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martes, 7 de febrero de 2017

De Erisai. Hacia Tar Valon.




Hace tres días que partimos de Shol Arbela. A pesar de la alegría que muy en el fondo siento por la nueva vida que me espera allá en la Torre Blanca, aunque hayan de pasar años hasta que me convierta en una Hermana de pleno derecho, no puedo desprenderme de la inmensa tristeza que me provoca estar separada de mis padres y, sobre todo, de Ilstar. Nunca hubiese dicho que me resultaría tan penoso alejarme de ellos, nunca había imaginado que me abordara una nostalgia tan profunda, una melancolía tan devastadora. Y supongo que todas estas emociones se deben casi exclusivamente a la despedida de mi hermano. Desde que entró al servicio de los mensajeros de Arafel, hemos pasado largas temporadas separados debido a sus viajes, pero siempre sabía que, transcurridas varias jornadas, volvería a verlo, dispondríamos de horas para estar juntos y ponernos al día. Ahora, si bien él me juró encontrarme a su vuelta de Medo, y la Luz sabe que no dudo de su palabra, siento como si nuestra vida hubiera quedado interrumpida, temo llegar a Tar Valon  y no poder volver a abrazarlo durante muchísimo tiempo. Y la sola idea me rompe el alma.

La noche antes de mi partida, madre preparó una de mis comidas favoritas en la casa, y padre acudió desde la fortificación para poder cenar con nosotras. Parloteaban dándome consejos, explicándome anécdotas, sugiriéndome esto y lo otro, advirtiéndome sobre el trato que en todo momento debía dispensar a la amable Aleina Sedai. Yo intentaba prestar atención y sonreír, pero no podía dejar de mirar el sitio vacío de Ilstar a mi lado, y los pinchazos de dolor que notaba en el pecho no me dejaban corresponder al bullicio de mis padres. Durante los postres, madre me hizo entrega de su costurero con incrustaciones de nácar y padre… padre me regaló un sencillo pero hermoso laúd. Solo en esos momentos conseguí distraer mi tristeza. ¡Un laúd! Pensaba que les había pasado por alto mi afición a la música, pero por lo visto no era así. Incluso, aunque no lo explicitaron, me dieron a entender que estaban al corriente de mis escapadas a la posada para presenciar las actuaciones de los juglares.

Al amanecer tuve otra sorpresa. Antes de que la comitiva de Aleina Sedai llegara a los establos de palacio, yo ya esperaba, nerviosa, su llegada. Cuál no sería mi asombro al ver aparecer a mi querido Ebien con su yegua, la bonita rojiza que me prestaba para mis frecuentes paseos a la pradera. Insistió en que me la llevara, que él sabía que a las novicias se les permitía viajar con sus monturas, aunque luego se pasasen años sin poder salir de la Torre. No podía creérmelo. Ignoro cómo sabía él ese detalle, pero resultó bien cierto pues, Aleina Sedai no solo no puso ninguna objeción, sino que cuando llegó a las cuadras le pareció natural que viajara en mi propia cabalgadura. Me pregunto qué habría pasado de no tenerla. Ah, también me entristeció despedirme de Ebien, después de Ilstar, es el único muchacho con el que he conseguido sentirme a gusto más allá de los juegos lejanos de la infancia.

Tres largas jornadas viajando junto a la Hermana, rodeadas por los guardias de una caravana de mercaderes que se dirigen al sur. He de reconocer que es apasionante todo lo que me explica y, por supuesto, todo lo que me enseña. He aprendido a hacer unas pequeñas bolas de luz que se quedan flotando ante mí e iluminan como lámparas de aceite. Es verdad que cuando me distraigo hacen cosas raras, se disuelven, empiezan a girar alrededor de mi cabeza o estallan como una tenue flor nocturna. Aleina Sedai ha empezado su instrucción conmigo, durante horas me habla de lo que es el Saidar, de la Torre y la vida en ella, de los Ajah. Me hace abrazar y soltar la Fuente una y otra vez, mientras ella recrea con su voz la ya un tanto fastidiosa imagen de la flor abriendo sus pétalos. Es agotador cabalgar, escuchar, asimilar todo lo que me cuenta para poder repetirlo cuando lo pregunta en cualquier momento del día.

También la observo encauzar a ella, es fascinante. Es como observar un difícil entramado de los que mi madre se empeñaba en hacerme bordar en toallas y sábanas. Quizás por eso, aunque me parezca asombroso y complicado, no me resulta del todo ajeno: son hilos que se entrelazan y se separan, se unen y se distancian para confeccionar un tejido que termina siendo una prenda con una utilidad específica. Creo que a fuerza de observar cómo lo hacen las demás, me sería bastante fácil aprender. Es más. .anoche Aleina Sedai curó el brazo de un mozo que cayó del caballo. Se rompió el hueso por dos sitios y la Hermana me llamó a su lado para que la ayudase con el herido. Yo no sé si ella imagina que me fijo en lo que hace, si siquiera sospecha que viéndola encauzar puedo llegar a aprender algo. El caso es que lo que hizo para curar ese brazo se ha quedado plasmado en mi mente como uno de esos dibujos del álbum de patrones para bordar que mi madre guarda como un tesoro.

Estoy muy cansada. He ayudado a montar el campamento para pasar la noche en las cercanías de un bosque. Todavía es media tarde, pero no sé por qué hoy nos hemos detenido tan pronto. Tengo que cepillar a Airosa, darle de comer como así al caballo de Aleina Sedai, tengo que lavar algunas prendas y luego acudir a la clase de hoy. Así que dejo de escribir, sino me caerá un castigo, que por lo visto, por muy amables que sean, las Hermanas saben muchísimo de cómo castigar a una holgazana.


lunes, 6 de febrero de 2017

De Ilstar y Erisai. Tristeza.


Entrada al Palacio del Rey Paitar Nachiman

El rey de Arafel ha vivido siempre entre las murallas de Shol Arbela por eso
dicen las leyendas que la ciudad nunca sera tomada por las hordas del Oscuro.
El palacio de estilo clasico no desentona con el paisaje y es engullido por
los restantes edificios colindantes, solo su planta aparentemente mas amplia
parece salirse de la norma.

Varios soldados de Arafel vigilan la entrada.

Erisai sale apresurada de una de las puertas laterales del gran vestibulo del palacio, parece alterada, en sus mejillas hay un sonrojo de ansiedad.

Ilstar cruza el vestíbulo en dirección a los establos de palacio.

Erisai distingue a su hermano y corre hacia el, esquivando sirvientas que la miran con reprobacion.

Ilstar se fija en su hermana y la saluda desde la distancia.

Erisai susurra 'Ilstar!'

Ilstar se para y espera a Erisai.

Erisai apura los ultimos pasos hasta situarse frente a Ilstar

Ilstar dice 'Paz hermana'

Erisai dice 'paz, Ilstar. llegas o te vas?'

Ilstar da un golpe a su zurrón que parece lleno.

Ilstar dice 'Ahora mismo partía hacia Medo'

Erisai hace una mueca de fastidio.

Erisai dice 'podemos hablar un momento? por favor'

Ilstar mira de reojo los establos y suspira.

Ilstar dice 'sí, claro'

Erisai dice 'gracias, es importante'

Ilstar y Erisai hacen un aparte en un rincón del vestíbulo.

Ilstar susurra 'Dime'

Erisai coge la mano de su hermano y le mira a los ojos, y no puede evitar un sobresalto.

Erisai susurra 'Ils, tus ojos... tienen más dorado que el otro dia...'

Ilstar con las prisas ha olvidado evitar la mirada de Erisai.

Erisai susurra 'seguro que estas bien? esto no puede ser normal... tendria que verte una Aes Sedai'

Ilstar susurra 'Sí, bueno, Lyra sigue sin saber qué ocurre, pero no me siento más... debilitado ni nada por el estilo'

Erisai descarta el tema con un ademan, las palabras se le agolpan y quiere ser rapida por no entretener a su hermano.

Erisai susurra 'Aleina Sedai me ha dicho que nos vamos en tres dias, tres dias, Ilstar... a la Torre blanca '

Ilstar se remueve en el lugar.

Ilstar dice 'En tres días...'

Ilstar baja el tono de voz.

Ilstar susurra 'No sé si... no sé si llegaré en tres días de Shienar, Risi'

Erisai susurra 'oh, pero has pensado de verdad en ello? vas a venir conmigo?'

Erisai mira esperanzada a Ilstar.

Erisai susurra 'no pasa nada si no puedes viajar con nosotras, podrias seguirme en cuanto llegues y le digas a padre que...'

Ilstar susurra 'Te di mi palabra, que si todo iba bien iría contigo'

Erisai susurra 'y todo va bien, no es asi? no puedes encauzar el Saidin, que seria lo peor'

Ilstar guarda silencio.

Erisai susurra 'Ils?'

Ilstar susurra 'Todo va bien, Erisai'

Erisai susurra 'entonces? por que no hay ni una gota de entusiasmo en tus palabras? ni en tu mirada...'

Ilstar susurra 'risi'

Erisai abate los hombros mirando alrededor para cerciorarse de que nadie se fija en ellos.

Erisai susurra 'dime...'

Ilstar susurra 'Te juro por la luz que iría contigo... Pero creo que no vaa poder ser'

Erisai se retuerce las manos y mira a su hermano con tristeza.

Erisai susurra 'no quieres venir conmigo, lo noto'

Ilstar mira con fiereza a Erisai.

Erisai da un paso atras.

Ilstar susurra 'No... no vuelvas a poner en duda mi palabra, erisai. Cuándo... cuándo te he fallado?'

Ilstar aprieta los puños.

Erisai se da la vuelta por unos instantes, luchando contra las ganas de llorar, no entiende que le pasa a Ilstar.

Ilstar hace un esfuerzo por relajar sus manos y apoya una en el hombro de Erisai.

Erisai se gira lentamente.

Erisai susurra 'lo siento, tus motivos tendras'

Ilstar susurra 'risi, lo siento, no pretendía asustarte'

Erisai susurra 'pues lo has hecho, nunca me habias mirado de ese modo'

Erisai se muerde los labios intentando controlar su tristeza.

Ilstar susurra 'Me ha dolido que no me creas, que no confíes en mí'

Ilstar tiene la mirada baja.

Erisai acaricia con un dedo la mejilla de su hermano.

Erisai susurra 'no es que no confie en ti, Ilstar, es que has cambiado y no se por que'

Ilstar susurra 'No sé si debo... no sé si es conveniente para ti que sepas más, Risi'

Erisai dice 'mas.. de que?'

Ilstar susurra 'De mi... de mis motivos'

Erisai mira a Ilstar con un interrogante desolado en el fondo de sus ojos.

Erisai dice 'quieres contarmelos? quiero saber que es lo que te esta alejando de mi'

Ilstar susurra 'No sé si de verdad quieres saberlos. Puede ser... peligroso'

Erisai levanta las palmas desnudas.
Erisai dice 'peligroso... tu.. para mi?'

Ilstar levanta la cabeza y mira solemne a Erisai.

Ilstar asiente despacio.

Ilstar susurra 'Haremos una cosa'

Erisai escucha sin dejar de mirar a su hermano.

Ilstar susurra 'Voy a ir a Medo y a volver lo más rápido posible. Si cuando vuelva todavía estás aquí'

Ilstar se queda callado unos instantes.

Ilstar susurra 'TE lo mostraré'

Erisai dice 'y por que no ahora? si no me encuentras me ire con el alma en vilo, no puedes hacerme esto'

Ilstar susurra 'Si llego y no estás, te juro que te buscaré'

Erisai susurra 'como quieras...'

Erisai se da la vuelta de nuevo y sus hombros se estremecen presa de un extraño presentimiento.

Ilstar toma la mano de Erisai otra vez.

Ilstar susurra 'Confía en mí, Risi'

Erisai sigue sin darse la vuelta, no quiere que Ilstar la vea llorar, aunque bien sabe que el se da cuenta.

Ilstar besa la parte posterior de la cabeza de su hermana.

Ilstar susurra 'Confía en mí, por la luz'

Erisai asiente sin palabras, incapaz de hablar

Ilstar susurra 'Me das un abrazo, por favor?'

Ilstar muestra la mejor sonrisa que es capaz de adoptar.

Erisai intuye la sonrisa de su hermano, se gira y lo abraza, no puede resistirse a su ruego y a esa sonrisa.

Ilstar estrecha fuerte a Erisai.

Erisai susurra 'cabeza de chorlito... ve volando a Medo'

Ilstar susurra 'Vuestros deseos son órdenes'

Erisai sonrie sin poder evitarlo, planta un sonoro beso en la mejilla de Ilstar y se va corriendo.

sábado, 21 de enero de 2017

De Shaeden, Ilstar y Erisai. Saidin y Saidar.


El Portal del Retorno
Estas imponentes portadas son el principal bastion de la ciudad, de ellas
depende la seguridad de toda la ciudad, pues tienen que resistir a las
hordas del Oscuro y ademas desde ellas Shol Arbela las destruye. Siempre
se mantienen cerradas y bajo estrecha vigilancia.


Erisai llega corriendo, un poco retrasada a la cita con su hermano.

Erisai dice 'paz, Ilstar, disculpa, siempre me enredan con apaños de ultima hora'

Ilstar intenta sonreír a Erisai.

Erisai besa a Ilstar en las mejillas.

Ilstar dice 'No te preocupes'

Erisai se fija en los ojos de su hermano tras besarlo.

Ilstar nota el escrutinio de Erisai y desvía la mirada.

Erisai dice 'Ilstar, mirame...'

Erisai toma a Ilstar de la barbilla.

Ilstar mira a Erisai pero sin dejar que ella se pueda fijar en el fulgor de sus ojos.

Erisai dice 'quieres mirarme a los ojos, maldita sea?'

Ilstar se queda quieto.

Erisai fuerza el rostro de su hermano hasta poder escudriñar sus ojos.

Erisai dice 'Luz, que son esas motas doradas?'

Ilstar dice 'creo ... creo que ha sido algo en el bosque'

Erisai dice 'tienes reflejos dorados en el gris de los ojos, como si el gris fuera a convertirse en ese color... no estaras enfermo? has comido algo raro?'

Ilstar dice 'Un resfriado o alguna reacción alérgica'

Erisai suelta la barbilla de Ilstar con preocupacion.

Erisai susurra 'y si es consecuencia del Saidin....'

Erisai coge la mano de su hermano.

Ilstar dice 'no lo creo, pero bueno, ahora saldremos de dudas... no?'

Erisai dice 'si, si, tenemos que averiguarlo, Ils, vamos, vamos sin demora, me han dicho que ese hombre de negro esta en la posada...'

Ilstar trata de sonreír quitando importancia al asunto.

Ilstar asiente a Erisai.

La Posada El Fugaz Destello
Esta posada de tamaño considerable es el principal destino de los visitantes
del oeste de Shol Arbela. En ella es facil distinguir viajeros de Saldaea y
Kandor. La decoracion es muy austera propia de los  habitantes de las tierras
de Arafel. Numerosas mesas, un amplio salon y un apreciable estado de limpieza
del local te hacen pensar en la comodidad de sus aposentos.

Varios visitantes de la ciudad descansan tomandose una cerveza fria.

Galdar el posadero esta bebiendo con unos amigos mientras controla el local.

Shaeden Está de pie con las manos enlazadas a la espalda mientras observa a otro ashaman al que imparte órdenes.

Erisai casi arrastra a su hermano, se asoma a la posada y mira a los clientes con disimulo

Ilstar llega con Erisai con la cabeza gacha.

Erisai señala a los hombres de negro que estan en un rincon hablando.

Erisai susurra 'creo que son esos de ahi... dos... por falta de uno... Luz '

Ilstar se fija en ellos.

Shaeden hace un  gesto impaciente hacia el otro hombre, al tiempo que dice en voz baja. Has de ser más cauto, entendido? tampoco pretendemos llamar tanto la atención en los reclutamientos. ahora vete.

Ilstar observa el tumulto de la posada y se siente solo un poco tranquilizado.

Shaeden hace un último gesto al otro asha'man y lo despide. se gira para ordenar algo de beber.

Erisai de pronto se siente insegura, la expresion impaciente del hombre no le ha pasado desapercibida.

Erisai susurra 'vamos, Ils, ven'

Erisai toma aire, se yergue y avanza por un lateral de la sala comun en direccion al hombre de chaqueta negra mientras lo observa tratando de disimular.

Es un hombre de estatura alta y complexión corpulenta, moreno y de ojos azules. Lleva El negro cabello peinado  en trenzas rematadas en campanillas de plata, lo cual indica que es arafelino como ellos. Un alfiler de un Dragón rojo y dorado y uno de una espada plateada lucen en su chaqueta de seda roja con bordados en oro. Hay desden en su mirada.

Ilstar se coloca junto a su  hermana, en un claro gesto de protección.

Erisai se acerca al hombre, cautelosa, y se detiene a pocos pasos de el.

Shaeden observa, visiblemente más relajado a los demás visitantes.

Erisai carraspea y procura recordar todo lo aprendido en palacio para dirigirse a un desconocido que parece importante.

Erisai dice 'paz, milord '

Ilstar se queda al principio en un segundo plano, pero preparado para lanzarse a la yugular del hombre si hace algún gesto agresivo hacia erisai.

Ilstar se queda pensando en sus intenciones mientras Erisai se presenta al hombre y mueve la cabeza por enésima vez en el día.

Shaeden repara en la chica que se ha dirigido a él, la mira entre extrañado y divertido, pero reacciona con la cortesía debida al saludo.

Erisai hace una ligera reverencia ahora que el hombre la ha visto.

Shaeden mira a ambos chicos, los nota visiblemente asustados e inseguros de haberlo abordado. Un tanto divertido, tras saludarlos, les hace un gesto como desentendiéndose de ellos.

Erisai dice 'milord?'

Erisai se molesta viendo que al final va a ser ignorada

Erisai se acerca un poco mas al hombre, casi junto a su mesa.

Ilstar se acerca también y toma a Erisai del hombro.

Erisai dice 'disculpad, necesito... '

Shaeden se extraña ligeramente. mira con más atención a los dos chicos.

Ilstar susurra 'Déjame a mí, Risi'

Erisai se desprende de la mano de su hermano, esta muy nerviosa, pero  dispuesta a seguir adelante.

Ilstar se queda mirando al hombre.

Ilstar dice 'Paz'

Shaeden dice 'se os ofrece algo, pequeños?'

Ilstar dice 'Sois vos miembro del ejercito de hombres encauzadores?'

Ilstar no tiene ganas de alargar esto mucho más.

Erisai mira a Ilstar de soslayo, demasiado directo, su madre lo reprenderia y su padre lo pondria a trepar muros

Shaeden mira divertido al joven, aunque un tanto extrañado por su pregunta.

Shaeden dice 'que si soy miembro?  podría decirse que si.'

Ilstar mira de reojo a Erisai, durante la presentación ha caído en algo que podría volver la situación demasiado delicada.

Ilstar asiente.

Erisai dice 'podemos abusar un momento de vuestro tiempo?'

Ilstar intenta mantener la compostura,  no quiere que su hermana lleve la conversación.

Shaeden hace un gesto impaciente, aunque los observa con cuidado y nota que a pesar de que los percibe asustados, no le parecen faltos de valor.

Shaeden dice 'Bien, qué necesitais?'

Ilstar vuelve a tomar la palabra.

Ilstar dice 'Mi nombre es Ilstar Kathlein'

Erisai sin darse cuenta del todo juguetea con dos piedrecitas que siempre lleva en la pequeña bolsa que cuelga de su cinturon

Ilstar dice 'Se comenta... que hombres como vos anda buscando hombres con... vuestra misma condición...'

Erisai mira alrededor para cerciorarse de que nadie escucha.

Shaeden dice 'cuál es tu punto, chico? acaso quieres unirte a nuestras filas?'

Ilstar traga saliva.

Ilstar dice 'Me... me encantaría'

A Ilstar se le eriza el pelo de la nuca, odia mentir.

Erisai le da un disimulado codazo a su hermano

Erisai dice 'queremos saber si puede encauzar, milord '

Shaeden mira fijamente al muchacho, y baja un poco la voz.

Ilstar intenta no mirar fijamente al hombre para que éste no  detecte sus pequeños destellos.

Shaeden mira a Ilstar.

Shaeden dice 'bien, eso es fácil de arreglar. si estás seguro de ello, podemos ir a un lugar más apartado.'

Ilstar dice 'Más... apartado?'

Ilstar mira a su hermana.

Ilstar dice 'De acuerdo'

Ilstar se gira hacia ella.

Ilstar dice 'Risi, espéranos aquí'

Erisai susurra 'ni hablar, voy contigo'

Ilstar suelta algo a caballo entre suspiro y gruñido.

Shaeden mira divertido a los jóvenes, ahora que los mira les encuentra mucho parecido. supone que serán hermanos.

Shaeden dice 'bien bien, qué tiernos me pareceis, pero no tengo todo el tiempo. la chica puede venir si quiere, me da igual.'

Shaeden hace un gesto hacia las escaleras.

Ilstar hace un ademán para que el hombre inicie la marcha.


Sin importar tu presencia, Shaeden se va escaleras arriba.

Ilstar y Erisai siguen a Shaeden.

Una habitacion espaciosa

Se percibe a las claras que aquí se alojan los visitantes más adinerados
que llegan a la ciudad.  Aunque la decoración es austera,  no brilla por
su ausencia como es habitual en las Tierras fronterizas. Los muebles son
de rica manufactura con algunos lacados y hay ropas de calidad cubriendo
la cama.

Erisai mira la habitacion pero se queda discretamente junto a la puerta.

Shaeden hace un gesto al joven para que se coloque frente a él.

Erisai vuelve a jugar con las piedrecitas que pasa de una mano a otra como si fueran monedas.

Ilstar obedece y se coloca delante del asha'man.

Erisai no pierde de vista a Ilstar mientras mira de reojo al hombre.

Ilstar mira a Shaeden.

Shaeden dice 'tú simplemente concéntrate en mirarme y deja la mente en blanco.'

Ilstar intenta dejar la mente en blanco, pero algo en lo más recóndito le recuerda que  no está solo en su cabeza.

Shaeden adopta un gesto de profunda concentración. La muchacha por ser mujer no  percibirá la llamita que ha creado y que flota entre los dos a fin de obtener una resonancia,, y el chico, solo  si puede encauzar.

Erisai ahora tiene las manos quietas, subyugada por la escena, sin saber que va a pasar.

Shaeden mira fijamente al chico.

Ilstar hasta ahora no se había fijado en las campanillas que cuelgan de las trenzas de Shaeden.

Erisai se impacienta viendo que no pasa nada, que no hacen nada, que nadie habla ni se mueve

A Ilstar no le agrada saber que es arafelino y al mismo tiempo ver esa mirada de desdén en sus ojos.

Ilstar intenta poner la mente en blanco de nuevo.

Shaeden observa al joven que parece distraerse, así que lo mira con impaciencia ante su desconcentración.

Ilstar intenta no pensar en nada.

Shaeden continúa por algunos minutos con la mirada fija en el chico.

Ilstar empieza a impacientarse.

Shaeden Tras algunos momentos más,niega con la cabeza al tiempo que dice:

Erisai abre los ojos, esperanzada.

Shaeden dice 'al parecer no cuentas con lo requerido.'

Ilstar suelta el aire despacio.

Shaeden dice 'podría manifestarse después, pero tendrías que someterte a la prueba de nuevo.'

Ilstar asiente.

Erisai da un paso, tan aliviada que al relajar la tension abraza el Saidar involuntariamente y unos hilos se tejen y destejen sin llegar a crear ningun tejido.

Ilstar dice 'Lamento haberos hecho perder el tiempo entonces'

Shaeden de repente ya a punto de volverse, a centímetros de abrir la puerta y despedir a los jóvenes  emite un gruñido y parece cambiar.

Erisai mira al hombre, de pronto asustada por el cambio de actitud.

Ilstar detecta el gesto de Shaeden y se pone en guardia, protegiendo a su hermana.

Ilstar dice 'Nos iremos ya. Perdonad de nuevo'

Shaeden teje rápidamente flujos que inmovilizan a los hermanos al tiempo que escuda a la chica.

Erisai ahoga un grito de estupefaccion y miedo.

Erisai susurra 'que...'

Ilstar comienza a luchar contra algo invisible.

Erisai mira al ashaman despavorida

Shaeden los mira ahora, su anterior arrogancia aunque amigable convertida en puro hielo.

Erisai susurra 'que me habeis hecho...'

Shaeden dice 'y bien? qué es esto?'

Erisai dice 'el que... que ocurre...'

Erisai se debate, incapaz de moverse.

Ilstar intenta zafarse de lo que el creador quiera que lo está inmovilizando.

Shaeden mira con más atención a la chica.

Ilstar dice 'Suéltanos... Déjala!'

Erisai susurra 'por favor, yo... que me habeis hecho...'

Erisai no puede evitar que unas lagrimas rueden por sus mejillas.

Shaeden dice 'qué intentabas hacer? quién os ha enviado?'

Erisai dice 'nadie... nada... no nos envia nadie...'

A Ilstar se le marcan las venas del cuello.

Shaeden dice algunas palabras murmurando, con un poco de desprecio.

Shaeden susurra 'encauzadoras... entrometidas. pero parece muy joven'

Erisai susurra 'milord, por favor...'

Erisai siente que el hombre la ha desprendido de media vida, aunque no sabe que le ha hecho.

Ilstar comienza a entender, y comprendiendo que lo que ha intentado evitar  desde el principio de la reunión se está cumpliendo, se altera todavía más.

Ilstar dice 'No nos ha mandado nadie. Como ya os habéis dado cuenta, ella puede encauzar, y pensó... que yo también podría hacerlo. Somos gemelos'

Ilstar trata de racionalizar la situación, sin saber si el podrido saidin ha hecho ya mella en este hombre.

Erisai sacude la cabeza, lo unico que puede mover, para desprenderse de las lagrimas.

Ilstar dice 'Eso es todo...'

Erisai susurra 'yo ire a la torre blanca en breve, milord... yo... por favor'

Shaeden mira fijamente a ambos, parece pensativo. sus miradas de miedo parecen reales, pero esto suele ser normal cuando alguien está ante un hombre que encauza.

Ilstar lanza una mirada retadora al hombre, sus  ojos todavía más refulgentes que en el bosque.

Erisai intenta llamar la atencion de Ilstar a fin de calmarlo, conoce ese gesto

Ilstar dice 'Suéltala... ella no ha hecho nada'

Shaeden dice 'calla, niño. no sabeis lo que ha estado a punto de ocurriros.'

Ilstar siente algo en su cabeza... las puñeteras imágenes de nuevo... cinco, seis, siete lobos corriendo por los bosques... imágenes de lucha entre lobos, protegiéndose  los unos a los otros...

Erisai susurra 'podeis... podeis devolverme...'

Ilstar intenta mandar imagenes de tranquilidad... que los lobos entren en la ciudad podría ser peligroso.

Shaeden relaja el gesto, decidiendo que la chica es demasiado pequeña, viéndola bien, se da cuenta que sigue teniendo algunos rasgos infantiles.

Shaeden dice 'eso es un escudo. y lo dejaré atado por un tiempo. te enseñará a ser más cauta. eso si eres la niña asustada que pretendes ser.'

Erisai susurra 'escudo, atado... Luz.. pero...'

Erisai mira a shaeden a los ojos.

Erisai susurra 'me jurais que no es definitivo?>'

Erisai piensa que ahora tendra que apañarselas para evitar a Aleina Sedai y se aturrulla solo de imaginarlo.

Shaeden mira fijamente a los chicos y adopta brevemente, de forma fugaz un gesto de concentración. a continuación suelta los flujos que retienen a los dos.

Erisai cae desmadejada

Shaeden dice 'serán algunas horas, quizá un par de días.'

Erisai se incorpora recolocando bien sus prendas  y secandose los ojos.

Shaeden dice 'podeis iros.'

Erisai susurra 'gracias, milord... lo... lo siento'

Shaeden mira brevemente y después dice con tranquilidad.

Ilstar en seguida se ha colocado delante de Erisai.

Erisai toma a su hermano de la mano, no quiere mas problemas

Shaeden dice 'y si descubro que esto fue una especie de engaño... ambos moriréis.'

Ilstar en una mano tiene a Erisai, la otra la lleva cerca de su cuchillo.

Erisai se estremece, de algun modo sabe que ese hombre dice la verdad.

Erisai susurra 'que la paz os guarde, milord...'

Shaeden sonríe tranquilamente al decirles eso, y a continuación los despide.

Erisai arrastra de nuevo a ilstar hacia la puerta tirando de el con fuerza, temerosa que cometa alguna imprudencia ante la amenaza.

Ilstar se queda mirando a Shaeden con rabia mientras sale de la habitación.

Shaeden los mira alejarse, sintiéndose tranquilo. 

lunes, 16 de enero de 2017

De Ilstar y Erisai. Ver más allá.


Los Bosques de Arafel
Pese a estar situado en una zona tan conflictiva como son estas tierras
el bosque presenta un inmejorable aspecto con sus tupidos ramajes que
alcanzan increibles alturas. El Erinin baña estos bosques.

Ilstar se encuentra sentado sobre una roca, en el borde del Erinin. Su mirada parece vagar por toda la superficie del río y más allá de la otra orilla. Está jugando con unas piedrecillas bastante planas.

Erisai llega al galope sobre una yegua rojiza y desmonta de un salto cuando esta cerca de su hermano.

Ilstar lanza una de las piedras contra el río y ésta rebota un par de veces antes de perderse en la otra margen.

Ilstar dice 'Paz erisai'

Ilstar ni se ha girado para saber que era su hermana.

Erisai se acerca y se coloca a su lado, jadeando un poco.

Erisai dice 'paz, Ilstar, puedo sentarme?'

Ilstar asiente.

Erisai se sienta sobre la hierba a los pies de su hermano.

Ilstar lanza otra de las piedras, su primer bote más cerca de él lo que permite que salte tres veces antes de salir del agua.

Erisai dice 'si, ya estoy bien, gracias'

Ilstar esboza una sonrisa.

Ilstar dice 'Te vi ayer mismo, Risi'

Erisai levanta la cara y mira a su hermano, aunque el no la corresponde

Erisai dice 'si, pero ayer era como un saco de patatas, hoy ya me siento mucho mejor'

Ilstar dice 'Aunque si no conociera a Lyra me sorprendería que ya estés fuera con lo que dijo'

Erisai dice 'es que...'

Ilstar sigue jugando con las piedras.

Erisai dice 'vino una Hermana y me curó por completo, luego estuve muy cansada y tenia un hambre voraz. Es como si no hubiera comido en una semana, Ils'

Ilstar se sobresalta por primera vez desde que ha llegado la chica.

Erisai dice 'que te pasa, te has comido una de esas piedras para almorzar?'

Ilstar dice 'Bueno, es normal cuando recibes la curación con el poder único'

Ilstar se echa a reír.

Erisai dice 'oh, claro, olvidaba que lo sabes todo, hermanito, pero yo soy un poco menos culta que tu'

Ilstar dice 'No  hermanita, pero sabes que me encantaba hacer esto'

Ilstar deja pasar la pulla.

Erisai fija su atencion en el agua, algo molesta por la actitud de su hermano.

Ilstar vuelve a su abstracción.

Erisai decide permanecer en silencio, su entusiasmo enfriado por la extraña situacion.

Ilstar lanza por enésima vez uno de los guijarros aplanados.

Erisai suspira con fastidio.

Ilstar sigue la trayectoria de la pequeña piedra hasta perderla de vista.

Ilstar dice 'vaya'

Erisai se levanta y se aparta un poco de Ilstar.

Ilstar dice 'creo que he superado mi propia marca'

Erisai dice 'que bien, felicidades, tienes mi bendicion'

Ilstar dice 'has visto hasta donde ha llegado?'

Erisai dice 'pues no'

Ilstar dice 'claro que no'

Erisai arquea una ceja.

Ilstar se gira hacia Erisai.

Erisai dice 'que me importa a mi donde llegue el guijarro?'

Ilstar dice 'Sería absurdo que pudieras haber visto esa piedra y no al  maldito engendro'

Erisai parpadea, sorprendida por el exabrupto.

Ilstar parece que ahora que ha visto a su hermana a salvo haya sacado todo lo que tenía  dentro.

Ilstar dice 'como pudiste... cómo no pudiste haberte dado cuenta? Somos arafelinos, Erisai. Somos fronterizos'

Erisai dice 'y que? alguna vez has visto un trolloc aqui, en este bosque? a plena luz del dia? aqui tan cerca de Shol Arbela?

Ilstar grita 'No eres una estúpida sureña, pensando que el mundo está lleno de juglares y príncipes...'

Erisai se pone roja de rabia y se encara con su hermano

Ilstar grita 'Claro que los puede haber'

Ilstar señala hacia el norte.

Erisai susurra 'a mi no me grites, mensajero feliz, rata de biblioteca '

Ilstar dice 'Estamos a menos de una semana de la maldita llaga'

Erisai dice 'se tan bien como tu lo que somos y lo que podemos esperar un dia y otro dia'

A Ilstar parece resbalarle cualquier insulto de  su hermana.

Erisai dice 'ahora me diras que tu lo habrias detectado sin ningun genero de dudas '

Ilstar dice 'Pues claro. Para algo tengo ojos y oídos...'

Erisai alza los brazos con las manos hacia el cielo

Erisai dice 'oh, por el Creador, mi maravilloso hermano que nunca falla en nada, que lo ve todo y lo oye todo!'

Ilstar coge uno de los brazos, con firmeza pero sin violencia y acerca a Erisai al borde del río. Sseñala con la mano libre la otra orilla.

Ilstar dice 'Qué ves allí?'

Erisai se resistia a avanzar, pero mira hacia donde su hermano señala.

Erisai dice 'pues arboles'

Ilstar dice 'qué arboles?'

Erisai dice 'nunca he estado en la otra orilla! que se yo lo que son'

Ilstar dice 'Deberías saberlo, Erisai, pero vuelve a mirar los árboles'

Erisai dice 'por que diantres he de saberlo todo!'

Ilstar dice 'No les ves nada?'

Erisai se fija en los arboles, curiosa por el arrebato de Ilstar.

Erisai dice 'claro que les veo cosas, son arboles, tienen hojas, ramas...'

Ilstar dice 'Vale, al menos no eres completamente ciega'

Erisai se suelta bruscamente.

Erisai dice 'eres un estupido '

Erisai vuelve a mirar los arboles.

Erisai dice 'quieres que te diga lo que veo, eh, quieres?'

Ilstar señala una roca especialmente grande.

Ilstar dice 'desde ese pedrusco, fíjate en el tercer árbol a la derecha'

Erisai asiente, enfurruñada, pero curiosa.

Ilstar dice 'Aparte de tus preciadas ramas con sus bonitas y verdes hojas... qué más ves?'

Erisai entrecierra los ojos y se pone la mano a modo de visera.

Erisai dice 'veo un pinzón, no, dos, y veo que algunas hojas tienen motas negras, y veo que es un puñetero roble'

Erisai mira a su hermano, como buscando su aprobacion.

Ilstar asiente.

Ilstar coge un arco que descansaba junto a la  roca donde estaba hace un rato, toma una flecha y tras tensar la cuerda lanza la saeta, clavándola contra el árbol que Erisai estaba examinando.

Erisai sigue la trayectoria de la flecha.

Ilstar y Erisai observan como más de cinco pinzones alzan el vuelo.

Ilstar dice 'Al menos has visto dos'

Erisai dice 'vaya'

Ilstar dice 'No  me molesta que no hayas visto los siete pajaros que había'

Erisai se gira hacia Ilstar, seria.

Erisai dice 'que es lo que te molesta'

Ilstar dice 'Lo que no comprendo es por qué narices la primera vez no has visto ni que había dos, ni las malditas motitas ni siquiera que eran robles! Ves como podías distinguirlo?'

Erisai dice 'porque no me he fijado, porque no le veia ninguna utilidad a lo que me pedias. Porque no entiendo tu enfado, por eso'

Ilstar dice 'Pues hay que fijarse Risi, hay que fijarse'

Erisai pone las manos en los hombros de su hermano.

Ilstar mira a Erisai.

Ilstar dice 'Porque me preocupa que te pase algo'

Erisai dice 'venia muy contenta a darte una noticia y me has molestado con tu estallido, eso es todo'

Ilstar dice 'Y no sé... y no sé si podré estar siempre para protegerte'

Erisai le acaricia la mejilla con un dedo y sonrie ampliamente

Erisai dice 'a lo mejor si, Ilstar, a lo mejor si puedes estar siempre para protegerme'

Ilstar agacha la mirada.

Ilstar niega levemente.

Erisai dice 'escuchame..., escuchame tu

Erisai recupera el entusiasmo.

Ilstar levanta la cabeza.

Ilstar dice 'yo siempre escucho y observo'

Ilstar sonríe irónico.

Erisai dice 'pues esto no podrias observarlo, porque eres un hombre y porque.. bueno... '

Ilstar se torna serio.

Ilstar dice 'Lo siento Risi, dime'

Erisai dice 'puedo encauzar, Ilstar, puedo encauzar!'

Ilstar asiente.

Erisai dice 'me lo dijo la Hermana que me curo, Aleina Sedai.. y...'

Erisai susurra 'vale, ya lo sabias'

Ilstar dice 'Creía que tú también Erisai. Lo hablamos. Y no puedes negarlo por pensar que no existe'

Erisai dice 'no podia estar segura, como podia saberlo? ahora es algo seguro, confirmado, y.. ay Ilstar! escuchame...

Ilstar asiente distraido, ahora arrepentido de cómo le ha hablado a su hermana.

Erisai dice 'en unos dias tendre que irme, a la Torre blanca, pero... he pensado que tu podrias venir conmigo, podrias entrenar con los guardianes y convertirte en el mio, mi Guardian, dime que si...'

Ilstar levanta una ceja.

Ilstar dice 'Un guardián yo?'

Erisai observa la expresion de su hermano.

Ilstar señala el arco.

Ilstar dice 'Tengo una instrucción básica con la espada, como cualquier arafelino. Aparte de eso y este arco...'

Erisai dice 'claro, por que no? aqui ya recibes entrenamiento, seguramente estarias preparado mucho antes que yo pueda alcanzar el chal pero.. alli tambien te entrenarian, supongo que lo hacen, no?

Ilstar dice 'No lo sé... no lo sé Erisai. No sé si mi sitio está allí...'

De repente el entusiasmo de Erisai desaparece y baja los hombros.

Ilstar pone la mano en el hombro de Erisai.

Erisai susurra 'ya, claro... a no ser que tu... '

Ilstar recuerda la sospecha que tenía Erisai sobre que él pudiera encauzar e intenta no titubear.

Ilstar dice 'Claro... todavía no sabemos si....'

Erisai susurra 'he oido rumores de que uno de esos hombres con chaqueta negra estan en la ciudad... lo buscare, te llevare con el para que... bueno, no se para que, pero el debe de saberlo igual que una mujer lo sabe de otra'

Ilstar baja el brazo.

Ilstar dice 'De... de acuerdo'

Erisai en un arrebato, se abraza a su hermano yapoya la cabeza en su hombro

Ilstar dice 'No sé si puede saberlo... hay muy poca información sobre el tema. Recuerda que ellos... que nosotros... que los hombres enloquecimos por el saidin'

Erisai se estremece y cierra fuerte los ojos.

Ilstar no sabe cómo salir del atolladero, es consciente de que no encauza, pero no se atreve a hablarle de  sus sospechas. Opta por callar y estrechar fuerte a Erisai.

Erisai susurra 'no te preocupes, Ilstar, podremos con lo que sea'

Ilstar dice 'Iremos... iremos a ver a ese hombre, Risi'

Erisai susurra 'gracias'

Ilstar asiente mecánicamente.

Erisai se aparta con renuencia de los brazos de su hermano.

Erisai dice 'tengo que reincorporarme al palacio. No se cuando me ire... pero antes haremos lo que haya que hacerse'

Ilstar deja caer los brazos.

Ilstar dice 'De acuerdo... luego... luego nos vemos '

Erisai le da un beso a su hermano en la mejilla y se aleja hacia la yegua.


Ilstar besa la frente de Erisai y vuelve a tomar asiento en la roca.

sábado, 7 de enero de 2017

De Erisai. Por fin la verdad.


Aleina llega a las estancias de los heridos de Shol Arbela, como es habitual en ella cuando visita la capital arafelina. Se acerca a Lyra y ambas conversan en voz baja sobre el estado de sus pacientes.
Erisai rebulle entre las mantas, tiene algo de fiebre y el dolor vuelve a ser intenso.
Aleina asiente a lo que ha dicho Lyra.
Aleina sonrie levemente a la mujer, mientras algo le llama la atención.
Erisai abre los ojos y se pasa la mano del brazo sano por la frente sudada.
Aleina se fija en uno de los camastros, donde descansa Erisai.
Erisai gira la cabeza y se cruza con la mirada de la mujer recien llegada.
Aleina parece preguntarle algo a Lyra mientras señala a la joven.
Erisai se fija en que viste un chal amarillo y siente una inquietud ecxtraña, entre miedo y regocijo
Aleina se queda ensimismada con la respuesta de la sabia, y tras  una sonrisa de agradecimiento se acerca al lecho de Erisai.
Aleina mira a Erisai.
Erisai al ver acercarse a la Hermana, se queda sin saber que hacer ni que decir
Aleina dice 'Paz, pequeña'
Erisai susurra 'paz, hermana...'
Erisai mira a Aleina.
Un aura de Poder envuelve a Aleina al abrazar la Fuente.
Aleina teje un círculo de silencio entre las dos mujeres.
Erisai parpadea y baja la mirada a las mantas.
El aura alrededor de Aleina desaparece al soltar la Fuente.
Aleina dice 'Perdona, así no molestaremos a nadie'
Erisai susurra 'que.. que habeis hecho?'
Aleina se golpea suavemente el labio con un dedo.
Erisai mira de soslayo los movimientos de la Aes Sedai, preguntandose que va a ocurrir.
Aleina dice 'Digamos que he creado una pequeña pared para no romper el silencio de la estancia mientras conversamos'
Erisai mira a su alrededor, confundida, ella ve perfectamente los camastros de los demas heridos.
Aleina dice 'No te preocupes, será algo temporal, y sólo retiene el sonido'
Aleina toma una silla y se sienta junto a la chica.
Erisai consigue ahora mirar a la Hermana a los ojos por unos segundos.
Aleina dice 'Cómo te encuentras? Lyra me ha estado contando tu pequeña azaña'
Erisai susurra 'oh, hazaña, no fue ninguna hazaña, solo mucha suerte, Aes Sedai... estoy mejor...'
Aleina niega sonriendo.
Aleina dice 'puedo echarle un vistazo?'
Erisai se sorprende de que le pida permiso.
Erisai susurra 'por supuesto, claro... por que no...'
Aleina acerca su mano a la cabeza de la chica y la deposita con suavidad.
Un aura de Poder envuelve a Aleina al abrazar la Fuente.
Aleina brilla por un momento a los ojos de Erisai.
Erisai abre mucho los ojos al percibir ese fulgor indescriptible mientras siente una especie de cosquilleo molesto en su interior.
Aleina detecta la sorpresa en el rostro de Erisai y ssepara la mano de la muchacha.
El aura alrededor de Aleina desaparece al soltar la Fuente.
Erisai se toca la cabeza en un gesto instintivo como buscando algo.
Aleina dice 'Parece que Lyra sigue siendo tan competente como de costumbre. Calculo que mañana o pasado ya podrás salir de aquí, aunque ella es la que manda'
Aleina dedica otra sonrisa a la chica.
Erisai susurra 'tengo ya muchas ganas de irme... vos no podriais....'
Erisai se atraganta por su atrevimiento.
Aleina clava sus ojos de Aes Sedai sobre Erisai.
Erisai se encoge bajo las mantas.
Aleina dice 'no podria qué?'
Erisai susurra 'si vos pudierais... bueno.. si me curarais... si...'
Aleina dice 'como ya te he dicho, estás casi curada por completo.'
Erisai baja los parpados avergonzada
Erisai susurra 'si, gracias, Aes Sedai'
Aleina aprovecha que Erisai está con la mirada baja y avergonzada para volver a  tomar contacto con ella.
Un aura de Poder envuelve a Aleina al abrazar la Fuente.
Aleina teje hilos de aire, agua y energía sobre el hombro de Erisai.
Erisai percibe de nuevo el brillo como un halo pero no levanta la mirada, y de pronto algo sucede, jadea y abre mucho los ojos.
El aura alrededor de Aleina desaparece al soltar la Fuente.
Aleina espera la reacción de la muchacha.
Erisai se incorpora moviendo el brazo maravillada.
Aleina mira por la ventana.
Erisai dice 'puedo moverlo... me habeis curado'
Aleina vuelve a mirar a Erisai.
La cara de Erisai se ilumina con una amplia sonrisa.
Erisai susurra 'gracias, Hermana'
Aleina sonríe a Erisai.
Erisai mueve los dedos y el brazo como una chiquilla.
Aleina dice 'De nada pequeña'
Erisai suspira,de pronto muy fatigada y se tumba de nuevo.
Aleina dice 'Has de saber que en un sitio como este, la curación sólo se administra en casos muy especiales'
Erisai enrogece de vergüenza.
Aleina dice 'Si la has recibido es porque quiero que me prestes toda tu atención, y para que recibas un aprendizaje, que espero que sea el primero de muchos'
Erisai susurra 'teneis razon, he sido muy necia... lo siento'
Erisai mira a Aleina Sedai con interes y curiosidad no exenta de temor.
Aleina dice 'no, no eres necia, eres joven'
Aleina sonríe recordando las calles de Shol Arbela.
Erisai susurra 'la juventud no me da derecho a comportarme asi'
Aleina asiente ligeramente.
Erisai se queda esperando, respetuosa.
Aleina dice 'Erisai, quiero que me escuches atentamente'
Erisai susurra 'si, Hermana'
Aleina dice 'Si me he acercado a ti y hoy ha sido por algo en especial'
Erisai sigue aguardando, seria.
Aleina dice 'Cuando vuelvo a la ciudad siempre paso por este lugar para ver  cómo están Lyra y sus enfermos'
Erisai asiente.
Aleina dice 'y tú tienes una herida... tenías una herida bastante fea, pero nada que vuestra sabia no esté cansada de tratar '
Erisai susurra 'lo se'
Aleina dice 'Pero te he proporcionado la curación porque quería saber... qué piensas sobre el poder único'
Erisai apuña el embozo de las mantas.
Aleina no  parece tener prisa.
Erisai susurra 'siempre me ha parecido algo maravilloso, algo con lo que una mujer se convierte de simple persona a alguien capaz de hacer cualquier cosa por los demas...'
Aleina sonríe de nuevo.
Erisai susurra 'es un don, pero asusta, hermana '
Aleina dice 'no es menester encauzar para convertirse en grandes personas que hagan cosas por los demás'
Erisai susurra 'eso es cierto, pero...'
Aleina señala a Lyra.
Erisai mira a la sabia y asiente.
Aleina dice 'Piensa en Lyra, piensa en todos esos soldados que luchan contra la sombra. Pero sí. Es un don'
Erisai susurra 'me siento muy ridicula y sigo pensando que soy una necia cuando os oigo hablar...'
Aleina dice 'Tranquilízate, no eres ninguna necia, ya te lo he dicho. Crees que serías menos necia si pudieras encauzar?'
Aleina sonríe misteriosamente.
Erisai susurra 'pues no me sorprenderia, Hermana, mi madre me tiene por tal a menudo'
Erisai intenta sonreir pero su sonrisa se trunca en preocupacion.
Aleina dice 'cierra los ojos Erisai'
Erisai obedece, expectante
Aleina modula su voz para que Erisai se sienta lo más relajada posible.
Aleina susurra 'Deja la mente en blanco'
Erisai esta tan cansada que lucha por no dormirse.
Aleina susurra 'Imaginemos por un momento una rosa en nuestra mente'
Erisai procura borrar todas las imagenes que bullen en su interior.
Aleina susurra 'Algo tan bello y tan sencillo como una rosa'
Erisai susurra 'podria ser una primula?'
Erisai recuerda sonriendo la flor que le regalo Ebien hace un par de dias.
Aleina no puede dejar de esbozar una sonrisa ante la ingenuidad de la chica.
Aleina susurra 'sí, pero shhhh'
Erisai asiente, seria de nuevo.
Aleina susurra 'imagina tu flor, solo existe la flor'
Erisai recrea la imagen de la bella flor en su mente.
Aleina susurra 'Y de repente puedes observar como del interior de la primula emana una luz maravillosa. Todavía ni puedes ver la luz, pero sientes esa luz dentro'
Erisai se esfuerza siguiendo las instrucciones de la Hermana.
Aleina espera unos segundos para que  Erisai haga el esfuerzo.
La expresion del rostro de Erisai se va transformando, percibe un brillo en alguna parte y no sabe que hacer con el.
Aleina susurra 'Ahora la flor  comienza a abrir sus pétalos y notas cada vez más la energía de su luz. Erisai.. tú eres esa flor, tú eres la energía'
Erisai levanta la mano sin darse cuenta y la lleva a un lado de su cabeza, alla donde percibe el tenue brillo, como si pudiera tocarlo.
Un aura de Poder envuelve a Erisai al abrazar la Fuente.
Aleina asiente satisfecha.
Erisai abre los ojos y el brillo que la envuelve titila
Erisai susurra 'por la luz...'
Erisai se estremece y de pronto siente una arcada y se incorpora.
El aura alrededor de Erisai desaparece al soltar la Fuente.
Aleina toma el brazo de Erisai.
Erisai mira alrededor hacia los heridos, todo sigue igual.
Aleina dice 'Tranquila pequeña'
Erisai susurra 'ese olor...'
Aleina dice 'Es normal'
Erisai susurra 'que ha pasado?'
Aleina dice 'Has entrado en contacto con la fuente, con el Saidar, pequeña'
Erisai susurra 'he sentido.. oh, luz... entonces es cierto...'
Aleina dice 'Y por la facilidad que has tenido en conseguirlo, no ha sido la primera vez que lo has hecho'
Erisai mira a la Hermana a los ojos y lagrimas mansas ruedan por sus mejillas.
Aleina enjuga las lágrimas de la joven.
Erisai susurra 'creo que no pero yo no sabia, no estaba segura...'
Aleina trata de tranquilizarla.
Aleina dice 'No  ocurre nada. No has hecho nada malo, pequeña. Pero has de aprender'
Erisai siente tal emocion por dentro, tan intensa y contradictoria que esta segura de que ilstar se caera del caballo.
Erisai dice 'tendre que ir a la Torre Blanca?'
Aleina asiente despacio.
Erisai se coge ambas manos y entrelaza los dedos sobre las mantas.
Erisai susurra 'cuando... yo.. como?'
Aleina dice 'No te preocupes. Ahora descansa y asimila todo lo que ha pasado. Te buscaré cuando sea el momento. Pero me has de prometer que no saldrás de la ciudad. No sé cuándo partiremos a Tar Valon, y tendrás que estar  lista'
Erisai susurra 'bueno, yo.. monto a menudo por la pradera, pero esta cerca...'
Aleina asiente divertida.
Aleina dice 'De acuerdo'
Erisai sonrie sin saber muy bien como reaccionar ni que decir.
Aleina se levanta.
Un aura de Poder envuelve a Aleina al abrazar la Fuente.
Erisai susurra 'gracias hermana'
Aleina deshace el tejido que las envolvía.
El aura alrededor de Aleina desaparece al soltar la Fuente.
Erisai susurra 'que la paz os acompañe'
Aleina dice 'Que la paz sea contigo Erisai'
Aleina dedica una última mirada a la chica y se retira.
Erisai cierra los ojos, su mente un tumulto de pensamientos que poco a poco se diluyen en el sueño.

lunes, 2 de enero de 2017

De Ilstar y Erisai. Miedos y expectativas.


Ilstar llega a las cuadras de palacio a  un paso irregular.
Ilstar desmonta de un salto.
Ebien esta rastrillando la paja en una de las cuadras cuando ve llegar a Ilstar.
Ilstar mira de reojo al maldito caballo.
Ilstar se fija en Ebien.
Ilstar dice 'Paz Ebien'
Ebien deja el rastrillo y se acerca a su amigo sacudiendose las manos.
Ebien dice 'paz, Ilstar, que le pasa a tu caballo?'
Ebien se hace cargo de las riendas y aparta al nervioso animal del mensajero.
Ebien susurra 'tranquilo, sooo'
Ilstar dice 'La luz sabe qué narices le pasa'
Ilstar está más malhumorado de lo habitual.
Ebien despoja al caballo de sus arreos y lo hace entrar en su cuadra
Ilstar dice 'Lleva así desde que salimos de Manala'
Ebien dice 'no parece enfermo, pero luego le echare un vistazo'
Ebien dice 'y a ti, que te pasa?'
Ilstar levanta una ceja.
Ilstar dice 'A mí? Nada por?'
Ebien dice 'estas mas malhumorado que un oso con un espino en la zarpa'
Ilstar se queda ensimismado.
Ilstar dice 'Nada hombre, Estoy cansado eso es todo'
Ilstar evita la mirada de su amigo.
El rostro de Ebien se ensombrece de pronto y pierde la sonrisa que tenia
Ebien dice 'acaso te han dicho ya algo?'
Ilstar se pone alerta.
Ebien se aproxima y pone la mano en el hombro de Ilstar.
Ilstar dice 'Erisai...'
Ebien dice 'entonces ya lo sabes '
Ilstar mueve la cabeza incrédulo.
Ebien dice 'ha tenido mucha suerte'
Ilstar dice 'qué... qué ha pasado? Dónde está?'
Ebien se fija en la expresion de su amigo, confundido.
Ebien dice 'pero lo sabes o no?'
Ilstar hace un ademán con la mano.
Ilstar dice 'dime qué le ha pasado y dónde está mi hermana'
Ebien suspira, fastidiado por tener que ser el quien da la noticia.
Ebien dice 'esta al cuidado de la sabia Lyra, la ha atacado un trolloc en los bosques, cerca del rio'
A Ilstar se le eriza el pelo de la nuca.
Ebien palmea la espalda de ilstar.
Ilstar se separa del mozo.
Ebien dice 'se pondra bien, no se como lo hizo, pero pudo huir'
Ilstar dice 'Tengo que ir con ella'
Ebien deja caer la mano, comprendiendo la reaccion de su amigo
Ebien dice 'si, ve, tranquilo, ya nos veremos'
Ilstar dice 'Gracias... gracias por decírmelo Ebien'
Ebien asiente con un gesto de cabeza.
Ebien susurra 'saludala de mi parte y que se recupere pronto'
Ilstar sale sin apenas escuchar a Ebien en busca de su hermana.
Ilstar avanza a trompicones por las calles de shol Arbela hacia la casa de Lyra.
Ilstar llama a la puerta y entra tan discretamente como le permite su prisa.
Ilstar busca entre los heridos mirando a uno y otro lado.
Ilstar encuentra a su hermana en un rincón y se acerca a ella.
Erisai se remueve en el camastro y abre los ojos.
Ilstar susurra 'risi...'
Erisai sonrie a su hermano y le tiende la mano.
Ilstar la toma con cariño.
Erisai susurra 'hola Ils, ya has vuelto... como ha ido?'
Ilstar abre los ojos como platos.
Erisai dice 'sientate, sientate aqui conmigo '
Ilstar se arrodilla junto al camastro.
Erisai susurra 'que pasa, por que me miras asi? solo son rasguños '
Erisai se suelta un momento y acaricia la mejilla de Ilstar.
Ilstar dice 'como que rasguños?'
Erisai susurra 'pronto vendra alguna Hermana y enseguida estare repuesta '
Ilstar se da cuenta de que está levantando la voz, molestando al resto de heridos.
Ilstar susurra 'cómo ha sido?'
Erisai dice 'tranquilo, todo estara bien'
Ilstar aprieta de nuevo la mano de su hermana.
Erisai susurra 'fui al rio, como tantas otras veces, y simplemente aparecio, yo bvuscaba a la yegua, se habia alejado y no la encontraba.. debi suponer algo asi'
Erisai se estremece al recordarlo
Ilstar gruñe al pensar en el engendro.
Erisai mira a su hermano con adoracion
Erisai susurra 'ay, Ilstar, fue horrible.. nunca... nunca...'
Erisai se muerde los labios intentando no llorar
Ilstar le acaricia la mano.
Ilstar susurra 'Ya está... Y tú... y tú estás bien'
Erisai asiente, intentando reponerse, ella es fuerte, es fuerte.
Erisai susurra 'si, estoy bien, gracias a la Luz'
Ilstar cierra los ojos.
Erisai susurra 'pero... pero...'
Ilstar susurra 'lo siento'
Erisai susurra 'eh! por que?'
Erisai trata de incorporarse y Lyra la reconviene desde lejos.
Ilstar intenta relajar a Erisai.
Ilstar susurra 'De vuelta hacia aquí sentí algo... Algo relacionado contigo... Tendría que haber llegado más rápido'
Erisai sonrie con ternura
Erisai susurra 'Ils, por favor, hay cosas que no pueden ser, por mucho que queramos y sintamos'
Erisai susurra 'levanta de ahi y sientate a mi lado, por favor'
Ilstar piensa en esas palabras y su encuentro con la criatura de lbosque.
Ilstar se incorpora y se sienta junto a Erisai.
Erisai susurra 'tengo que contarte algo'
Ilstar susurra 'dime'
Ilstar mira a la muchacha.
Erisai levanta el brazo sano y tira de las trenzas de su hermano para acercarlo mas a el.
Ilstar suspira y se acerca todavía más.
Erisai susurra 'te acuerdas aquel dia, en el bosque, cuando te pregunte y al mismo tiempo te confese que me sentia extraña?'
Ilstar asiente aún con la mano de Erisai tirando de sus trenzas.
Erisai susurra 'el otro dia debia serbir el te a las Aes Sedai alojadas en el palacio y antes de entrar al salon vi.. vi...'
Erisai aprieta los parpados
Ilstar se queda inmóvil.
Erisai susurra 'vi algo, alrededor de dos de ellas, como un halo, no sabria explicarlo, Ils'
Ilstar suelta el aire muy despacio.
Erisai susurra 'pense que me ponia mala, de hecho volvi a sentirme mal...'
Erisai busca la mirada de su hermano.
Ilstar no la rehuye.
Ilstar susurra 'Entonces...?'
Erisai susurra 'esta mañana, con esa bestia... Ils, yo estaba convencida de que iba a morir, ya chasqueaba su mandibula junto a mi cuello despues de desgarrar mi hombro.. y... y... '
Ilstar traga saliva mientras escucha atento.
Erisai susurra 'algo paso, volvi a sentir esa sensacion profunda, intensa, como un gozo en mi interior, algo que no se explicar... y de pronto una piedra volo por los aires y se metio en la boca del trolloc '
Erisai lo ha dicho muy rapido, sin respirar, y suelta el aire bruscamente.
Ilstar intenta detener el temblor de su mano.
Ilstar susurra 'Bueno, casi seguro que eso te salvó la vida '
Erisai susurra 'si, si, Ils... gracias a eso pude huir, me arrastre hasta el rio... la bestia se atragantaba y me solto....'
Ilstar asiente lentamente.
Erisai le suelta las trenzas y apieta la mano de su hermano
Ilstar se cerciora de que nadie les pueda oír.
Ilstar susurra 'Me temo que has encauzado, hermana'
Erisai vuelve a cerrar los ojos con fuerza y una pequeña sonrisa se le escapa en medio de un gemido de dolor.
Erisai susurra 'creo que si, Ilstar, no puede ser otra cosa, alli no habia nadie mas...'
Ilstar susurra 'He leído algunas cosas...'
Erisai sonrie abriendo los ojos.
Ilstar acaba de caer en algo y vuelve a gruñir.
Erisai susurra 'tu siempre leyendo, querido Ilstar'
Ilstar susurra 'tendría que haberlo supuesto'
Erisai susurra 'por que siempre querrias saberlo todo de antemano? no te tortures'
Ilstar susurra 'Porque lo que te ocurra tengo que saberlo con toda la antelación posible'
Erisai se suelta de la mano y la coloca en la mejilla de Ilstar.
Erisai susurra 'mirame'
Ilstar mira a Erisai.
Erisai susurra 'que te pasa, hermano, dime que te pasa... me preocupas tanto...'
Ilstar se queda callado, pues la nuev acondición de Erisai le hace todavía más difícil hablar de sus tribulaciones.
Erisai observa con detenimiento la expresion de Ilstar.
Ilstar susurra 'Ahora sólo piensa en ponerte bien... Y... y en hablar con alguna hermana'
Erisai susurra 'que te corroe por dentro... Ilstar, necesito saberlo, esta inquietud no me deja vivir...  no sera que...'
Erisai se incorpora de golpe y suelta un quejido.
Ilstar frunce el ceño.
Ilstar susurra 'túmbate'
Erisai se deja caer de nuevo.
Erisai susurra 'Ilstar...'
Ilstar se incorpora muy despacio.
Erisai mira a su hermano con los ojos muy abiertos
Erisai susurra 'no te vayas, escucha...'
Ilstar tiene un aspecto abatido.
Erisai susurra 'si yo... oh Luz, si yo puedo... tu...'
Ilstar niega.
Ilstar susurra 'No he sentido nada similar a lo que tú me has  contado'
Ilstar susurra 'ahora bien... tampoco hay mucha información sobre el tema...'
Erisai susurra 'no puedes negarlo, Ilstar, no puedes, tu no sabes, por mucho que leas, no sabes... oh Luz, hay que averiguarlo como sea...'
Ilstar sabe que él no puede encauzar.
Erisai susurra 'somos gemelos, no es algo descabellado...'
Ilstar trata de tranquilizar a su hermana.
Erisai susurra 'Ilstar, por favor, dime que me haras caso, que cuando salga de aqui buscaremos a alguien que sepa...'
Ilstar susurra 'De acuerdo, lo investigaré'
Erisai suspira, aliviada, pero su expresion es de intensa preocupacion.
Ilstar susurra 'Lo investigare...mos'
Ilstar sonrie a Erisai.
Erisai sonrie a su hermano.
Ilstar susurra 'Ahora tienes que descansar'
Erisai susurra 'te quedaras un tiempo por aqui ahora, verdad?'
Ilstar susurra 'Tengo que hablar con el jefe de mensajeros'
Erisai susurra 'padre ha venido a verme y me ha dicho que no te iras en unas semanas, de momento'
Ilstar asiente distraido.
Erisai susurra 'vendras a verme?'
Ilstar susurra 'Por supuesto'
Erisai habla deprisa, viendo que Lyra se acerca.
Ilstar susurra 'Por cierto...'
Erisai susurra 'si?'
Ilstar susurra 'Ebien te manda... saludos... y... que te recuperes pronto'
Ilstar le guiña un ojo a Erisai.
Erisai susurra 'Ebien...'
Erisai cierra los ojos, adormilada
Erisai susurra 'ven pronto...'
Ilstar besa la frente de su hermana.
Ilstar susurra 'Lo haré'
Erisai sonrie y se sume en un sueño inquieto.
Ilstar suelta con cuidado la mano de Erisai y sale en silencio de la estancia.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

De Drygyar Y Erisai. El ataque.


Los Bosques de Arafel
Pese a estar situado en una zona tan conflictiva como son estas tierras
el bosque presenta un inmejorable aspecto con sus tupidos ramajes que
alcanzan increibles alturas. El Erinin baña estos bosques.
Erisai esta sentada en una roca a la orilla del Erinin, pensativa
Drygyar husmea buscando nuevos enemigos.
Erisai coge un puñado de piedras, intenta hacer unos malavares con ellas y luego las va lanzando al agua.
Erisai canta flojito, tarareando una vieja melodia.
Drygyar se detiene de repente. ha percibido un rastro.
Erisai alza la cabeza, cree haber oido algo, pero mira a su alrededor y no ve nada, hay mucha vegetacion.
Drygyar comienza a moverse con más sigilo del usual, le ha parecido haber encontrado una presa.
Erisai mira hacia el sol, intentando adivinar la hora que es.
Erisai susurra 'tendria que volver ya...'
Drygyar levanta la cabeza para oler detenidamente lo que ha  creído encontrar.
Erisai se pone en pie y se despereza, segura de que nadie la ve, con gentileza en los movimientos.
Drygyar se mueve pesada pero sigilosamente, le ha parecido ver un movimiento cerca de unas rocas.
Erisai mira alrededor buscando a la montura con la que ha venido a los bosques, pero no la ve, y silba llamandola.
Erisai frunce el ceño, extrañada de que el animal se haya alejado tanto.
Erisai da unos pasos hacia los arboles, comenzando a inquietarse.
Drygyar se acerca hacia el lugar, lentamente.  al fin está lo suficientemente cerca para ver a su presa, una pequeña humana.
Erisai se queda paralizada, de pronto tiene miedo y no sabe bien por que.
Erisai grita 'bonita, ven! vamos! hay que volver!'
Erisai percibe un extraño hedor y retrocede un poco.
Drygyar siente acelerarse su pulso, empieza a sentir esas inquietantes ansias que tiene justo antes de matar. comienza a sentir un sangriento frenesí, y hambre, mucha hambre.
Erisai grita 'bonita? donde estas?'
Erisai sigue retrocediendo, asustada, inquieta ante algo que no puede explicarse.
Drygyar se agazapa tras una roca, su presa no se ha dado cuenta aún de su presencia, pero el la mira
Erisai grita 'vamos, aqui! no seas traviesa! llegare tarde por tu culpa!'
Erisai vuelve a acercarse a los arboles, pero no ve a la yegua.
Erisai susurra 'por la Luz, que extraño, nunca me habia pasado algo asi.. Ebien me va a oir '
Erisai recoge la bolsa donde guarda la costura y se dispone a alejarse en busca de la yegua.
Drygyar se prepara, mientras la chica se mueve en busca de algo, y aguarda un segundo. concentrando su energía, sin previo aviso da un gran salto al tiempo que brama sediento de sangre.
Erisai grita horrorizada, paralizada de pavor, al ver a la inmensa criatura que se abalanza sobre ella.
Erisai es incapaz de moverse, por mucho que la hayan preparado, jamas ha tenido un trolloc cerca.
Erisai deja caer la bolsa pero no puede reaccionar.
Drygyar nota el miedo que ha infundido en su presa, siente lo más cercano al regocijo mientras lleva sus manos, deformadas por terribles zarpas hacia su espada curva como guadaña.
Erisai tiembla tanto que las piernas apenas la sostienen, intenta inspirar para calmarse y hacer algo pero solo consigue dar dos pasos indecisos hacia atras.
Drygyar nota el miedo de la pequeña humana de nuevo, inspira el aire como si pudiera deleitarse con el olor del miedo. la nota totalmente acorralada, lo cual despierta su siniestro placer por matar lentamente.
Erisai mira alrededor, esta rodeada de altos arbustos y rocas ribereñas
Erisai grita 'que alguien me ayiude!'
Drygyar deja su arma a un lado, mientras extiende sus manos hacia su presa.
Erisai retrocede pero la vegetacion le impide alejarse todo lo que quisiera
Drygyar la sujeta mientras comienza a bramar.
Erisai suelta un alarido penetrante que se pierde en el follaje.
Erisai grita 'noooo! que alguien me ayude!'
Erisai se debate apresada por las inmensas manazas.
Drygyar acerca su hocico hacia el cuello de su víctima, lo puede sentir, comida a su alcance... placer al imaginar la sangre.
Erisai intenta sacar la daga de su cinto, pero cuando la tiene en la mano la ve tan pequeña que no sabe que hacer con ella y el terror casi le provoca un ataque de risa histerica.
Drygyar chasquea sus mandíbulas.
Erisai piensa 'el ojo, en el ojo, clavala en su ojo'
Erisai grita 'por favor, que alguien me ayude! nooo!'
Erisai se remueve sintiendo el hedor nauseabundo que exhala la bestia por sus fauces.
Drygyar cierra sus fauces en el hombro de la humana, desgarrando la ropa y la carne de su víctima.
Erisai siente los dientes desgarrandole ropa y piel, su clavicula cruge, grita, pero hay algo mas, siente algo profundo que la llena, la invade, percibe de nuevo esa luz en la periferia de su campo visual al tiempo que el dolor se vuelve mucho mas intenso...

Drygyar está listo para continuar, esta vez en el cuello de su presa.
Erisai a punto de perder la fuerza por el terror y el dolor, nota que la sensacion que la invade actua apenas sin que ella pueda hacer nada, una piedra se levanta del suelo y sale lanzada hacia la boca abierta de la bestia.
Drygyar brama y escupe, intenta expulsar la piedra con la que se atragantó y que no sabe como llegó allí.
Drygyar brama 'groaaaaah!'
Drygyar en medio de su distracción, deja caer a su presa y la lanza mientras brama .
Erisai desesperada, sollozando de puro terror, mordiendose los labios para soportar el dolor se arrastra hacia el rio, confiando que lo que siempre le han dicho de que los trollocs tienen miedo del agua sea cierto.
Erisai no se atreve a mirar atras y centimetro a centimetro gana la orilla y se encomienda al Creador antes de lanzarse a la corriente.
Drygyar ha creído escuchar algo en el bosque, y se detiene por un momento antes de poder aferrar de nuevo a su presa. tras haber titubeado, la mira lanzarse al agua y brama enfurecido.
Erisai sin fuerzas, herida y conmocionada, se deja arrastrar rio abajo mientras el agua a su alrededor se tiñe de rosa.
Drygyar parece temeroso, y comienza a lanzar rocas al río. no obstante, cree escuchar ruidos que se acercan.
Se oyen voces y pasos apresurados que se acercan rapidamente. Los centinelas distinguen la forma lejana de la bestia y disponen sus arcos prestamente
Drygyar mira acercarse un grupo de hombres, y  aferrando su espada con fuerza, corre bramando a su encuentro. quizá pueda obtener algo de sangre, después de todo.

sábado, 24 de diciembre de 2016

De Erisai. Mi diario.


 

Me dispongo a escribir un poco en mi diario mientras espero la llegada de las Aes Sedai a las que me toca servir el té esta tarde. Estoy nerviosa, pero impaciente.

 

Han pasado unos días desde que mi hermano se fue a Canluum. No puedo dejar de pensar en nuestra extraña conversación de aquel mediodía en el bosque. Realmente Ilstar se mostró distinto, reservado. Su habitual alegría bulliciosa había desaparecido. Quizás eran nuestros recién estrenados dieciséis años, quizás las circunstancias, su cada vez mayor responsabilidad en sus desplazamientos más y más lejos.

 

El caso es que yo no puedo permitirme comentarlo con nadie. Con madre porque ella tiene tendencia a preocuparse más de lo debido, y no quiero disgustarla con algo que tal vez no tiene importancia. Mucho menos con mi padre a quien en los últimos tiempos veo bien poco.

 

Por mi parte, yo tampoco me siento muy bien, como le había confesado a Ilstar. Después de aquellos días ya trascurridos en que pareció que la enfermedad me abatía, quedó en mí una sensación que no conseguía ni consigo explicarme. Es física, pero también interior, profunda, algo muy dentro de mí que pone patas arriba mis pensamientos y emociones.

 

Sigo trabajando sin tregua en el palacio, con mi madre cada vez más exigente, a veces incluso injusta con mis pequeños errores de sirvienta en aprendizaje, aunque yo intento comprender la presión de su posición y el tener que responder por mí si algo se tuerce. Odio limpiar y fregotear, pero cada día me gusta más dedicarme a cuidar las ropas de las mujeres de palacio y sus invitadas. Me gusta la serenidad de la tela sobre mi regazo mientras mis manos se deslizan con mucho tiento por ella, con mucho cuidado como si acariciaran una criatura frágil. Desde luego todavía soy muy torpe y apenas me permiten hacer algo más allá de poner la seda en agua tibia, dejar que se empape con un leve toque de jabón y perfume y luego extenderla para un perfecto secado. Apenas puedo hacer algo más que zurcir medias y calzones de los uniformes, que eso ya se me da bastante bien. Anhelo llegar a saber confeccionar mis propios vestidos y bordarlos, sobre todo bordarlos. De hecho, con los retales, coso prendas de no muy buen corte, pero suficientes para mi día a día fuera de palacio. Tiempo al tiempo, como dice madre.

 

Pero a lo que iba, que me desvío de mi propósito. Como no puedo hablar con nadie de mis cuitas, en cuanto me es posible me escabullo a losestablos. Ebien, uno de los mozos, unos tres o cuatro años mayor que yo, siempre está dispuesto a escucharme, es más, creo que le gusta escucharme. Yo le ayudo con las monturas, adoro cepillar sus crines y almohazarlas, me gusta tanto cuidar de los caballos como coger la aguja. Ebien me enseña, es paciente, dice que tengo aptitudes, que puedo llegar a ser una buena jinete. Juraría que no lo dice por adularme. Me siento cómoda sobre el lomo de estos fieles animales. Muchas tardes salimos juntos a la pradera y Ebien me hace practicar hasta que mi trasero protesta y descabalgo con el cuerpo dolorido como si me hubieran hincado astillas en medio de los músculos. Pero mientras dura este ejercicio mi mente se apacigua y me olvido de todo.

 

En otras ocasiones, Ebien me anima a lanzar mi daga para intentar hacer blanco en un círculo que él mismo ha tallado en uno de los postes de madera de una de las cuadras vacías. Siempre me dice “imagina que hay una hermosa yegua en ese compartimento y que si te falla el pulso o desvías el lanzamiento, podrías alcanzarla”. No me gusta que diga eso, pero sirve, me pone en perspectiva, afina mi puntería y actúo con mayor agilidad. Sin embargo, cuando fallo, también imagino con nitidez lo que ocurriría y se me revuelve el estómago. Las armas, aunque sea de un modo tan lúdico e inofensivo, no son lo mío, he de reconocerlo. No obstante, en el norte, quien no haga de las mismas un elemento más de su indumentaria puede llegar a ser pasto de cualquier engendro, así sea una simple rata asquerosa, en el momento menos pensado. Yo siempre la llevo al cinto, y hasta hace muy poco me había limitado a las instrucciones que a todo niño fronterizo nos hacen mamar desde que nacemos. Ebien es un mozo de establos, pero como cualquier hombre en estas tierras podría blandir una espada si las circunstancias lo precisasen, y se esfuerza en inculcarme todavía más eso en mi cabezota llena de ensoñaciones.

 

Marline, mi prima, diría que me gusta Ebien, que pierdo las pestañas por él. Es un buen mozo, sin duda. Quién sabe.

 

Por encima de mis escasas distracciones y del trabajo, prefiero imaginar historias y tratar de ponerles música. Solo he podido acudir dos veces más a la posada donde suele actuar uno de los juglares que visita regularmente Shol Arbela. Me quedo embelesada escuchándolo y viendo con qué naturalidad traza aros en el aire con esas magníficas bolas de colores. Y cuando saca el arpa, vuelo, vuelo con sus notas y con la vibración profunda de la voz del hombre. Tanto así que la última vez me descubrió otra de las sirvientas y le fue con el soplo a mi madre. No soy una niña, pero me costó días volver a sentarme con dignidad. Y como siempre, solo Ebien se hace eco de mis inquietudes, y si me atrevo a cantarle algo flojito, sin enrojecer hasta la raíz de los cabellos, no se ríe de mí. ¡Cuánto añoro y necesito a Ilstar! Solo con él puedo ser yo misma, sin fingimientos ni dobleces. ¿Qué nos deparará la vida?

 

 

 

Luz… Las Hermanas se están instalando en una de las salas. Las veo por el resquicio que deja uno de los tapices. En cinco minutos tendré que entrar a servirles el té. Estoy mareada, aturdida. No sé qué están haciendo pero alrededor de dos de ellas brilla una luz que no sé de dónde proviene, parece que la emiten a través de su piel y las envuelve como una aureola. Creo que me estoy poniendo mala.

 

 

martes, 13 de diciembre de 2016

De Ilstar y Erisai. Reflexiones comnpartidas.

Los Bosques de Arafel
La lucha por la vida se hace aqui mas evidente en el bosque, la supervivencia
es dura y los recursos escasos en las tierras de Arafel. Innumerables arboles
se pelean por la supervivencia escalando hacia el cielo y albergan bajo su
manto muchos seres vivos.
Ilstar se encamina hacia Shol Arbela.
Erisai llega al trote montada en una yegua que a saber de dónde ha sacado.
Ilstar se queda quieto al ver venir a Erisai.

Ilstar dice 'paz Erisai'
Erisai frena a la yegua a escasos pasos de su hermano y lo mira fijamente.
Erisai dice 'paz, mucha paz, sí'
Ilstar mira el sol y se extraña que su hermana no esté sirviendo con su madre.
Erisai mira alrededor, el bosque, la soledad reinante.
Erisai dice 'se puede saber qué te pasa?'
Ilstar se mira las puntas de sus botas.
Erisai desmonta de un salto no del todo grácil, pero sí eficaz, y se acerca a Ilstar.
Ilstar mira a Erisai.
Ilstar dice 'Nada Erisai, por qué lo dices?'
Erisai dice 'no me mientas, dime lo que sea pero no me mientas, que te conozco '
Erisai se encara con su hermano puesta en njarras y le mira a los ojos.
Ilstar se encoge de hombros.
Ilstar dice 'No me pasa nada '
Erisai dice 'te he llamado, y sé que has tenido que oírme'
Ilstar asiente levemente.
Erisai cierra los ojos con rabia y aprieta los puños en su cintura.
Ilstar dice 'No podía... no podía pararme'
Erisai dice 'y qué haces aquí, solo?'
Erisai abre de nuevo los ojos.
Ilstar extiende los brazos como abarcando el bosque.
Erisai se sienta en el suelo y coge un palitroque con el que empieza a hacer surcos en la tierra húmeda.
Ilstar dice 'Necesitaba estar un rato a solas, aquí, en la tranquilidad del bosque'
Ilstar se fija en los movimientos de la muchacha.
Erisai palmea la hierba a su lado.
Erisai dice 'siéntate, anda'
Ilstar niega.
Erisai dice 'pues no te sientes'
Ilstar suspira y acaba sentándose frente a su hermana.
Erisai dice 'quieres jugar a las cunitas, o qué? yo quería que te sentaras a mi lado, Ilstar'
Ilstar refunfuña y apoyándose en un brazo cambia de lugar.
Erisai sonríe y apoya la cabeza en el regazo de su hermano.
Es mediodia.
Ilstar aprovecha la posición de Erisai para no tener que mirarla a los ojos.
Erisai susurra 'estás muy raro. te fastidia que hayan ascendido a padre, es eso?'
Erisai levanta la cabeza buscando la mirada del muchacho.
Ilstar fija la mirada en alguna rama de los tupidos árboles.
Erisai refunfuña por lo bajo y vuelve a apoyar la cabeza en la pierna de Ilstar.
Ilstar dice 'cómo me puede fastidiar eso? no seas insensata'
Erisai dice 'qué sé yo? por lo mismo que me fastidia a mí la posición de madre en palacio? no te sientes más presionado? más... observado?'
Ilstar no puede evitarlo y baja la mirada para fijarla en Erisai.
Erisai esboza una leve sonrisa.
Ilstar susurra 'sí, en parte sí'
Erisai susurra 'y en la otra parte?'
Un pequeño cervatillo ha llegado desde el sur.
Ilstar parpadea y vuelve a concentrarse en la naturaleza que les rodea.
Erisai susurra 'en cierto modo me recuerdas a ese cervatillo'
Erisai contempla al cervatillo.
Aun no ha desarrollado del todo el bello pelaje que le distinguira
cuando sea un macho adulto, pero de todas formas seria un magnifico
trofeo para cualquier cazador.
Erisai dice 'no sé qué te pasa, pero estás cambiando, siento como si te alejaras de mí'
Ilstar también se había fijado en el cervatillo, pero por otros motivos.
Ilstar dice 'No lo sé Erisai'
Erisai dice 'puedo ayudarte? si me dijeras qué sientes, al menos...'
Ilstar dice 'Me siento muy incómodo en Shol Arbela'
Erisai dice 'incómodo? en qué sentido?'
Ilstar dice 'ardo en deseos de que me envíen lo más lejos posible'
Erisai observa a su hermano con extrañeza.
Erisai dice 'te ha pasado algo? algún... desengaño?'
Ilstar niega despacio.
Un pequeño cervatillo se va hacia el oeste.
Erisai se incorpora con expresión preocupada.
Ilstar dice 'simplemente me ahogo. Y el ascenso de padre.... No, no ayuda'
Erisai estudia el rostro de su hermano, aunque él se empeña en ladear la cabeza.
Erisai dice 'no sé cómo ayudarte...'
Ilstar dedica una pequeña sonrisa a su hermana.
Ilstar dice 'no puedes ayudarme, hermanita, ni yo sé qué me pasa'
Erisai dice 'yo tampoco me siento muy bien últimamente, no porque esté mal, tampoco sé explicarlo '
Ilstar se preocupa.
Ilstar dice 'Has vuelto a sentir fiebre?'
Erisai dice 'no.. no, eso ya pasó'
Ilstar lleva sus labios a la frente de la chica.
Erisai susurra 'estoy bien, estoy bien'
Ilstar niega confirmando.
Erisai se despereza con movimientos exagerados
Ilstar dice 'qué te ocurre?'
Erisai dice 'nada, Ils, tal vez es la edad, o el clima, o las circunstancias..., pero es curioso que los dos nos sintamos extraños'
Erisai mira hacia el norte, hacia la Llaga.
Ilstar sigue la mirada de Erisai.
Erisai susurra 'me siento desprotegida, quizás sea eso'
Ilstar acaricia la cabeza de Erisai.
Erisai sonríe a su hermano con ternura
Ilstar dice 'Tú nunca estarás desprotegida'
Erisai dice 'teniéndote a ti y a padre, seguro que no puede pasarme nada'
Ilstar asiente.
Erisai dice 'pero no me gusta que el ejército se haya ido al sur con el rey a la cabeza...'
Erisai se toquetea las trenzas con sus campanillas de plata recién estrenadas.
Ilstar dice 'Es el deber Risi'
Erisai se pone en pie.
Ilstar dice 'Todos tenemos deberes'
Erisai dice 'deber, deber... tu deber te va a llevar a manala, por un casual?'
Erisai ahora mira a su hermano con picardía.
Ilstar dice 'He de ir a Kanluum'
Erisai se aleja unos pasos en busca de la yegua que pasta tranquila y vuelve con ella junto a Ilstar
Erisai dice 'oh, sí!'
Ilstar levanta una ceja.
Erisai dice 'podrás llevar una carta para Marline?'
Ilstar se incorpora.
Erisai dice 'por favor, por favor'
Ilstar dice 'mmm, Sabes que no debería....'
Erisai dice 'por lo menos hasta canluum, aunque no te desvíes, desde allí llegará antes'
Erisai le dedica a su hermano una sonrisa encantadora.
Ilstar refunfuña.
Erisai dice 'vengaaa... Ilstar...'
Ilstar dice 'Qué es, para la prima?'
Erisai dice 'sí'
Ilstar suspira.
Erisai toma la mano de Ilstar y tira de él para ir caminando dirección a la calzada con la yegua de las riendas.
Ilstar se deja llevar.
Ilstar dice 'Está bien'
Erisai se detiene de golpe y planta u nsonoro beso en la mejilla de Ilstar.
Erisai dice 'gracias! te echaré de menos'
Ilstar mira a Erisai.
Erisai acaricia la mejilla de Ilstar con un dedo.
Ilstar dice 'Yo también te echaré de menos'
Ilstar no puede evitar sonreír más abiertamente.
Erisai susurra 'ojalá pudiera ir contigo'
Erisai devuelve la sonrisa y sigue caminando.
Ilstar niega.
Ilstar dice 'Sabes que no puedes'
Erisai dice 'ya lo sé'
Ilstar dice 'Tienes un deber en palacio'
Erisai asiente haciendo un nmohín
Erisai dice 'montemos o llegaré tarde'
Erisai monta en la yegua ayudada por Ilstar y espera que su hermano haga lo mismo
Ilstar monta detrás de ella.
Los mellizos se dirigen a Shol Arbela, silenciosos y pensativos, cada cual sumergido en sus cavilaciones.