees, madre?'

Khalindira rechaza tejidos que nunca antes habia visto tratando de medir el poder real de la mujer.

De pronto la puerta estalla en cientos de astillas y un fado seguido por dos trollocs y dos mujeres abrazando la Fuente que rapidamente se coligan con Sheriam penetran en la casona.

Sheriam dice 'que me dices ahora, querida?'

Khalindira percibe como el flujo de Saidar de la Negra aumenta considerablemente

Arinvar acorralado, lanza estocadas furiosas intentando burlar la guardia de Sartek.

Sartek no puede perder de vista al Guardián, así que se mueve hacia un lado arremetiendo contra él una y otra vez y desde el nuevo ángulo estudia la situación. Por un instante, en su rostro se refleja la preocupación por el cariz que van a tomar las cosas.

Sartek gira cambiando de poses con la rapidez de un vendaval y lanza una estocada violenta que hiere a Arinvar en un muslo y seguidamente en un brazo, lo cual lo debilita.

Khalindira grita 'Sartek, cuidado!!'

Un Fado se cierne sobre Sartek con un siseo similar al de una serpiente, enarbolando una negra espada de Takandar, mientras los trollocs se separan con el fin de flanquearlo.

Advertido por el grito y el raudal de alarma que destila el vínculo, Sartek actúa por puro instinto, se deja caer para rodar a un lado, perdiendo de vista la trayectoria de la espada de Arinvar que le roza un costado.

El Myrddraal se lanza cuan rapido es en una estocada fulminante hacia la espalda del Shienariano que ha rodado al suelo. Antes de que pueda detener su ataque, el semihombre colisiona con el Guardian de Sheriam y lo atraviesa con su espada maldita.

Sheriam se sacude violentamente por la muerte de su Gaidin, emite un alarido desesperado de odio, rabia y dolor. Entonces se vuelve hacia el fado y los trollocs.

Sheriam grita 'matadlo de una vez!'

Sartek se levanta y de un solo movimiento ensarta la garganta del trolloc que se le venía encima

El otro trolloc y el fado que se ha destrabado del cuerpo del Guardian muerto rodean a Sartek

Sheriam susurra 'ahora lloraras tu, Madre'

Khalindira se mantenia cortando una y otra vez los flujos de los escudos que la otra pugnaba por colocarle, pero al ver a su guardian rodeado, distrae un segundo fatidico su atencion al intentar dividir los flujos para ayudarle.

Antes de perder toda la fuerza por la atroz ruptura del vinculo, coligada con las otras dos, Sheriam envia un fulminante escudo que le corta el acceso a la Fuente a la Amyrlin, en el mismo momento un flujo de aire le arrebata el angreal de entre las manos y varios hilos de aire aprisionan sus piernas, haciendola caer al suelo en un grito desesperado de furia, al tiempo que el vinculo se inunda de un genuino panico.

Khalindira grita 'Noooo!!!'

Sheriam recoge el angreal y su sonrisa siniestra se amplia mientras gruesas lagrimas ruedan por sus mejillas

Fuera en la noche se escucha ruido de combate, gruñidos, alaridos, los aullidos de los lobos

Khalindira se retuerce en el suelo, simulando estar aterrorizada, al tiempo que lleva la mano a la escarcela con disimulo.

Sartek siente la desesperación de Khalindira a través del vínculo, escucha  su grito de espanto pero nada de ello llega a distraerlo del combate a muerte con fado y trolloc

Khalindira tantea el escudo buscando los puntos debiles, al tiempo que con su mano izquierda coge la vara que esta oculta entre su ropa.

Por la puerta rota irrumpe Ayein seguida por nevada y otro lobo que saltan al cuello del trolloc

Khalindira, aun escudada, percibe que alguien encauza mas alla, en el patio

Tan pronto los lobos entran, los engendros se lanzan furiosos hacia ellos. El Fado sisea y aun con sus cuencas vacias, Ayein puede percibir algo que podria llamarse mirada posada sobre ella.

Khalindira presiona uno de los puntos del escudo, pero este resiste.

Ayein se queda paralizada, temblando, indefensa, recordando a su pobre bebe muerto

Varios Trollocs se acercan entre gruñidos y graznidos por la espalda de Ayein.

Nevada se interpone entre Ayein y el fado, lanzando mordiscos a sus tobillos y corvas

Sartek grita 'Ayein, muévete, reacciona, trollocs a tu espalda! Muévete!'

Ayein se estremece y sacude la cabeza, su trenza volando a los lados, y de pronto entra en furia  y ataca a los engendros junto a Nevada

El fado aprovecha que Ayein se enzarza en combate con los engendros para moverse en las sombras peligrosamente hacia ella.

Khalindira grita 'Sartek, ayudala!!!'

Khalindira puja contra el escudo pero no puede romperlo y las otras estan pasando cada vez mas cantidad de Saidar a Sheriam. El vinculo se llena de frustracion pero tambien de una ferrea determinacion.

Sartek en un segundo mira a Khalindira y mira a Ayein, ambas en la misma zona de la estancia, salta por encima de la mesa con la espada por delante y de un mandoble corta el brazo del fado, pero la trayectoria era demasiado cerrada para hacerle más daño

Fuera se oyen explosiones, un destello de luz brilla iluminando a dos lobos mas que entran en la casa y saltan sobre los trollocs que entraron detras de Ayein

Entre medio de toda esa conmocion, la pequeña perra ladra freneticamente a los engendros, recibiendo una patada que la lanza al medio de la habitacion.

Una de las Sedai coligadas con Sheriam grita 'termina con ella, los demas no importan! matala! fuera hay mas! matala y vayamonos de aqui! dejalo a el con vida, que siga llorando a sus amyrlin perdidas!

Khalindira trata de enmascarar el vinculo para que Sartek no perciba el temor que la asalta al escuchar a la Negra. Quiere al hombre lejos, no quiere que se cumpla la Profecia de Cordelia.

Sheriam, que absorbe mas y mas poder desde la coligacion con las otras dos comienza a tejer hilos de energia y fuego que se entrelazan rapidamente mientras por encima de su cabeza se forma una especie de nube negra que se desplaza girando sobre si misma en direccion a Khalindira, un tejido de oscuridad destinado a destrozarla por dentro

Al ver el extraño y maligno tejido, la Amyrlin entiende que es el fin.

Khalindira susurra 'Perdoname, Sartek...'

Khalindira sostiene la mirada desafiante frente a la Negra. Si ha de morir, lo hara con entereza. Sus sentimientos traicionan su mascara, y todo el amor y la tristeza que es capaz de sentir fluyen como una despedida a traves del vinculo.

Khalindira dice 'Matame ya, hija de la Sombra. Tu juego igualmente, ha quedado descubierto. Y tu destino no sera diferente al mio.'

Sheriam sonrie con desden, mientras que un brillo de puro odio invade sus ojos verdes, algo que se percibe aun mas intenso por las lagrimas que aun hay en ellos.

Sheriam dice 'El Gran Señor perdonara que haya quedado expuesta, si con ello consigo tu cabeza. Y el golpe a la moral de las Aes Sedai sera la estocada final que hunda a la Torre Blanca para siempre en la desesperacion y el descredito. Nadie querra ocupar la Sede Amyrlin si el resultado siempre es el mismo: La Muerte. Entonces, nos haremos con la Vara y la Estola, y usare a tus pequeñas harpias para nuestros planes. Quien sabe, quizas consigamos colocar un collar en el cuello del Dragon antes de la Ultima Batalla, o incluso convertirlo a la Sombra.'

Khalindira observa como la nube negra se acerca lentamente hacia ella, ha de ser un tejido muy dificil de controlar, ya que aun con un angreal y doblemente coligada, a la otra le esta costando mucho dominarlo.

Khalindira dice 'La Torre Blanca jamas caera en tus manos, traidora asquerosa!!'

Sheriam rie en una fuerte carcajada sin alegria, llena de perversidad.

Sheriam dice 'Es igual, Khalindira. Tu no estaras alli para verlo. Y ahora, adios. Saluda a Jhamira de nuestra parte. No sabes que hermosa se la veia con un a'dam al cuello'

La nube negra entonces parece cobrar mayor velocidad, avanzando hasta estar muy cerca de Khalindira, a punto de impactar contra ella...

(continuará)

De Khalindira, Sartek e Inmortales. La noche de la profecía (II)


Participantes:
Sartek, Arinvar, Sheriam, Khalindira. (Punto de Vista Neutro)


El patio de un caseron
No parece que nadie se cuide de el, pero el aspecto asilvestrado resulta
agradable.  Varias florecillas tapizan el borrado camino de acceso  a la
casa y las plantas trepadoras recubren las paredes del establo cercano.

Khalindira se para frente a la puerta y le hace un gesto a Sartek para que llame a la misma, no sin antes volver a mencionarle en clave que mantenga vigilado a Arinvar, Guardian de la supuesta amiga siniestra.

Sartek se adelanta y golpea la puerta que se abre casi al instante, como si los estuvieran esperando.

Arinvar gaidin ha abierto bruscamente y al ver quienes son, mira a Sheriam, sin poder disimular su confusion.

La Sede Amyrlin observa a la mujer que esta a menos de un metro del hombre que acaba de abrir la puerta

Es una mujer un poco regordeta, con los altos pomulos frecuentes entre los
habitantes de Saldaea.  Su brillante pelo  rojizo y los claros ojos verdes
rasgados producen  un efecto  chocante en sus  suaves rasgos de Aes Sedai.
Pertenece al Ajah azul.

Sheriam sedai dice 'Madre?'

Sheriam sedai hace una reverencia, pero tampoco ha podido evitar una mueca.

Khalindira asiente y avanza un paso hacia la Aes Sedai extendiendo la mano derecha. Su comportamiento debe ser lo mas natural posible.

Arinvar y Sartek se miden con la mirada, tensos como varas de acero.

Sheriam se inclina un poco mas y besa el anillo de la Amyrlin

Sheriam dice 'a que debo este honor, Madre? no os esperaba'

Khalindira entonces mira al guardian de la Azul de arriba a abajo.

Arinvar encaja la mirada de la mujer sin pestañear.

Khalindira dice 'Necesito de tu ayuda en un tema importante, hija. '

Khalindira sostiene la mirada del hombre y alza un poco el menton.

Arinvar inclina levemente la cabeza en un saludo muy poco respetuoso, lo que hace que la Amyrlin transmita a su guardian la necesidad de estar alerta, ya que el hombre apenas se ha esforzado en disimular su desagrado.

De Sartek emana una resuelta determinación. No deja de observar hacia el interior, todos los rincones de la casona que se pueden ver desde el umbral.

Sheriam dice 'en que puedo ayudaros, Madre?'

Khalindira dice 'En principio podrias invitarme a pasar, que hace frio y he viajado bastante. En segundo, podrias enseñarle a tu guardian algo de protocolo, o lo enviare a la Torre Blanca a entrenar con espadas de madera durante una larga temporada. '

Khalindira fulmina ahora al guardian con sus verdes ojos y una voz acre.

Sheriam entonces clava su vista en Arinvar, que recupera el semblante petreo y hace una teatral reverencia con un movimiento de manos por delante de su cabeza, como un juglar saludando a su publico.

Sheriam dice 'oh, os pido perdon por nuestros modales, Madre, ha sido la sorpresa, pasad, y vuestro Gaidin, pasad, acomodaos... puedo serviros algo caliente?'

Sheriam invita con ademanes demasiado ampulosos

La Amyrlin, que aun seguia mirando con frio desden al Guardian, vuelve su atencion hacia la Aes Sedai.

Khalindira dice 'Una taza de te me sentaria muy bien, pero llevo bastante prisa, asi que mientras lo preparas, trataremos este tema en el que solo tu puedes ayudarme, hija. '

Khalindira ingresa en la casa, sin dejar de escrutar cada rincon, cada puerta, cada ventana.

El interior de un caseron
Te habia llamado la atencion por ser mas grande y estrafalario que las demas
casas de la aldea.  Tu sorpresa aumenta al ver que hasta donde te alcanza la
vista,  el espacio  esta repleto de  estanterias con cientos de pergaminos y
libros.  Solo destaca una chimenea de ladrillos amarillentos y una gran mesa
en el centro de la estancia cubierta por entero de papeles y tinteros.

Sartek se adentra en la casa con precaución de permanecer lo más cerca posible del otro Guardián

Sheriam dice 'claro, ahora mismo'

Sheriam se dispone a preparar el te, de espaldas a los recien llegados, cuidandose de no abrazar la Fuente para que no puedan mal interpretarse sus intenciones

Khalindira percibe el nerviosismo de la otra bajo la mascara, sobre todo porque no utilizar el poder para una tarea tan trivial, y mas cuando ella misma ha mencionado que esta apurada, demostrando que esta cuidandose y actuando al maximo.

Sheriam se da la vuelta y se acerca a la mesa donde deposita una tetera caliente junto a varias tazas y un tarro de miel.

Khalindira mira inexpresivamente la tetera pero transmite a traves del vinculo una sensacion de recelo.

Sartek percibe el recelo de Khalindira, aunque le cuesta interpretar los motivos

Khalindira dice 'Que acogedora casa. Si el clima no estuviera tan terrible, seria un lugar de ensueño realmente. '

Sheriam dice 'si, estamos solo de paso, Madre, de hecho ibamos a volver a la Torre en cuanto amanezca '

Khalindira dice 'Comprendo. Os imaginabamos en Shol Arbela, y no nos ha sido facil dar con vosotros, hija. '

Arinvar mira a su Sedai y luego a la Amyrlin y a su Gaidin con ojos gelidos.

Khalindira se acerca a una ventana opuesta a la puerta y mira al exterior fingiendo estar distraida. Lo que busca es tomar distancia del Guardian de la otra.

Sheriam dice 'pero todavia no me habeis dicho por que me necesitais'

Sartek comprende la maniobra de Khalindira y con naturalidad da un par de pasos interponiéndose entre ambos, mientras coge la tetera y sirve una taza para la Amyrlin.

Khalindira voltea entonces, con la espalda apoyada casi a la pared. Ahora, si entra alguien  tendra la distancia suficiente para abrazar y tejer antes de que se acerquen a ella.

Sartek le tiende la taza a Khalindira.

Khalindira dice 'Es un asunto de extrema importancia, hija, por eso he venido personalmente. '

La Llama de Tar Valon coge la taza como si lo hiciera distraidamente, en un acto reflejo.

Sheriam se pone nerviosa ante la  demora de la amyrlin en concretar su requerimiento

Khalindira sin decir mas, abraza la fuente y comienza a tejer una salvaguarda contra oidos indiscretos, de manera lenta y hasta algo tosca. Tampoco utiliza mas que una centesima parte del poder que es capaz de manejar, para que la otra se confie.

Sheriam que se habia puesto rigida a punto de tocar la Fuente, se relaja al comprobar de que se trata.

Khalindira suelta la Fuente a regañadientes, pero sigue actuando como si solo fuera una agradable reunion.

Khalindira dice 'Hija, necesito tu ayuda para dar caza a una Aes Sedai del Ajah negro. '

Sheriam no puede evitar un respingo, pero disimula poniendo cara de horror ante la mencion de dicho Ajah, como suele ocurrir entre las Hermanas.

Arinvar mira friamente a Khalindira, luego su expresion se torna desdeñosa.

Sartek observa a Arinvar por el rabillo del ojo, no le han pasado desapercebidos ni su actitud ni el respingo de Sheriam

Sheriam susurra 'Madre... el Ajah negro... como, como podeis saber, que noticias teneis?'

Sheriam coge una taza para evitar que las manos le tiemblen, pero olvida llenarla

Arinvar que se da cuenta del desliz de Sheriam, se adelanta y la rellena, quedandose ahora mas cerca de ella y tambien de Sartek.

Khalindira tambien pone una expresion de estupor. Luego finge dar un sorbo al te, como si buscara el aplomo necesario para tocar tan espinoso tema.

Sartek pone la mano al desgaire sobre el pomo de su espada

Khalindira dice 'Es un asunto terrible, hija. Tengo informes de que una Aes Sedai del Ajah Azul estuvo implicada en varios hechos contra la Torre Blanca, incluida la muerte de Jhamira. '

Sheriam dice 'una azul? yo no tengo ni la mas remota prueba ni el mas minimo indicio de ello, Madre, no creeis que algo habria oido, que algo habria llegado hasta mi de cualquier modo?'

Khalindira dice 'Si, hija. Es por eso que recurro a ti. Necesito de una Hermana de ese Ajah que sea lo suficientemente confiable para no cometer un error. Imaginate que si nos equivocamos, seria un escandalo en la Antecamara. '

Khalindira finge nuevamente beber otro sorbo de te, y asiente.

Sheriam parece aliviada y sonrie a Khalindira

Sheriam dice 'por supuesto, solo debeis decirme lo que quereis que haga'

Sheriam sigue con la taza en la mano, sin beber, comenzando a inquietarse de verdad por lo que parece tardar en hacerle efecto a Khalindira.

Khalindira dice 'Que aroma tan especiado tiene esta mezcla. Reconforta a una ante tanta amargura.'

Sheriam dice 'no es facil que el te resulte bueno, todo se estropea muy pronto ultimamente'

Khalindira transmite una ferrea determinacion a traves del vinculo. No hay duda, ni miedo, ni vacilacion alguna ahora.

Sartek responde con una intensidad solapada, sin duda está inmerso en el vacío

Khalindira dice 'Lamentablemente es asi. Pero no vamos a permitir que eso mismo le suceda a la Torre Blanca. Sheriam, hija, tu estabas en la Torre la noche que mataron a Jhamira, cierto?'

Sheriam dice 'yo? yo... dejad que recuerde... si, bueno, pero estaba en la planta inferior'

Khalindira hace un aspaviento con la mano, como restando importancia, aunque no le ha pasado desapercibido el desliz de la otra.

Khalindira dice 'Ya, no es importante donde estabas, hija. Lo que me importa es saber que otras Azules se encontraban en la Torre Blanca esa noche. '

Khalindira transmite su regocijo a traves del vinculo ante el error de la otra. Esta mas nerviosa de lo que demuestra y la Amyrlin lo sabe.

Sheriam dice 'como comprendereis  no puedo saber que Hermanas estaban alli, Madre... quizas Anaiya... Moria... Siuan tal vez...'

Khalindira abre mucho los ojos.

Khalindira dice 'Entonces Siuan si estaba en la Torre??'

Sartek se maravilla de la actuación de Khalindira.

Sheriam dice 'si... bueno, creo que si... o tal vez no... Madre, lo siento '

Khalindira adopta una expresion suplicante, llevandose una mano al pecho, mientras en la otra sostiene el asqueroso e insidioso brebaje que a todas luces huele a horcaria, por mas agregados que le hayan puesto para disimular.

Khalindira dice 'Haz memoria, hija, te lo suplico!! Es muy importante!!'

Sheriam baja la cabeza como si pensara.

Sheriam dice 'si, madre, Moria estaba, estoy segura, lo recuerdo bien, y Anaiya tambien estaba '

Khalindira asiente lentamente.

Khalindira dice 'Y la Sanche? Ya sabes, esa mujer siempre se comporta de forma extraña...'

Sheriam dice 'pues, me parecio verla escaleras arriba, pero de espaldas, no puedo estar segura y no afirmare tal cosa'

Khalindira frunce el ceño levemente como si la sorprendieran las palabras de la Azul.

Khalindira dice 'Escaleras arriba?'

Sheriam dice 'eso es, me parecio extraño que no usara las rampas, pero ya os digo que no puedo asegurar que fuera ella'

Khalindira dice 'Entonces tu tambien estuviste arriba esa noche?'

Khalindira trata de utilizar un tono neutro al extremo y finge ensimismarse en sus pensamientos.

Sheriam susurra 'Madre... yo estaba abajo, solo la vi subir '

Khalindira dice 'Hacia el Despacho de la Sede Amyrlin?'

Sartek nota que la situación está llegando a un punto de no retorno y con la misma naturalidad de antes se sitúa estratégicamente

Sheriam dice 'supongo, aunque en realidad podia ir a cualquier otro sitio, verdad?'

Khalindira entonces clava sus ojos en los de la otra.

Sheriam se acuerda de la taza y simula beber.

Khalindira dice 'Hay una sola forma de Acceder a las escaleras de mi despacho, y es pasando por la planta del Ajah Rojo. No creo que Siuan estuviera paseando por alli a la luz de su propia historia personal, no lo crees, hija?'

Sheriam levanta las manos y derrama el te a proposito.

Sheriam dice 'como podria saberlo?'

Khalindira deja fluir su estado de maxima alerta ahora a traves del vinculo.

Khalindira dice 'Pues eso te pregunto yo a ti, yo no estaba en la Torre y tu testimonio es fundamental para saber a quien vio Jhamira antes de morir. '

Khalindira no quita sus ojos de los de la otra.

Sartek coloca los pies en posición, uno un poco más adelantado, pero lo hace tan discretamente que apenas se percibe.

Sheriam dice 'ya teneis mi testimonio '

Sheriam deja la taza en la mesa con un tintineo

Khalindira dice 'Y creeme, hija es de una utilidad mas que valiosa. Por cierto, notaste algo raro en la Amyrlin esa noche?'

Sheriam dice 'yo no vi a la Amyrlin esa noche'

Khalindira dice 'Ah no?'

Sheriam mira a Sartek.

Sheriam dice 'el si la debio de ver, por que no le preguntais a el?'

Sartek no se inmuta ante el tono acusatorio de Sheriam.

Khalindira dice 'Porque el no puede mentirme como lo estas haciendo tu, Sheriam. Tu misma declaraste que habias visto a la Amyrlin esa noche'

Arinvar salta al escuchar las palabras de la Amyrlin

Arinvar dice 'estais llevando esto demasiado lejos!'

(continuará)