lunes, 23 de mayo de 2016

Adiós a una leyenda. Funeral de Cordelia Sedai.



Patio principal
 Esta zona de gran perimetro se halla embaldosada con piedras de marmol de
 vetas grisaceas,  rodeada de caminos que convergen aqui  desde diferentes
 puntos. Sobre tu cabeza se extienden los balcones de balaustres ricamente
 tallados,  donde se realiza  la ceremonia  de ascension de  las recien
 nombradas Amyrlin. Es un lugar de mucho transito pues cocinas, comedores
 y oficinas estan ubicados alrededor.

      En el centro del patio, sobre un catafalco, reposa el feretro de Cordelia Sedai, que yace envuelta en una sabana marron.

 Una lugubre campanada resuena en todos los rincones de la Torre.


 El patio comienza a llenarse de personas que se situan en silencio, con expresiones serias y compungidas.


 Zora ingresa a los jardines acompañada por su gaidin.

 Garler escudriña a todos con expresión solebne.

 Laras entra pesadamente con un pañuelo contra la nariz.

 Un grupo de novicias avanza lentamente, con los ojos rojos por el llanto.

 Yldret llega con gesto tranquilo, y observa solemnemente desde su posición cercana a una columna.

 Laras se coloca a poca distancia del feretro, y sus sollozos se escuchan quedamente.

 Una aceptada que ayuda a Laras a mantener el orden en las cocinas se acerca a ella y le hace un gesto reconfortante apretandole el brazo.


 Laras gesticula en señal de agradecimiento a la chiquilla.

 Zora acomoda   su tocado, mientras obvserva a la gente congregarse al rededor del feretro.

 Un grupo de aceptadas, con sus vestidos blancos con bandas de los siete colores murmura entre si, recordando anecdotas de la difunta sedai.

 La segunda campanada redobla con un toque luctuoso que hace estremecer la Torre Blanca.

 Las novicias rebullen nerviosas y afectadas por la solemnidad del momento.

 Xunynn entra en el patio con paso firme y mirada serena.

 Se abre una puerta de acceso al Jardin y comienzan a ingresar las 21 Asentadas, con sus chales sobre los hombros, todas con sus lazos blancos con excepcion de las Blancas, que llevan lazo negro.

 Yldret mantiene el gesto tranquilo, mientras observa a todos los congregados sin dejar de estar alerta.

 Un grupo de Cachorros y Aprendices se colocan cerca de Yldret, todos con expresion seria y respetuosa.

 Yldret saluda con un asentimiento a los cachorros y aprendices que han llegado.

 Detras de ellos, Jisao Hamora les observa severamente.

 Garler saluda a los cachorros presentes.

 Zora observa la llegada de las asentadas, y hace un breve gesto de saludo a alguna de sus hermanas de ajah.

 La tercera campanada suena, anunciando la llegada de la amyrlin.

 Xunynn gesticula hacia las novicias, para que mantengan el orden y silencio respetuoso.

 Las novicias hacen una reverencia nerviosa a la Maestra de Novicias y se quedan quietas y calladas.

 Silviana entra en el patio, solemne, con la vara rematada con la Llama de Tar Valon en la mano derecha y se coloca cerca del feretro, a la izquierda de las Asentadas.

 Sartek entra tras la Guardiana, atento, se detiene en medio del patio y observa con detenimiento a la muchedumbre y hacia los balcones. Luego hace un gesto hacia el pasillo, dando paso libre a la Amyrlin.

 Khalindira vestida completamente de blanco, finalmente hace su aparicion. Su rostro es frio como el hielo, pero el rojizo en sus ojos evidencia el dolor que la mujer siente. Camina a paso lento, con la mandibula tensa, hacia el feretro, con la mirada fija en el.

 Sartek se coloca junto a Khalindira, escoltándola en su recorrido.


 Es mediodia.


 Inmediatamente, las novicias y Aceptadas hacen una profunda reverencia, ante la atenta mirada de la Maestra de las Novicias.

 Silviana se acerca a Khalindira y realiza una pulcra y solemne reverencia, gesto que imitan las Asentadas.

 Garler le hace una reverencia a la Amyrlin.

 Xunynn se adelanta un paso hacia la amyrlin y le  hace  reverencia.

 Sartek sigue observando los alrededores sin perder de vista al gentío, atento y dispuesto, completamente en guardia.

 Zora se acerca a la sede amyrlin, y tras hacer una pprofunda reverencia, besa el anillo que esta le tiende.

 Yldret hace una reverencia respetuosa.

 Khalindira Asiente levemente ante las muestras de respeto, pero prosigue su marcha hasta situarse frente al feretro donde descansa el cuerpo de la anciana Aes Sedai.

 Xunynn asiente casi imperceptiblemente a las novicias.

 Sartek mira el féretro y en su rostro asoma una intensa expresión consternada.

 Laras hace una profunda reverencia al encontrarse con la Amyrlin detras de ella, y se mueve a un sitio, para dejarle paso, mientras solloza quedamente.

 Zora antes de retirarse, toca suavemente el hombro de la mujer, y le dedica una breve mirada de conprensión, y haciendo otra impecable reverencia, se retira.

 Khalindira asiente agradecida a ambas mujeres y extiende la mano hasta tocar el cuerpo inerte de la Marron. Una lagrima rueda por la mejilla de la Sede Amyrlin.

 Sartek se acerca ahora a Khalindira, solícito, rozando su brazo apenas con el suyo.

 Zora aprieta los dientes para contener las lagrimas que pugnan por asomarse.

 Khalindira transmite su dolor a traves del vinculo, pero tambien agradecimiento.

 Silviana hace un gesto a Khalindira entre la comprension y la contencion.

 Khalindira cierra los ojos pesadamente, se seca las lagrimas con un pañuelo y asiente a Silviana, en una orden silenciosa.

 Garler toca suabemente el ombro de zora, y le transmite amor a traves del vinculo.

 Xunynn observa la escena,  conmovida.

 Las Asentadas observan con mucha atencion los movimientos de la Amyrlin.

 Silviana golpea con la vara el suelo del patio pidiendo el silencio que la ceremonia requiere.

 Las novicias y asentadas miran a Xunynn, desconcertadas.

 Xunynn mira  a las pequeñas, y les hace un gesto tranquilizador.

 Saerin Sedai alza la cabeza y se acomoda el chal marron, al tiempo que se gira para prestar atencion a Khalindira.

 Sartek aparta la atención de la Amyrlin por unos instantes para volver a escudriñar los rincones, en especial los balcones que circundan el patio.

 Khalindira entonces, gira y mira a la multitud alli reunida, en silencio por unos segundos, la envuelve el brillo del Saidar y tras tejer rapidamente, su voz resuena amplificada por el poder.

 El silencio se adueña del patio, de los presentes, parece que el mundo entero se detiene.

 Khalindira dice 'Que la Luz brille sobre todos vosotros, hijos en este momento tan aciago. El Creador ha reclamado a una de nuestras mas antiguas Aes Sedai y es con gran dolor que venimos a despedirla, respetuosa y agradecidamente, por una vida dedicada al conocimiento y a la Torre Blanca. '

 Las Asentadas no pierden de vista a Khalindira, algunas preguntandose si esta ceremonia tiene algun doble sentido, si podran aprovechar el suceso en algo.

 Khalindira mantiene el rostro impasible, aunque el dolor cruza sus verdes ojos.

 Khalindira dice 'Todos la conocimos. Todos aprendimos mucho de ella. Y todos tambien supimos entenderla y acompañarla cuando en los ultimos años, su cabeza ya no siempre la mantenia en el presente. '

 Zora se vuelve hacia su gaidin y le susurra. luz, no resisto verla así. Garler susurra algunas palabras recomportantes a zora, mientras que transmite serenidad y contención.

 La voz de la Amyrlin se entrecorta con las ultimas palabras.

 Sartek vuelve a aprocximarse a Khalindira y posa una mano en su antebrazo, aunque sabe que recibirá una reprimenda por ello.

 Laras rompe en un llanto desgarrador al recordar los desvarios de la anciana en sus cocinas y las veces que la llamo gorda.

 Khalindira hace un gesto negativo a Sartek, casi imperceptible.

 Algunas Asentadas murmuran entre si al ver el gesto del Guardian de Khalindira, lo que les hace ganar una dura mirada de advertencia de Silviana.

 Sartek se aparta ligeramente, con expresión fría y distante, si bien solo es una fachada en estos momentos.

 Khalindira dice 'Aun asi, Cordelia ha servido a la Torre Blanca hasta su ultimo aliento y eso es un ejemplo que jamas deberemos olvidar. '

 Un murmullo de asentimiento se escucha en el patio.

 Khalindira dice 'Somos Aes Sedai, somos siervas de todos, y aqui tenemos un ejemplo que nos precede. '

 Khalindira clava una dura mirada al grupo de las Asentadas.

 Las mujeres guardan la compostura en mayor o menor medida.

 Silviana asiente enfaticamente a las palabras de la Amyrlin, sin dejar de mirar con frialdad a las Asentadas.

 Khalindira dice 'Dejaremos que Cordelia vuelva a la Luz del Creador, hasta tanto la Rueda decida que su hilo debe volver a tejerse. La recordaremos con amor, con respeto y con admiracion. '

 Sartek estudia una vez más el perímetro del patio, mirando insistentemente hacia los balcones de donde fácilmente podría proceder una saeta.

 La voz de la Amyrlin se vuelve un hilo en las ultimas palabras, tras lo cual se da vuelta y hace una profunda reverencia hacia el cajon de la veterana Marron.

 Yldret sigue el recorrido de la mirada de Sartek, mientras asiente levemente a las palabras de la Amirlyn.

 Khalindira dice 'Que el Creador te reciba en la gloria de la Luz, Cordelia Sedai. La Torre Blanca jamas te olvidara. '

 Un murmullo repite las ultimas palabras de la Amyrlin.

 Sartek cierra los párpados por un momento, recordando la noche en que murió Jhamira, cuando él comprendió gracias a Cordelia Sedai su condicion de Ta'veren.

 Zora asiente una vez más a las palabras de la Sede Amyrlin, y su mente se traslada por unos momentos a la biblioteca de la torre blanca, a una muchachita peliroja, vestida con el uniforme de novicia, y a una mujer anciana algo loca, pero sabia, y con mas valor que una propia verde.

 Khalindira cierra los ojos con pesar y transmite su dolor a traves del vinculo.

 Sartek, de vuelta de su íntima reflexión, intenta reconfortar a Khalindira sin abandonar el gesto adusto y la alerta.

 Silviana se acerca a la Amyrlin y se pone a su lado, haciendo una reverencia perfecta. En su duro rostro hay ahora una sombra de tristeza.

 Zora transmite su desasosiego a traves del vínculo y ahora si, llora en silencio sin poder contenerse.

 Khalindira se incorpora, gira sobre si misma, y sin ocultar el dolor que desfigura su rostro, con voz entrecortada por la emocion, sentencia.

 Khalindira dice 'Cordelia vuelve al abrazo de la Madre Tierra. Despedios de ella como vuestro corazon os indique. Y luego, volved a vuestras tareas, reflexionad sobre nuestra mision en esta vida y haced de las vuestras un ejemplo. Que la Luz os bendiga, hijos'

 Garler acaricia  suabemente el cabeyo de Zora y le susurra palabras tranquilizadoras.

 Sartek se acerca al féretro e inclina la cabeza con gran respeto y reconocimiento.

 Sartek susurra 'que la Madre Tierra os acoja y el Creador os tenga en su mano, Hermana '

 Un grupo de novicias llora desconsoladamente, abrazandose unas a otras, recordando las veces en que la vieja Sedai les amenazaba a bastonazos pidiendoles su te.

 Sartek permanece unos segundos quieto, mirando el lienzo marrón y el rostro de la anciana, luego se aproxima a Khalindira.

 Yldret toca de forma casi inconsciente su espada,mientras piensa en lo que piensa es su misión en la vida. Mira el Féretro y asiente, mirando a los demás guardianes, aprendices y cachorros.

 Zora se hacerca al feretro, y apoyando una mano en la frente de la mujer susurra. nunca te olvidaré, jamás.

 Khalindira se mantiene firme y hace un gesto con los ojos a su Guardiana para iniciar la salida.

 Saerin Sedai camina hacia el feretro y se despide de Cordelia en silencio reverencial.

 Garler mira  el féretro, a la vez que reflexiona todo lo que ha hecho en su vida, pensando, el creador puede  llamarnos en cualquier momento.

 Khalindira dice 'Y recordad, hijos mios. La Sombra no descansa. Nosotras tampoco, no importa cuanto dolor o cuantas pruebas nos ponga el Creador en el camino.'

 Zora asiente con firmeza, hace un gesto a su gaidin, y se retiran en respetuoso silencio.

 Garler sigue a zora en silencio sin dejar de estar alerta a su alrrededor. Hace un ademán de saludo a los demás guardianes y se retira con  su aes sedai.


 Silviana mira a Khalindira aguardando el gesto definitivo para abandonar el patio.

 Yldret adopta un gesto y una mirada de dureza inquebrantable ante las palabras de la Amyrlin.

 Las Asentadas asienten y murmuran aprobadoramente ante las palabras de Khalindira y luego, lentamente, se acercan al feretro para despedir a la legendaria Aes Sedai.

 Khalindira asiente a Silviana con la cabeza y comienza a moverse detras de ella, flanqueada por Sartek.

 Silviana precede a la Amyrlin y a su Gaidin hacia el pasillo interior.

 Khalindira abandona el patio, apurando el paso y poniendose a la par de Silviana tan pronto estan en el pasillo de la Torre.

 Khalindira dice 'Los dos a mi despacho, ahora mismo'

 Sartek cierra la marcha y sigue a las mujeres con presteza.

 Yldret mira atento a quienes permanecen aún en el lugar, y tras una última mirada a sus alrededores, asiente para si y hace un gesto de despedida a los demás guardianes, y una reverencia a las aes sedai.

 Las Asentadas se retiran rapidamente, con excepcion de las Marrones, que permanecen alli un rato mas. Tras ello, tambien regresan al area del Ajah Marron .

 Xunynn da una  ultima  mirada al feretro, intentando reprimir las lagrimas  que está a punto de derramar. luego hace un gesto a las novicias para que salgan tras lo cual  ella hace lo mismo.

 Novicias y Aceptadas se retiran.

 Cuando los guardias de la Torre llegan para retirar el feretro, la unica que permanece aun llorando es Laras, su obeso rostro transfigurado por el dolor que esta perdida le ha causado.

De Tairi. El nacimiento del corazón guerrero (parte I)



Como siempre, y con morbosa curiosidad me encontré ensimismada en la contemplación de las seis  estacas  en las que hay clavadas  grandes
 cabezas de trollocs. al hacer los mandados o las tareas diarias siempre era lo mismo. No sé si es que tengo algo mal o roto en mí, o si mi necesidad de venganza era tan grande como para alimentarme del odio que me causaba mirar una y otra vez tan abominable visión.
 Apreté mis manos con tanta fuerza como para hacerme daño, y me juré nuevamente, desde aquella noche lo que era ya un juramento sagrado para mí. Lo lograré, me convertiré en una de las más temibles y letales guerreras de las tierras fronterizas, dedicaré mi vida entera a la destrucción del oscuro y sus engendros. por la luz que así sería!
 Muchacha! De nuevo mirando esas cosas? Si hasta comienzo a imaginar que te pareces a ellas agregó con una carcajada uno de los centinelas de la puerta de la ciudad, que se encontraba a pocos pasos de donde yo estaba.
 Lo saludé y seguí mi camino, sé que lo hacía por sacarme una sonrisa, ya que al regresar mal herida y sola de el viaje con mis padres, él era quien estaba de guardia y fue quien me advirtió primero. Era un amigo de la familia y siempre se pasaba a ayudar a mi padre con algunas cuentas o a tomar un poco de té o vino en las tardes luego de sus guardias.
 Ahora era casi mi protector, me había dado cobijo en su casa con su mujer y le estaba muy agradecida por ello, pero no podía mostrarle una felicidad que no sentía. desde esa noche nunca más pude ser la misma.
 Estábamos de camino a Chachin, con un pedido de granos de cereales que tenía que entregar mi padre, cuando un grupo de trollocs nos cortaron el camino.
 mi corazón se aceleró, sabía sin duda alguna que mi padre y su ayudante jamás podrían con todos ellos, eran pocos, no más de 10, pero para solo dos personas era todo un ejército. Saqué el cuchillo que siempre llevaba conmigo, dispuesta a dar lucha y morir con mi padre si era preciso.
 Mi padre se giró rápidamente hacia mí, me quitó el cuchillo, lo guardó en su cinto y me cubrió bien con la capucha. Escucha bien, me dijo. Te daré tu cuchillo, pero cortaré las ataduras del caballo, toma el control y galopa lo más rápido que puedas de regreso a manala, tienes que ir por ayuda tai hija, y no se te ocurra mirar atrás.
 Negué fervientemente con la cabeza, muda de dolor, yo sabía que estaba sacrificando su vida y una salida de escape solo para que yo me salvara. no puedo! le dije
 Podrás. No tenemos tiempo, has crecido en tierras fronterizas, sabes que esto tarde o temprano llega Tairi, ahora, serás valiente o cobarde como esos presuntuosos nobles que llevan espadas tan pomposas como ellos y no sirven de nada?
 Escúchame, hija, tienes que irte, hazlo ahora!
 Y no esperó mas, cortó la ataduras del caballo, me lanzó el cuchillo y por reflejo lo atrapé en el aire, hice lo que me dijo. no podía respirar, y no dejaba de llorar por  el dolor, pero lo hice. Azucé el caballo a correr a todo lo que daba, sé que fue temerario, pero necesitaba llegar a tiempo, necesitaba salvar a mi padre.
 No contaba con que alguno de los engendros me persiguiera, y así fue, al poco tiempo escuché los pasos a la carrera de algún animal, ya que se escuchaban las  pisadas como de animal, o de algo con pesuñas. Miré brevemente a mi espalda y lo vi. Un trollocs con la cabeza deformada y pico de águila, y los pies casi humanos rematados en pesuñas. estaba herido, pero eso no restaba velocidad a sus movimientos y en nada me alcanzaría.
 Al fin te conoceré, madre, pensé. Sabía que iba a morir, por eso pensaba en mi madre, una hermosa mujer que me había heredado su peculiar color de cabello. Mi esperanza estaba perdida, mi cuchillo nada le haría a semejante bestia. Y por si fuera poco, el caballo tropezó, caí rodando por una pequeña pendiente dándome un golpe en la cabeza que casi me deja inconsciente.
 Como pude me levanté, el relincho aterrado del caballo me hizo reaccionar y corrí. Sabía que el trollocs no se demoraría en acabar con él. Las lágrimas nunca dejaron de fluir y mi infierno interior era un pozo sin fondo.
 Pensaba en zogan, el chico al que amaba y con el que había imaginado un futuro diferente… caí de nuevo al tropezar con una piedra, en esa ocación no me levanté, podía escuchar la respiración del trollocs no muy lejos de mí, y me rendí… pero la rueda gira según sus designios y el centinela de la puerta de manala apareció entre la vestia y yo, como una aparición salida de la nada.
 Y después de una pelea bastante intensa se deshizo del engendro y se arrodilló a mi lado. Está bien? Suavemente descubrió mi rostro y al verme me reconoció, era el amigo de mi padre.

 Continuará.

De Looiner. Historia.



Looiner Din Shabab nació hace dieciséis años en la particular isla de Tremalking y se crió como cualquier otro marino. De pequeño le gustaba escuchar las historias que su padre le contaba, ya fuera sobre sus viajes comerciales, sobre las profecías que hablaban del coramoor, o simplemente se quedaba escuchando las vivencias de su madre a lo largo de de sus años como detectora de vientos.

   A los seis años, comenzó a viajar regularmente con sus padres en sus viajes comerciales a lo largo del Aricio, y así fue aprendiendo las costumbres del pueblo marino. Quizá lo único malo de su infancia, fue que no tuvo otros niños como él con los que jugar.

   Desde los seis hasta los catorce años, Looiner fue viajando regularmente con su padre en diferentes viajes comerciales, hasta que a los catorce ocurrió algo que cambiaría su vida para siempre.

   En uno de sus viajes comerciales, Looiner contrajo una leve enfermedad que no revestía gravedad, pero le impidió viajar con ellos. Debido a esto, el joven tuvo que quedarse al cuidado de unos amigos de sus padres mientras se reestablecía de la dolencia. Por desgracia, esa fue la última vez que el chico vio a su madre.

   Lo ocurrido fue que en dicho viaje, el navío en el que sus padres viajaban, fue abordado por una embarcación seanchan. Looiner conocía la existencia de los seanchan debido a muchas de las historias que sus padres le contaban, y sabía lo que estos hacían con las mujeres encauzadoras... como era el caso de su madre.

   El galeón seanchan era mucho más grande que la embarcación athaan miere, con lo cuál el resultado era bastante previsible.

   La tripulación de los marinos fue apresada por los cabeza de insecto, como los llamaba el padre de looiner, y su madre fue convertida, como era de esperar, en Damane.

   Al principio su madre intentó resistir, pero poco a poco la desesperación se fue adueñando de ella, y acabó completamente rendida a su suldam.

   No se sabe con exactitud cuánto se prolongó la agonía de la mujer, pero un día ya no aguantó más y acabó falleciendo debido a la cantidad de dolor que la suldam le hizo soportar en uno de sus castigos. 

   En cuanto a su padre, estuvo también secuestrado por los seanchan durante casi dos años, pero en un golpe de suerte, llegó un contingente de guerreros de las tierras del oeste a Falme, que era donde se encontraba el campamento de su padre, y allí se libró una gran batalla que duró casi una semana. 

   Cuando esta finalizó, la mayoría de los seanchan habían fallecido, pero su padre se libró de morir debido a la pericia que demostró en el combate. A pesar de salir vivo y de recuperar la libertad, no pudo superar la pérdida de su querida esposa y se fue apagando poco a poco.

   No obstante, a su debido tiempo, contó con gran dolor a su hijo todo lo que había acontecido con los seanchan. El sufrimiento de su madre, los suyos propios, lo que sufrían las damane, y y todo lo que los seanchan preparaban para el corene.

   Desde que Looiner se enteró de lo ocurrido, tiene la ambición de formar parte del Jendai para servir al coramoor, y también desea enfrentarse alguna vez, cuando se haya convertido en maestro de armas a los seanchan, esos que arrebataron la vida de su madre. Esos que hacían pasarlo mal a mujeres encauzadoras, y esos que mataron a gente como él simplemente porque les consideraban invasores.

   Ahora tiene casi diecisiete años, y desea, desea ferbientemente que ese momento llegue al fin.

De velahiz. Orígenes.



Según cuentan algunos rumores, Velahiz nació en Tanchico unas horas después de que sus padres extranjeros arribaran allí en una embarcación procedente de Bandar Eban.
 Se cuenta que éstos eran viajeros cazadores del cuerno, oriundos de regiones lejanas y para muchos, desconocidas.
 En efecto, su madre había sido una huérfana altaranesa, y su padre un joven shienariano con ansias de ver mundo, a pesar de haberse criado y preparado casi únicamente para librar combates en las tierras fronterizas, tan próximas a La Gran Llaga.
 Hay quienes cuentan que la mujer inmigrante falleció al dar a luz; otros afirman que ésta tenía la facultad de encauzar el poder único, y que murió tiempo después haciendo mal uso del mismo, sin nadie que fuese capaz de guiar sus pasos en aquellos extraños menesteres.
 Lo cierto es que, tras la muerte de su madre, Velahiz fue entregada a una comerciante domaní llamada Samia, quien se hizo cargo de ella tras la desaparición del progenitor.
 Según afirmaba la mujer, el shienariano llevaba tiempo huyendo de unos hombres conocidos como “hijos de la luz”, quienes lo acusaban de estar prestando servicios al oscuro.
 Fuera como fuese, la niña abandonada creció junto a Samia entre las calles de Bandar Eban, y ella le enseñó las costumbres domani y muchas otras cosas que la jovencita jamás olvidaría.
 Al cumplir 16 años de edad y a través de una extraña amiga de Samia, Velahiz fue puesta al corriente de que, pese a no querer aceptarlo de ningún modo, ella también poseía la capacidad de encauzar el poder. . ., “el poder único de la fuente verdadera” (así lo había expresado la misteriosa visitante).
 Con el claro propósito de protegerla y sin hallar una segunda alternativa, la domaní decidió enviar a la chica hacia Tar Valon, a fin de que recibiera los correspondientes aprendizajes y pudiera algún día convertirse en una aes sedai.
 Aterrada por esa absurda idea y profundamente decepcionada de la mujer que la había criado, la muchacha tomó todo el oro que pudo robarle y huyó rápidamente de su hogar.
 Se recordó a sí misma que era tarabonesa y que nada tenía que ver con los domaní, ni con la ciudad que la había visto crecer, y pronto halló la forma de regresar en un navío hacia Tanchico.
 Sin embargo, poco duró su estadía en ese horrible sitio lleno de miseria y conflictos. Muy pronto Velahiz descubrió que, con excepción de los velos transparentes, los vestidos y las numerosas trenzas que daban su aspecto tarabonés a las mujeres, no había nada que realmente le gustase de aquel lugar, por más hermoso que pudiera haberle resultado en un principio.
 De modo que, haciendo uso del oro que aún poseía y otro tanto que pudo obtener mendigando y robando en las calles, partió tan rápido como le fue posible hacia otras tierras insospechadas, pero que quizá pudieran ofrecer un futuro lleno de aventuras y ciertamente más interesante que la vida que había llevado hasta el momento.

De Nathiza. El Estrella de Plata.



El Estrella de plata atraca en Ebou Dar.


 El barco ya arribaba a puerto. La tripulación se encontraba afanosa repartiéndose distintas tareas; mientras que algunos plegaban las últimas velas, otros cargaban los paquetes de mercancía y los apilaban en cubierta.

 Nathiza aprovechaba su breve descanso para hacer algunas anotaciones en su diario. Al terminar lo guardó en su morral que llevaba consigo desde que partió de Ebou dar. Cuando se disponía a sumarse al resto de sus compañeros, sintió a alguien tocarle el hombro. Al volverse vio que se trataba de uno de los tripulantes. -¡Ey, tu, aguas tranquilas! - le espetó el muchacho.

 Ese nombre se debía a que los marinos veían a la aprendiza soportar su castigo cada día estoicamente, y acatar las órdenes de la detectora de vientos con absoluta sumisión.  Nunca la han visto quejarse ni del calor que hacía en la sentina, ni del picor que le producía la lana en su cuerpo, ni del trato severo de la detectora o la navegante, y siempre saludaba a cada uno con una sonrisa.

 Algunos pocos osados le llamaban azote de tormentas. Eso se debía a que, a 10 días de haber partido de Tremalkin, una fuerte tormenta casi hizo zozobrar la nave. Todos y cada uno de los que tripulaban el 'Estrella de plata,  hicieron lo que estaba en sus manos y más. La detectora de vientos había trabajado casi hasta la extenuación; sin embargo, la lluvia arreciaba, y los vientos soplaban cada vez con mayor intensidad.

 Nathiza subió al puente de mando, y se puso a las órdenes de la detectora. La mujer se encontraba exhausta, y aunque la joven  era una simple grumete, era la única encauzadora que se encontraba allí.

 -Nunca he visto algo así, - oyó que decía la detectora de vientos que, luego hizo señas a Nathiza para que se acercara más.

 -ven, - le dijo. Voy a enseñarte algo nuevo que he aprendido. Quizás si unimos nuestras fuerzas podamos lograrlo, si la luz quiere....

 -Ábrete al saidar, siente los elementos, pero no te rindas a ellos - le ordenó la mujer.

 La aprendiza obedeció, y entonces la detectora absorbió poder desde la muchacha.

 Después de tanto trabajo, la tripulación suspiró aliviada. Al finalizar Nathiza tuvo que sujetar a la maltrecha detectora de vientos para que no callera... lo habían logrado, por la gracia de la luz.



 -Aguas tranquilas - prosiguió el joven sacando a Nathiza de sus cavilaciones; debemos bajar tú y yo a puerto, a la posada El orgullo del remero, y anunciar  la llegada del 'Estrella de plata.

 -Son órdenes de la detectora y la navegante... - exclamó al ver que la aprendiza lo miraba con un dejo de curiosidad. -¿Por qué no me lo ha ordenado la detectora de vientos directamente? - se preguntó Nathiza. Ya que hacía unos pocos minutos había tenido una clase con ella. No obstante, no hizo preguntas al tripulante, y lo siguió obedientemente.



 Nathiza creía que no volvería Ebou Dar en mucho tiempo... todo estaba como ella lo había visto la última vez; En el puerto, la misma actividad frenética de siempre. Vio a transportistas llevando grandes bultos, seguidos por capataces gritando órdenes a los oídos de la gente, y a Los comerciantes que iban de un lugar a otro queriendo comprar todo a mejor precio, mientras que las autoridades  portuarias revisaban todo lo que llegaba  a puerto.

 La aprendiza recordaba que luego de sus clases con la herborista, se quedaba largo rato en los muelles observando el ir y venir de los barcos, sintiendo el aroma del mar, y pensando en sus padres y su lejana Tremalkin.

 Al fin los jóvenes llegaron a El orgullo del remero. La posada no era una de las mejores que había en la ciudad, los clientes eran en su mayoría marineros que después de estar una temporada en alta mar, necesitaban desfogarse en algún lugar, y ese era esta posada.

 Una vez en la sala común, el tripulante hace un gesto para que la muchacha se detenga. -Espera aquí, voy a anunciar nuestra llegada.

 Nathiza pensaba para sus adentros: ¿para qué había sido asignada también ella a esta tarea, si lo único que haría sería quedarse ahí plantada como un mástil? sin embargo, asintió, y el muchacho partió a paso ligero.

 Mientras esperaba, la aprendiza se dedicaba a contemplar el ir y venir de la gente de la posada. En una mesa apartada de las demás,  logró divisar  de espaldas a una solitaria figura que le pareció algo familiar...

 Cuando esta se giró hacia ella, Nathiza soltó un grito ahogado.
 ¡Era Nadisha! ¿Pero... que hacía vestida así? se preguntó la muchacha. Mientras tanto, el joven tripulante ya había cumplido con su deber, y se encaminaba hacia Nathiza.

 -¿qué pasa? - preguntó este al percibir el nerviosismo de la joven.

 -esa que está ahí es mi hermana - respondió Nathiza con voz ronca. -¿tu... hermana? El tripulante puso cara de asombro.

 ¿Pero.... que hace vestida como una confinada?

 - No lo sé... - musitó Nathiza tan intrigada como él. -tendré que averiguarlo...

 -¿qué dices? ¡Nosotros debemos volver al barco! - le soltó el tripulante. -por los 9 vientos y los 8 mares, te pido me des solo 5 minutos - suplicó Nathiza.
 -¡no! - chilló el tripulante. ¡-tu harás lo que se te ha ordenado, grumete!

 -por favor, - volvió a suplicar la muchacha. Es mi hermana, y puede estar en peligro. Ve al 'Estrella de plata, y explícales. Aunque ella no fuera mi hermana, no podemos dejar sola entre esta gente a una de los nuestros.

 El joven fulminó a la aprendiza con la mirada, y salió de la posada soltando unas cuantas imprecaciones.

 Nathiza vio marcharse al tripulante, y luego se dispuso a enfrentarse de una vez a su hermana.


 Continuará.

De Shasir. Un extraño objeto.



Era una cálida tarde de verano, el ambiente era jovial, se oían risotadas y canticos, los dados rodaban por las mesas y las apuestas aumentaban en montones considerables.
 Al final de la estancia en un rincón estaba un chaqueta negra, un conocido amigo mío cuyo nombre no revelare por ciertas razones, observe que tamborileaba sus delgados dedos sobre la mesa, en la que solo había una gran jarra de vino y un vaso medio lleno. Observe como  me miraba y rápidamente oculto algo detrás de sí.
  Me acerque a su mesa tarareando una de las cancioncillas del lugar….
 Deje un par de monedas de oro para la siguiente jarra.
      Yo: Como estas amigo?
       El: Bien bien, pasando el rato aquí….
      Yo: Esperabas a alguien?
     El: (resoplando) No  no, ni siquiera a una de esas chicas de la buena vida y ropa ligera…
 Tenía la mirada perdida y yo me preguntaba en que estaría pensando, o simplemente estaba en el plano de sus locos pensamientos.
        Yo: (alcé la voz) Brindemos  por el reencuentro!
  Hablamos largo rato sobre diversas correrías,  reímos a carcajadas. Seguía pensando en aquello que oculto hace ya un buen rato…       Me preguntaba … ¿qué demonios será?
 Pasaron las horas y el local se iba clareando, había menos gente,  el ambiente cada vez se enrarecía más, una pesada capa de humo procedente de la cocina no auguraba nada bueno….. Se estaba quemando la cocina! Mire de reojo a mi compañero con una risita burlona, el simplemente negó con un gesto que no tenía nada que ver con lo que estaba sucediendo en la cocina, seguíamos bebiendo… 
         Yo: Me parece que hoy no cenamos aquí!  O si? (mirándolo de reojo)
 Mientras él se servía de la jarra de vino y apuró el vaso, hubo una pequeña explosión en la cocina… aproveche ese mismo instante para coger el bulto que ocultó con un movimiento rápido, pero no fue lo suficientemente rápido porque de reojo me fije que el posadero estaba con la boca abierta y empezaba a señalarme.
 Sin más le dije a mi compañero que me excusara un minuto, el posadero se dirigía a la puerta del local y yo detrás de él...
 Le di alcance en el siguiente callejón, y le agarre por el hombro obligándole a que se girara.
 Le oía respirar fuertemente, estaba empapado en sudor y temblaba.

 -Posadero: He visto lo que has hecho (empezó a balbucear)

                      Y  y  y  voy a contárselo a los guardias!  
                      No serás bien recibido en mi local, no quiero volver a verte!
                     Largo de mi vista!
 Intento zafarse pero le resultó imposible.
 -Yo: Que es lo que has visto?
 -Posadero: Has cogido algo que él tenía!
 -Yo: tienes razón en una cosa!
 -Posadero: En qué? 
  Su mirada empezó a flaquear...
 -Yo: En que no vas a volver a verme!
 Y en rápido movimiento le tape la boca y le aseste una puñalada en el vientre, las entrañas salían por la abertura de su abdomen,  ahogando su último aliento deje caer su cuerpo al suelo en aquel callejón oscuro, por un instante me quede pensativo notando en mi mano la sangre caliente y restos viscosos del desafortunado.  Aproveche su delantal para limpiar mi daga y recosté el cadáver en un sucio rincón.
 De vuelta en la posada, el humo ya se había disipado, las ventanas estaban de par en par abiertas dejando entrar el aire fresco de la noche que ya comenzaba. Brinde por penúltima vez y deje una cantidad de oro en la mesa.
 Yo: Es una buena propina!
 El: si si   veo que te van bien las cosas!
 Yo: No me puedo quejar en algunos asuntos saco más que en otros,  el negocio de las gemas cada vez está peor.
 El: Ya veo ya! 
 Le note inquieto. 
  Me comento que cuando salí de la posada hubo un pequeño revuelo en el local por una trifulca entre varios jugadores de dados.  Unas gotas de sudor frio corrían por su frente, y dijo:
 El: Me despiste una décima de segundo y……. me han robado!
  El: Era un objeto muy antiguo,  una especie de…..

 Titubeo por unos instantes y soltó la pregunta! 
 El: Tu no sabrás nada de acerca del robo?
 Le mire de reojo y enojado le dije: yo robarte (puse mi mejor cara de asombro)
 Yo: Como se me iba a ocurrir tal cosa! 
     -  Además  siempre andas con cosas tan raras que no alcanzo a comprender.
 EL: Bueno!   Ya me imagine! 
      - Te tengo estima, aunque tu reputación te precede y…..
 Yo: Ya ya!  Abarco bastantes negocios y…. también soy tratante de…  bueno bueno la cuestión es que …    (le mire fijamente a los ojos)
 Yo: Cuéntame  cómo es ese objeto!  Y veré lo que puedo hacer, tengo muchos contactos y  seguro que algo sacare en claro.
 Me describió como era ese objeto y algunas de  las cualidades que tenía.
 Yo: Bien  me hago una idea de cómo es, para eso tengo buen ojo!
 Yo: Tú ya me entiendes…
 El: Eso espero
 Notándole muy nervioso dijo algo entre dientes
 El: (susurrando) es parte de mi misión!
 Yo: Por el mismísimo creador, en que andas metido?
  Yo: Intentare ayudarte en lo que pueda y pero  no quiero saber en lo que estas metido.
   Yo: El posadero me pareció una persona bastante desagradable y vi que te miraba fijamente.
 El asintió con un leve movimiento de cabeza.
 El: No le he vuelto a ver desde el revuelo en la posada, todo parecía tan confuso.
 Yo: Justo en ese mismo instante me sentí indispuesto, algo me sentó mal y tuve que ir al
      escusado del patio, estaba tan centrado que no me entere de lo que sucedía en el interior
      de la posada.
 Él me sonreía con esa sonrisa burlona que le caracterizaba.
 Yo: Bueno me pongo en camino, hay que investigar el paradero de ese objeto…
 Yo: Seguro que en poco tiempo sabré algo y te mandare un mensaje.
 El: Bien bien, espero ansioso tus noticias.
 Yo: Las tendrás, no te preocupes.
 Me despedí de el con una reverencia.
 El me la devolvió con una ligera inclinación de cabeza.
 Antes de salir de la posada le di un pellizco en el trasero a la camarera, un verdadero bombón, cuando se giró para darme una bofetada, le pare la mano y le puse un par de monedas de oro.
 Yo: Por las molestias
 Le guiñe un ojo y salí por el umbral de la puerta acelerando el paso hasta la cuadra.
 Un rato más tarde llegué a la cuadra donde deje mi montura, le llamé al mozo y le dije que preparara mi caballo, necesitaba partir inmediatamente.
 En tres minutos ya estaba montado con un rumbo bien conocido para mí.
 Las sombras se alagaban por las colinas, las luces de los hogares empezaban a verse a lo lejos,  la noche se cernía sobre la campiña.
 Yo: (susurre al oído de mi montura) Corre Terco! Corre!
 Me aleje galopando…..y mire hacia atrás para ver si alguien me seguía
 Nada ni nadie venía detrás.  Sonreí burlonamente mientras palpaba la bolsa y mire a las últimas luces sobre el horizonte.

De Zhet y Shaeden. Un encargo para lord Shaeden.



Desde hace casi dos meses, Shaeden ha estado entrenando de manera intensiva con el saidin para dominar nuevos y poderosos tejidos destructivos, y al mismo tiempo, para habituarse al poder.
 Tan solo ha notificado de su paradero a algunos asha’man más, debido a las extrañas divisiones que se han suscitado últimamente dentro de la Torre Negra.
 Por tanto, ha viajado a una zona deshabitada y lejana a todo rastro de civilización, para no ser encontrado fácilmente.
 Un lugar atípico:
 Has llegado a un lugar verdaderamente extraño. Miras a tu alrededor y lo único que consigues ver son grandes rocas apiladas una tras otra. En el suelo distingues fragmentos de lo que supones, serán otras rocas similares que han explotado. El suelo está cubierto por lo que pareciera ser  arena derretida hasta haber conformado una extraña capa de cristal que refleja la luz del sol. Cerca, grandes llamaradas parecen danzar como si estuviesen vivas al tiempo que una roca vuelve a estallar y pasa a engrosar los restos de fragmentos que yacen en el suelo.
 A la distancia no distingues nada más, solo el mismo paraje desolador.
 Shaeden está aquí, de pie sobre una roca más grande que las demás. Las llamas danzantes giran y se pliegan en torno a él. Su expresión es de absoluta concentración, mantiene asido el saidin.  A su alrededor todo parece un caos.
 Repentinamente, Shaeden parece cambiar el gesto mientras escruta sus alrededores. Ha notado encauzar a alguien con bastante fuerza, por lo que sabe que alguien ha debido haber abierto un acceso no muy lejos.
 Finalmente, el recién llegado se hace notar. 
 Shaeden, con una sensación de alivio que no exterioriza, reconoce a su viejo amigo Zhet.


 Zhet mira a shaeden en tan extraño lugar y, tras llevarse la mano al pecho con un gesto de burla en el rostro, al fin dice:

 Zhet dice AL fin lo he encontrado, mi Lord.
 Zhet no quita la sonrisa burlona de su rostro.
 Zhet dice Te he estado buscando por cuatro días más del plazo que me fue fijado, debemos darnos prisa.


 Shaeden mira detenidamente a Zhet, parece un tanto demacrado.

 Dices Zhet. ¿Cómo has llegado hasta aquí? como has logrado encontrarme

 Shaeden piensa algunos segundos, pensando en que debería ser mas cuidadoso al  escoger sus lugares de aislamiento.

 Zhet dice Resulta que me han encargado encontrarte para una… Cita. He preguntado a algunos Asha’man más a los que les diste pistas de donde estarías para encontrarte en caso de emergencia, y en base a lo que yo ya sabía junté las piezas. Tras llegar aquí no me ha sido difícil encontrarte, pues has estado encauzando continuamente.

 Shaeden dice ¿cita? A qué te refieres? he venido aquí para terminar de incrementar mis poderes con el saidin y no tengo planes de...
 Zhet interrumpe a Shaeden con un ademán.
 Zhet dice EL Lord Dragón me ha mandado a buscarte. Dijo que debías reunirte con él en dos días. Esto fue hace ya casi una semana.

 Shaeden parece sorprendido ante la declaración de Zhet. 

 Shaeden dice ¿Qué el Lord Dragón me ha mandado a buscar a mí?
 Shaeden adopta un gesto duro, como preparándose para lo peor. Se pregunta si el hecho de haber estado ausente tanto tiempo tendrá funestas consecuencias.

 Zhet dice así es, me temo que ha notado tu ausencia y se dispone a ejecutarte.
 Zhet ríe disimuladamente y continúa.
 Zhet dice me encontraba encargándome de ciertos.. Asuntos y viajé a Caemlyn cuando el me encontró. Me preguntó como es que iban las cosas en la torre negra y...


 Shaeden dice continúa? 

 Zhet dice Bueno, me temo que he tenido que atreverme a decirle sobre todos los desertores y las divisiones que ha habido en la torre... Además de insinuarle que la ha avandonado un poco. 


 Shaeden ríe  irónicamente mientras dice:

 Shaeden dice que la ha dejado un poco avandonada? eso es minimizar lo que ocurre.

 Shaeden piensa algunos segundos.  
 Zhet dice La verdad es que se lo dije con la mayor franqueza posible, intenté salir lo mejor parado. Sabes que en el pasado otros Asha'man han tenido problemas con él y yo no quería...
 Zhet suspira profundamente.


 Shaeden dice ¿Y cuál piensas que sea el motivo de su llamamiento hacia mí? ¿Qué quiere de mí ese hombre?


 Zhet dice Bueno, no estoy seguro de ello. En principio creo que quiere que le dés un informe más detallado al respecto, y quizá que lo ayudes a solucionar los problemas de los que le hablé. Pero para ser sincero, lo desconozco. Debe ser algo con respecto al funcionamiento de la torre.

 Shaeden susurra El funcionamiento de la torre.. así que te dijo que me buscaras, y tu apuestas a que es por algo con respecto a la torre negra. ¿Cuántos  traidores más he de buscar? más reclutamiento?  

 Shaeden hace una mueca de fastidio.


 Shaeden dice ah! quizá quiere que lo  ayudemos a perseguir a algún otro ashaman desquiciado que logró escapar? 

 Zhet dice Como te he dicho, lo desconozco. La verdad es que cuando comenzó a interrogarme no pude evitar hablar como un loro y ni siquiera estoy seguro de qué tanto es lo que dije. 


 Shaeden Asiente con un poco de rabia. Ha escuchado del efecto que al'Thor tiene sobre las personas para conseguir información.

 Zhet dice así que me encargó que te buscara y debemos partir ahora mismo para Tear. Me pidió que no hablara de esto con nadie, y así lo he hecho. No obstante, me permitió acompañarte, aunque ya no estoy seguro de querer hacerlo y...



 Shaeden dice Mejor así. me podría ser útil tu compañía.

 Zhet dice Lo haré, lo haré. Pero podrías decirme por qué diablos estás en este paraje tan desolado? ¿Qué has estado haciendo aquí?
 Zhet mira a su alrrededor, observando detenidamente el sitio tan desprovisto de vida en el que ha encontrado a su amigo.

 Shaeden ríe, esta vez con cierto regocijo. 


 Shaeden dice ¿Que qué hago aquí? Ya lo descubrirás pronto. He estado entrenando.

 Zhet dice Muy bien, ¡Pero no hay tiempo! Ya me pondrás al día de tus recientes actividades, pero ahora debemos partir!

 Shaeden dice en fin, supongo que tampoco podría prolongar mucho tiempo más mi estancia en este lugar. mi entrenamiento ha casi finalizado. si tan urgente es pues, tendremos que acudir para no tener mayores problemas...

 Shaeden piensa si es que no los tengo ya...


 Shaeden dice a Tear... muy bien, entonces. en media hora… NO, en una hora  estaré preparado y podremos viajar.

 Zhet dice ¿una hora? ¡Debemos irnos ya! ¿Qué pretendes hacer?

 Shaeden dice ¿Cómo que qué he de hacer? quisiera comer algo y tomarme una pequeña siesta. Después estaré listo. Sube el tiempo de espera a dos horas.



 Zhet asiente con un gesto de cabeza, casi resignado. Ha encontrado a Shaeden y estarán listos para partir pronto.

 Tras haber viajado a la residencia de Shaeden en Arafel, al fin se disponen a viajar a Tear.
 Shaeden adopta una expresión de concentración y tras unos instantes, una línea plateada se dibuja ante ellos hasta convertirse en un acceso.
 Tras ver a su amigo Zhet entrar, Shaeden respira profundamente y con resolución sigue a Zhet a través del acceso.

De Ahelain. Comandante? Por la Luz!



Ahelain conversa animadamente con algunos soldados en el campamento de la compañía. un brazo rojo se acerca, hace un ademán de saludo a los allí presentes, luego dice dirigiéndose a la mujer:
 -Ahelain, Lord Mat desea verte.
 -¿Ahora? - pregunta ella. El hombre asiente, y Ahelain no puede hebitar un gesto de asombro. sin más, se despide de los muchachos y se dirige rauda a la tienda de Mat Cauthon.
 A lo lejos se oyen las puyas que le dedican los soldados.

 Casi a mitad de camino se detiene preguntándose: ¿Para qué querrá verme? -bueno, nunca lo sabré si me quedo plantada aquí... - dice luego en voz alta, mientras que echa a andar.

 Participantes:  Mat Cauton, Ahelain. (punto de vista neutro).

 En la tienda del general de la Compañía

 Te encuentras en la tienda de Mat Cauthon, general del Ejército de la Compañía
 de la Mano Roja.  La tienda es espaciosa, pero llena hasta los topes de mapas.
 Un camastro con  un colchón de plumas  se encuentra en  uno de los lados de la
 tienda, y pese al desorden del dueño,  sus dos criados hacen que el lugar esté
 impoluto.

 Ahelain entra a la tienda con paso resuelto.

 Mat se da la vuelta y mira a la recién llegada de arriba abajo.

 Ahelain saluda al general con una inclinación de cabeza.

 Mat dice 'saludos, Ahelain'

 Ahelain dice 'saludos, mi general. ¿me habéis mandado llamar?'

 Mat se quita el sombrero y lo lanza sobre el camastro, como si le molestara o diera calor.

 Mat dice 'siéntate, si encuentras una silla vacía, quiero hablar contigo'

 Ahelain echa un rápido vistazo a su alrededor y consigue una silla desocupada justo al fondo de la tienda. la coge, y a continuación toma asiento frente a lord Mat.

 Mat se entretiene un rato en cargar la cazoleta de su pipa, pero cuando la tiene preparada, no la enciende, y la deja de nuevo con gesto pensativo.

 Ahelain observa atentamente los movimientos del hombre y se pregunta que se traerá entre manos.

 Mat dice 'llevas mucho tiempo con nosotros, y desde luego no seras tan ingenua como para imaginar que no me he informado acerca de tu persona'

 Ahelain asiente lentamente, recuerda que su padre solía investigar a todos y cada uno de sus servidores allá en Caemlyn.

 Mat apoya un pie en el travesaño de una de las sillas, y se acoda en el muslo, en ademán desenvuelto, pero sin dejar de estudiar a Ahelain.

 Ahelain siente los ojos del general clavados en ella... no obstante, sostiene la escrutadora mirada del hombre sin pestañear siquiera.

 Mat dice 'ciertos... aspectos de tu vida... son, bueno, interesantes'

 Mat carraspea levemente y le dedica a la mujer una sonrisa candida.

 Ahelain no sonríe, y en cambio  mira a Mat Cauthon con cierto recelo.

 Mat pasa un dedo por las inscripciones de la extraña lanza que reposa sobre la mesa.

 Mat dice 'tu pasado no es demasiado, luminoso? hay algo que quieras... explicarme?'

 El rostro de la mujer se torna sombrío.

 -¿Qué queréis saber? - pregunta Ahelain con voz inexpresiva.

 Mat de pronto se yergue, y cruza los brazos sobre el pecho, serio.

 Mat dice 'todo, puñetas. quiero saberlo todo.'

 Ahelain entonces se dispone a hablar; sabe que ocultarle algo sería en vano.

 Ahelain dice 'bien, os contaré todo'.

 Mat dice 'te escucho, pero no tengo todo el día'

 Ahelain dice 'bueno, como sabéis, provengo de una casa de mediana inportancia.

 Mat asiente sin intervenir pero susurra entre dientes... nobles...

 Ahelain ríe quedamente, sabe lo que opina el general al respecto.. La sonrisa se borra del rostro de la mujer al proseguir con su relato.

 Ahelain dice 'mi vida era una vida tranquila, llena de lujos y comodidades. bueno, la vida que tendría cualquier noble que se precie de tal. tenía una familia que me quería y cuidaba. pero la rueda dio un giro inesperado. mi castillo se derrumbó y... tube que hacer ciertas cosas, comprendéis?'

 Mat dice 'cosas, eh? y me imagino que esas cosas no serian jugar a dados o beber una pinta en buena compañía'

 Ahelain asiente y se aparta un mechón rubio de la frente.

 Mat dice prosigue, mujer, y no dejes las frases a medias!

 Ahelain dice bien, todo comenzó un cierto día en que yo me hallaba con mi padre en una de sus propiedades a las afueras de Caemlyn. alguien quiso asesinarlo y pues... yo salí en su defensa.'

 Ahelain recuerda ese día como si hubiera sido ayer.

 Ahelain dice 'en fin, tube que huir. hay ciertas cosas que no deben saberse...

 Mat dice 'nobleza, nobleza, entresijos y maquinaciones, siempre es lo mismo...'

 Ahelain dice 'fue muy duro para mí irme y dejar todo atrás. mi hogar, mis padres, mi hermana menor, mi primo Yldret...'

 Mat echa a andar de un lado a otro de la tienda, dehecho, ya ha oído lo que quería oír, y la mujer no miente.

 Mat dice 'no importa lo dificiles que son las cosas, mujer, hay que enfrentarlas... a riesgo de que a uno le rebanen el cuello...'

 Mat se toca instintivamente el suyo propio por debajo del pañuelo que lleva y que aprovecha para ajustarse.

 Ahelain ve al hombre empeñándose en ocultar su zicatríz y se pregunta... como es que se la habrá hecho?

 Mat dice 'eres una mujer con sangre en las venas, eso me gusta de ti, por ello te he hecho llamar.'

 Ahelain dice 'solo soy una sobreviviente, nada más.'

 Ahelain piensa entre enfadada y divertida... puñetero hombre! me ha hecho hablar tanto solo para decirme eso?

 Mat se detiene frente a Ahelain y la mira a los ojos.

 Ahelain vuelve a sostenerle la mirada sin inmutarse.

 Mat dice 'necesito a alguien que se ocupe de esta pandilla durante mis ausencias, incluso que me represente en determinados lugares y con determinadas personas.'

 Ahelain mira inquisitivamente a Mat.

 Ahelain dice 'y créis que yo?'

 Ahelain no puede creer lo que acaba de oir, las palabras del hombre la han dejado de una pieza.

 Mat dice 'tu crees que estas preparada para ser ese alguien?'

 Ahelain piensa, ¿seré capáz?. sabe que hay otros compañeros que quizá lo harían mejor de lo que pudiera hacerlo ella. por otro lado, recuerda las lecciónes de sus maestros y las largas charlas con su padre. por qué no? se pregunta.

 -Si, - se oye decir. estoy dispuesta.

 Mat dice 'mi ejército esta formado principalmente por hombres, crees que podras manejarlos?'

 Mat mira a ahelain con suspicacia.

 Ahelain se encoge de hombros y sonríe con suficiencia.

 Ahelain dice 'a estos patanes? ja! claro!'

 Mat sonríe abiertamente afirmando con la cabeza.

 Ahelain dice 'la cosa es si ellos podrán conmigo...

 Ahelain ríe disimuladamente.

 Mat dice 'no te confundas, algunos no son ta npatanes, y no sera tan sencillo.'

 -Lo se, - dice Ahelain ahora con expresión seria.

 Mat dice 'se avecinan tiempos muy dificiles... el tarmon gaidon esta en la jodida esquina, y aunque preferiria estar en el otro lado del mundo cuando estalle, no nos quedara mas remedio que acudir.'

 Ahelain asiente con firmeza.

 Ahelain dice si, es cierto... el puñetero oscuro está cada vez mas cerca...'

 Mat dice 'no voy a exigirte ningún juramento ni pamplinas semejantes, así me ciegue la luz, porque nada es válido ni perdurable ni indeleble, pero algo te digo, si me fallas... si fallas a la Compañía... no habrá mundo para que te escondas, porque te encontraré. te queda claro, dama?'

 Ahelain mira a Mat fríamente.

 Ahelain dice 'sigo siendo fiel a la luz. aunque hay veces en que nos vemos hobligados a  hacer ciertas cosas que en otro momento no haríamos.

 Mat asiente levemente.

 Mat dice 'pues ya puedes irte a tu tienda y comenzar a leer informes de intendencia, listados de soldados, reclutamiento, armas, diantres encurtidos... andando!'

 Mat le guiña un ojo a ahelain 

 Mat susurra 'y de noche podemos jugar... a los dados, por supuesto.'

 Ahelain se levanta lentamente de su asiento y se dispone a marcharse.

 Ahelain dice 'mmm... pero con todo lo que tengo que hacer no me quedará tiempo!

 Mat hace una mueca de fingido fastidio

 Ahelain ríe divertida.

 Mat dice 'que la luz te de entendimiento y animo para lidiar con mi ejercito, ahelain, con los enemigos, lidiaremos todos.'

 Ahelain dice 'que la luz te guarde, Matrim Cauthon.'

 Tras efectuar un saludo marcial, Ahelain se encamina a cumplir con sus nuevas responsabilidades.

 La novedad sobre la nueva comandante, comienza ya a extenderse por todo el campamento.

De Heilin. Recuerdos.



================


 -Vete, y da diez vueltas al campamento, a ver si se te aclaran las
 ideas. -Ordena Heilin, despachando a la aprendiza que tenía a su
 cargo. la ve marchar, y sonríe cuando la tienda se cierra tras ella.
 Le recuerda demasiado a si misma de pequeña. Había hecho falta toda la
 paciencia y la capacidad de la sabia que la tenía bajo su cargo para
 hacer de ella algo provechoso. Cierra los ojos, y no puede evitar recordar.

 Siempre se había arriesgado más de lo permitido, y en muchas ocasiones había hecho caso omiso de los consejos de sus maestras. Deseaba conocer las tierras húmedas, ver más allá de su septiar, terminar su
 aprendizaje y ser una de las mejores sabias del Pueblo Aiel. Y eso la
 hizo cometer errores.

 =-=-=-=

 -... Cuando lo domines, vendrás ante nosotras sin perder tiempo.
 -Ordenó la sabia a la aprendiza.
 Heilin salió de la tienda, deseosa de
 practicar el nuevo tejido. Una cosa tan simple como hacer aparecer una
 bola de luz y mantenerla en el aire el tiempo que le apeteciese. Y
 tardó un par de semanas en conseguirlo. La sabia le había dicho que
 volviese ante ella cuando lo hubiese dominado. Pero ella no lo
 consideraba así. Había visto a otras encauzadoras cambiar la luz de
 color, hacerla más grande o conseguir que flotase sola sin usar el
 poder durante un tiempo. Y eso intentó... Para fallar estrepitosamente.
 Se abrió al saidar, y tejió los flujos necesarios, sonriendo triunfante al ver como le salía correctamente. Tejió aún más, deseosa de ver hasta donde podía llegar. Y se le fue la mano. Tejió más fuego de lo normal y perdió el control. Un flujo tocó un arbusto cercano y este se prendió.

 Los nervios pudieron con ella, y comenzó a pelear con el saidar, haciendo caso omiso a los consejos que le habían dado:
 Nunca luchar contra el poder y rendirse a el para conseguir manejarlo.
 Sus nervios aumentaron cuando perdió el control sobre el poder. Pensó que la arrastraría. Pensó que fallaría, que acabaría consumida como
 tantas veces había oído decirle a la sabia que se encargaba de su
 entrenamiento.

 Y de pronto el fuego desapareció y ella perdió el
 contacto con la fuente.
 Lentamente, Heilin se incorporó, para ver a su maestra con una mirada decepcionada fija en ella, envuelta en el brillo del saidar,
 sosteniendo el escudo que había impedido un posible desastre.
 -Tengo toh contigo, sabia. Yo...
 -Trenzarás tus cabellos y rasgarás tus faldas como las niñas aiel. Y cuando tus mejillas se vuelvan tan rojas como el sol que nos calienta y tu vergüenza supere mi enfado, volveré a enseñarte. ¿qué intentabas?
 -Yo... -Susurró la aprendiza, incapaz de continuar. Se daba cuenta que lo que había hecho había sido una estupidez.
 -¿Te has vuelto muda?
 -Intentaba cambiar el color de la luz. Lo vi hacer en varias ocasiones. Puedo hacer luces que se mantienen en mi mano. No pensaba que...
 -¿No te dejé suficientemente claro que cuando dominaras el tejido
 vinieras directamente a mí?
 -sí, pero yo pensaba que...
 -Darás tres vueltas esta noche al campamento. y te encargarás de
 mantener la tienda de vapor caliente para nosotras esta noche. Y
 mañana...
 =-=-=-=


 Lentamente abre los ojos y la promesa que le hizo a aquella aprendiza se refuerza en su mente. "Haré de ti una sabia hecha y derecha me
 cueste lo que me cueste." Kaelyn había desaparecido junto con el Car del Pueblo aiel. Y habían acabado ella y Sharthax en el puesto de los
 antes mencionados. Y aunque muchas veces se pregunta si está haciendo lo correcto, si es la persona adecuada, la rueda teje según sus propios designios, y solo puede hacerlo lo mejor posible. En estos tiempos, no existe la opción de fallar ni de dudar. Y empezaría no fallando con la enseñanza de aquella aprendiza testaruda.

De Claiman. La vida en la Torre Blanca.



Pasan los días, el sol se alza y se pone y la vida en la Torre Blanca continúa, y Claiman se mantiene constante en su deseo de servirla por encima de todo.
 No son pocas las ocasiones en las que recuerda aquella frase que le dijo su capitán el día que ingresó en la guardia de la torre:
 “’todos venís aquí  con grandes ínfulas y más grandes aspiraciones, pero esto no es un ejército que sale a la frontera con la Gran Llaga para combatir engendros, muchacho, sino uno que vela por la seguridad de la ciudad y por la de nuestra Sede Amyrlin”
 La disciplina es una constante, el ejercicio, los entrenamientos y el esfuerzo  empiezan a mostrarse en su cuerpo, es diestro ya en el uso de la espada, pese a que sabe que le queda mucho por aprender y mejorar, se preocupa de cumplir con todo lo que se le ordene y se ha vuelto, si cabe, más disciplinado, su mente se convierte en la de un soldado, dispuesto a acatar órdenes y cumplirlas, sea cual sea el precio.
 No olvida tampoco las tareas que Jimar Chubain le encomendó y diariamente dedica el tiempo que le queda a trabajar en los establos, su relación con los animales siempre ha sido buena y eso no ha cambiado aquí.
 Es precisamente en los establos donde se siente único, ya desde pequeño su padre le decía que tenía cierto don con los caballos, y Claiman había descubierto que no era solo con ellos, los perros, o incluso las aves parecían tener cierta conexión con el joven que, sin entender de todo el porqué, obtenía de ellos grandes resultados.
 Estando en los establos recuerda las largas jornadas de trabajo con el viejo, las horas domando potros que luego su padre vendía, animales preparados para cumplir con su jinete, fuertes y nobles, de los que rara vez se tenía queja.
 Cuando caía la noche, el cansancio en Claiman era palpable, pero no por ello cejaba un segundo en sus labores, sabía que ese era su deber y lo cumpliría hasta el fin de sus días.

De Zora y Garler. Hogar dulce hogar.





Zora ojeaba concentrada unos papeles, mientras esperaba a su gaidin en sus aposentos en la torre blanca.

 Una llamada a la puerta la hizo sobresaltarse.  Garler ya estaba allí, podía notar su presencia a través del vínculo. Dio un ligero sorbo a una taza de té que reposaba sobre una pequeña mesa auxiliar; luego guardó cuidadosamente el sobre con los documentos, y a continuación ordenó  al guardián a que pasara.

 -Caray, cuanto has tardado - campesino; dijo Zora entre irritada y divertida luego de que el gaidin hubo cerrado la puerta tras de si.

 Garler se dejó caer en uno de los sillones  que había en el cuarto, soltando un hondo suspiro de cansancio.

 -¿Por qué tardaste tanto? - preguntó la Aes Sedai mientras daba otro sorbo a su taza.
 -Problemas con el ganado - repuso el guardián en tono burlón. La vida en el campo es muy dura, Aes Sedai.
 -¡Va, zoquete!
 Zora se acercó a Garler y le soltó un fuerte palmetazo en los hombros, lo que provocó que este se echara a reír a carcajadas.

 -Se ha demorado un poco el entrenamiento con los muchachos - dijo él al cabo de un rato.

 Después de oír el breve relato del gaidin sobre cómo fue su día con los cachorros, Zora abrió uno de los cajones del escritorio, extrajo el sobre con los documentos y se los tendió a Garler. El guardián tomó  el sobre de las manos de la Aes Sedai, transmitiendo cierta curiosidad  a través del vínculo.

 -¿recuerdas la última vez que fuimos a Caemlyn, aquella casa que me dijiste que te gustaría comprar algún día? - demandó Zora, ansiosa por ver la reacción del hombre.
 Garler asintió. -no me digas que...

 -o, bueno, lo cortó la Aes Sedai. Te llevaré a que lo veas por ti mismo.
 Zora se abrió al saidar, sintiéndose inundada por una sensación de inmenso gozo.
 Una línea vertical plateada hendió el aire, y se ensanchó hasta formar un acceso a las afueras de Caemlyn. Garler se puso rápidamente en pié y se encaminó al acceso para escudriñar el terreno.
 Una vez los 2 hubieron cruzado,  dirigieron sus pasos hacia las puertas.


 Ya en Caemlyn, más precisamente en el barrio residencial, salió a su encuentro un hombre alto de  cabello castaño,  vestido como un próspero mercader.
 El hombre hizo una impecable reverencia a Zora, y luego le entregó un juego de llaves.

 -Aquí tenéis, mi lady. Las llaves de vuestra nueva casa.
 Es un honor contar con vuestra presencia.
 -Mi lord, supongo vendréis con ella - dijo dirigiéndose a Garler.
 Este asintió mientras clavaba sus penetrantes ojos azules en los del hombre.
 El tipo enrojeció un poco, y bajó la vista, aunque a los 2 segundos volvió a recuperar el control.
 -Bueno - dijo aclarándose la garganta. Creo que eso es todo...
 En estos días vendrán los muebles que faltan.

 - Gracias, maese Dhermes - dijo Zora al fin.
 El hombre sonrió complacido.
 -Esperad, - dijo al cabo de un momento, y se marchó medio al trote.

 Garler soltó un juramento entre dientes.
 -Calma - le dijo Zora apaciguándolo. Hay que ver qué pasa. El guardián no dijo nada, pero llevó lentamente la mano hacia la empuñadura de su espada, mientras se mantenía ojo avisor.

 A los pocos minutos vuelve el hombre acompañado por una joven. La muchacha parecía tener no más de 15 años. Era bonita, y se la veía tímida.

 -Esta es Shaeyda - dijo maese Dhermes señalando a la joven. Es la hija de mi hermana. Sus padres están pasando por una situación económica algo difícil, y ella se vio obligada a venir a la capital. Claro que mi esposa y yo les ayudamos en lo que podemos pero...

 -o - entiendo, repuso Zora. ¿Y que podría hacer yo??
 -Bueno – dijo maese Dhermes frotándose las manos con nerviosismo. Disculpad mi atrevimiento, pero creo que podría serviros, y encargarse de la casa en vuestra ausencia.
 Zora se abrió nuevamente al saidar y tejió una pequeña salvaguarda contra oídos indiscretos alrededor de ella y Garler.
 -¿qué te parece? - preguntó.
 -Como tú digas - contestó él. Solo ten cuidado.
 Zora asintió pensativamente.

 -En cualquier otro momento podría decirte que eso es paranoia, pero ahora... son muy pocas las personas en las que se puede confiar.
 El gaidin emitió un cabeceo de asentimiento. Zora deshizo la salvaguarda, y encarándose con la joven, le dijo:
 Quedas contratada, pequeña. A partir de mañana te encargarás de la casa mientras Garler gaidin o yo no estemos. Hoy tienes el resto de la tarde libre.
 Tío y sobrina deshicieron se en palabras de agradecimiento para con el guardián y la Aes Sedai.

 - Podéis confiar en ella - dijo Maese Dhermes al cabo de un momento. Es una buena chica, y os servirá bien.
 -Eso espero - repuso Zora impasible. No obstante, se permitió dedicar un leve atismo de sonrisa a la muchacha.
 -luz - pensó. No todos pueden ser espías o amigos siniestros. Sacudió la cabeza para alejar esos oscuros pensamientos, y se volvió para despedir a maese Dhermes y a su sobrina.


 Continuará.

De Xunynn. Regredso a la Torre Blanca.



Tras su viaje a  Mos Shirare para dar la nefasta noticia de la muerte  de Septienna Sedai a la Sede Amyrlin, Xunynn ha regresado y  se encuentra en las dependencias  del Ajah azul tomando un breve descanso.
 Es ahora el momento en que la asentada puede detenerse y reflexionar unos minutos sobre los sucesos recientes:

  dependencias del Ajah Azul
 Nada mas entrar te sorprende la cantidad de retratos que cuelgan en las 
 paredes,  de las antiguas dirigentes de la Torre Blanca.  El suelo esta
 cubierto por una hermosa alfombra azul  de tonos apagados.  Dos grandes
 mesas con sus sillas esperan ser usadas.  Las mesas estan cubiertas  de
 mapas desplegados,  pergaminos, frascos de tinta y plumas de escritura.
 Una pequeña chimenea caldea el ambiente y a ambos lados de la misma dos
 lamparas de pie emiten una luz tenue.  Aqui las Hermanas  del Ajah Azul
 esperan informacion del mundo.  
 Entro en la sala y, aprovechando que estoy totalmente sola, me acerco a una mesita donde reposa una tetera y  varias tazas,  cojo  una y con un hilo de poder caliento el te, y tras servirme un poco  me recuesto en uno de los sillones.
  Entre sorbo y sorbo    me doy al fin la oportunidad  para pensar en lo ocurrido hasta ahora: 
   No ha sido fácil  para Mi encargarme  de las tareas de Septienna, quien habría sido la maestra de novicias de la torre blanca,  Pero... la rueda teje según sus designios con que  hay que seguir adelante.

 Me levanto, doy un paso hacia la mesa  y pongo una cucharada de miel en mi taza. En lugar de volver a sentarme, comienzo a caminar por la estancia, los nervios y la confusión me atenazan, pues  también  la Amyrlin me  ha  encargado  investigar  qué fue lo que causó la muerte de Septienna Sedai, mejor dicho, quién la causó, esto no va a resultar  una tarea fácil en absoluto y ahora no tengo  la menor idea de por donde empezar.

 Doy un ondo suspiro, dejo mi taza en la mesa  y  vuelvo a sentarme en un sillón cercano al fuego, el frío o tal vez el cansancio empiezan a hacer mella en mi.
   Estoy  algo  desasosegada   por tantas cosas  que hay por hacer.
 Me acurruco en el sillón  y vuelvo a pensar en la conversación con la Amyrlin.
 Un escalofrío me recorre el cuerpo,  luz! estoy casi  segura  de  quienes fueron, pero  me pone los pelos  de punta el  pensar en siquiera mencionar al  .. Ajah negro.
 Me sacude un sobresalto al escuchar  mi propia  voz, luz! no me había dado cuenta  que  estaba pensando en voz alta; me   reprocho mi descuido,  he de  ser más cauta si  no quiero terminar como Septienna! 
 Intento tranquilizarme  y vuelvo a ser yo, me sumerjo en mi máscara  de impasibilidad  Ae Sedai.
 Es ahora cuando me doy cuenta  que ya es tarde, y pese a que el cansancio parece querer acabar con mis maltrechas fuerzas, no puedo ir a dormir, no ahora, aún quedan cosas que    hacer, tengo que comenzar inmediatamente con lo que me han ordenado    por mi propio  bien y el  bien  de la torre... 
 continuará.

De Claiman. Llegada a la Torre Blanca.



Tras maravillarse una vez más con la magnitud de la torre, y luego de recorrer la parte pública en busca del capitán de la guardia, Claiman entra con decisión en el despacho de este llamando antes con tres golpes secos pero firmes a la puerta.

 Jimar Chubain esta fumando mientras revisa unos informes del cuerpo de guardia.

 Jimar Chubain grita 'adelante!'

 con un gesto serio y decidido Claiman traspasa el marco de la puerta.

 Sin grandes ostentaciones (a diferencia de las maravillas de la Torre
 Blanca), la Guardia se apaña con sobrias pero funcionales salas de
 escaso mobiliario. Incluso el despacho del Gran Capitán
  es un despacho sencillo, más propio de un carcelero
 que de un capitán.

 Jimar Chubain alza la vista y contempla por unos segundos al muchacho que, como todos, llega con la mirada embobada tras su primer contacto con la Torre, al parecer.

 Jimar Chubain dice 'saludos, muchacho'

 Claiman dice 'saludos señor, me han dicho que tendría que hablar con vos'

 Jimar Chubain observa al recién llegado de arriba abajo y deja la pipa humeante.

 Jimar Chubain dice 'y que deseas?'

 Claiman dice 'supongo que lo que muchos más antes que yo, deseo servir a la guardia de la torre en estos tiempos tan adversos'

 Jimar Chubain se levanta y rodea su mesa para aproximarse al muchacho.

 Claiman se mantiene en pié, firme y con la mirada al frente.

 Jimar Chubain dice 'mal empezamos si tu primera aportacion es decirme que deseas lo que muchos antes que tú. Volvere a preguntar, que deseas?'

 Claiman dice 'lo que muchos antes que yo, poner mi espada al servicio de la guardia de la torre, y morir por ella si es necesario'

 Jimar Chubain ríe divertido y después clava sus ojos en los grises del muchacho.

 Jimar Chubain dice 'tienes miedo de hablar por ti mismo? por qué insistes en que quieres lo mismo que muchos antes que tú?'

 Un Guardia de la Torre llega con unos papeles, saluda y tras dejarlos sobre la mesa, se retira.

 Claiman inclina ligeramente la cabeza en señal de respeto al que será su superior, pero mantiene una mirada decidida.

 Jimar Chubain vuelve detrás de su mesa y se sienta sin dar permiso al joven para que haga lo mismo.

 Jimar Chubain dice 'esta bien, veamos, dime tu nombre'

 Claiman dice 'mi nombre es Claiman'

 Jimar Chubain dice 'cual es tu procedencia?'

 Claiman se mantiene en pie, sin dar muestras de debilidad o nerviosismo.

 Jimar Chubain estudia con discreción el lenguaje corporal de Claiman y toma nota mental de sus observaciones.

 Claiman dice 'nací en la aldea de Daghaind, a unos pocos kilómetros de aquí'

 Jimar Chubain dice 'y a que te dedicabas hasta que pensaste cambiar el rumbo de tu vida?'

 Jimar Chubain coge la pipa y continúa fumando.

 Claiman dice 'mi padre es tratante de caballos, le ayudaba en las tareas de los establos'

 Jimar Chubain asiente pensativo.

 Jimar Chubain dice 'todos venís aquí con grandes ínfulas y más grandes aspiraciones, pero esto no es un ejército que sale a la frontera con la Gran Llaga para combatir engendros, muchacho, sino uno que vela por la seguridad de la ciudad y por la de nuestra Sede Amyrlin'

 Jimar Chubain continúa  'con todo y con eso, el entrenamiento es muy duro, y muchos no consiguen llegar a prosperar '

 Claiman piensa que defender a la Sede puede ser más peligroso que estar en la Llaga, pero se mantiene impasible.

 Jimar Chubain dice 'necesito saber si estás dispuesto a fregar letrinas y cepillar caballos, porque esas tareas son tan importantes como saber luchar y mantener la espada preparada'

 Claiman dice 'no todos debemos morir en la Llaga señor, la lucha contra el Oscuro debe hacerse en todas partes'

 Jimar Chubain asiente complacido con la respuesta.

 Claiman dice 'y estoy dispuesto a hacer todo aquello que se me ordene, señor'

 Jimar Chubain dice 'veo que tienes las ideas claras y por la Luz espero que siga siendo así después de un mes con nosotros. De otro modo, te invitaremos a marchar'

 Claiman piensa que la entrevista está yendo bien, pero pese a todo decide mantenerse firme sin dar un ápice de ceder en sus intenciones.

 Jimar Chubain deja la pipa y se levanta de nuevo.

 Jimar Chubain dice 'algo mas que decir?'

 Claiman duda un momento y a continuación añade  'sí señor, no he venido aquí simplemente a hablar, cuáles son mis primeras tareas?'

 Jimar Chubain se ríe con ganas.

 Jimar Chubain dice 'no corras tanto, muchacho, el temple y la paciencia son buenos consejeros.  En cuanto salgas de aquí busca al intendente para que te asigne un camastro y un armario'

 Claiman dice 'pese a todo, no creo que un hombre cruzado de brazos sea lo que necesitáis, me equivoco?'

 Jimar Chubain golpea ligeramente el tablero de la mesa con la cazoleta de la pipa.

 Jimar Chubain dice 'yo sere quien diga lo que necesitamos, entendido?'

 ahora la expresión del capitán es seria.

 Claiman se sobresalta un instante por el golpe y el grito, pero se recompone y asiente con un gesto rápido a la vez que dice 'entendido, señor'

 Jimar Chubain dice 'eso está mejor. Acostúmbrate a no rebatir ni adelantarte, Claiman '

 Jimar Chubain dice 'nos vendrá bien alguien que se ocupe en los establos después de los entrenamientos'

 Claiman toma nota mental de la orden, no se le olvidará.

 Claiman dice 'a ese trabajo no me costará adaptarme, señor'

 Jimar Chubain dice 'pronto sabrás quien se ocupara de dichos entrenamientos. No te preguntaré si sabes usar un arma porque aquí siempre entendemos que no, y deberás empezar desde cero al ritmo que marque tu instructor, entendido?'

 Claiman asiente con un gesto de cabeza.

 Claiman dice 'entendido, señor'

 Jimar Chubain dice 'esta bien, puedes retirarte... y que la Luz te guie '

 Claiman dice 'que la luz os guíe, señor'

 Claiman se cuadra y saluda de forma militar a su capitán.

 Jimar Chubain taconea y saluda a Claiman antes de volver a su asiento desde donde llama a uno de los guardias de la puerta.

 El guardia hace un gesto a Claiman para que lo siga fuera del despacho y el muchacho lo acompaña con paso decidido.

De Claiman. El inicio.



Tar Valon era la ciudad presidida por la Torre Blanca, el lugar donde el Poder lo tocaba todo con la gracia de las Aes Sedai, esas mujeres misteriosas que, para bien o para mal, atraían la atención de todo el mundo. Así ocurría también en las aldeas que se encontraban a orillas del río que fluía alrededor de la gran urbe.

 Y la casa de Claiman no iba a ser distinta. Ya desde tiempo atrás, cuando Claiman era simplemente un bebé, estaba fuertemente vinculada a la torre, puesto que su hermano mayor había partido a poner su espada bajo su servicio. Desde entonces pocas habían sido las noticias que habían tenido de él, no obstante, la vida de un soldado es una vida de entrega, en la que todos los lazos familiares se ven fuertemente devilitados ante otra serie de compromisos que en ocasiones llegan a ir más allá de lo comprensible y razonable. Si bien las noticias de Claiol habían sido pocas, estas habían entusiasmado al buen Claiman, quien, alimentado ya desde pequeño por aventuras y desventuras que se relataban en las frías noches al lado del fuego, había decidido hunirse también a la guardia de la Torre, con un objetivo claro, intentar mantener a ralla al Oscuro, con la Luz guiándolo para siempre.
 Hoy es el día en que la aventura comienza, el día en el que al amanecer, y tras ayudar a su padre con los caballos pondrá rumbo a la Torre Blanca para iniciar allí su entrenamiento.

miércoles, 13 de abril de 2016

Requisitos ascenso 2º grado para todas las asos


Requisitos de Ascenso Aprendiz (TORRE BLANCA)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad en arma a eleccion a 90%

Segundo Ataque a 75%

Acechar a 75%

Trepar  a 75%

Nadar a 75%

Alerta a 75%.

Rastrear a 75%

Llama y Vacio a 75%.

Soltura en Arma elegida a 75%

Dos habilidades elegidas libremente a 75%

 

Requisitos de Ascenso Aceptada (TORRE BLANCA)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Concentracion a 90%

Brazos de Aire a 90%

Rayo de Escarcha o Bola de Fuego a 75%

Neutralizar Guarda a 75%

Deshacer tejidos a 75%

Identificar a 75 %

Intimidar a 75%

Voluntad de Hierro a 75%

Luz a 90%

Percepcion a 90%

 

 

Requisitos de Ascenso Dedicado (TORRE NEGRA)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Concentracion a 90%

Brazos de Aire a 90%

Rayo de Escarcha o Bola de Fuego a 75%

Neutralizar Guarda a 75%

Deshacer tejidos a 75%

Identificar a 75 %

Intimidar a 75%

Segundo Ataque a 75%

Percepcion a 75%

Dos habilidades o tejidos elegidos libremente a 75%

 

 

Shae'en (Algai, PUEBLO AIEL)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad Lanza Aiel a 90%

Segundo Ataque a 75%

Trepar  a 75%

Merodear a 90%

Acechar a 75%.

Rastrear a 75%

Alerta a 75%.

Soltura en Lanza Aiel a 75%

Tres habilidades elegidas libremente a 75%

 

Shae'en (Sabia, PUEBLO AIEL)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Concentracion a 90%

Brazos de Aire a 90%

Rayo de Escarcha o Bola de Fuego a 75%

Neutralizar Guarda a 75%

Deshacer tejidos a 75%

Intimidar a 75%

Voluntad de Hierro a 75%

Tres habilidades o tejidos elegidos libremente a 75%

Nota: si el pj quiere rolear como caminante de sueños, debera tener Puente entre Mundos a 75%

Y roleos al respecto que vayan mostrando su evolucion en dicha materia.

 

Tripulante mujer ENCAUZA (PUEBLO ATHA’AN MIERE)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Concentracion a 90%

Brazos de Aire a 90%

Rayo de Escarcha o Relampago a 75%

Neutralizar Guarda a 75%

Escudo Eolico a 75%

Secar a 75%

Compostura o Esp en Danza de las Nubes a 75%

Voluntad de Hierro a 75%

Dos habilidades o tejidos elegidos libremente a 75%

 

 

 

Tripulante mujer TROTA (PUEBLO ATHA’AN MIERE)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad Daga a 90%

Segundo Ataque a 75%

Trepar  a 90%

Navegar a 90%

Nadar a 90%

Trueque a 90%.

Esp en Trueque a 75%

Conocimiento a 75%.

Esquivar a 75%

Alerta a 75%

Dos habilidades elegidas libremente a 75%

 

 

Tripulante hombre GUERRERO(PUEBLO ATHA’AN MIERE)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad arma a Eleccion a 90%

Segundo Ataque a 75%

Trepar  a 90%

Navegar a 90%

Nadar a 90%

Trueque a 90%.

Llama y Vacio a 75%

Soltura en arma a Eleccion a 75%.

Esquivar a 75%

Alerta a 75%

Dos habilidades elegidas libremente a 75%

 

 

Soldado (HIJOS DE LA LUZ)

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad en arma a eleccion a 90%

Segundo Ataque a 75%

Trepar  a 75%

Nadar a 75%

Despellejar/Minar a 75%.

Rastrear a 75%

Llama y Vacio a 75%.

Soltura en Arma elegida a 75%

Tres habilidades elegidas libremente a 75%

 

Soldado (Trota o Guerrero) (COMPAÑIA)

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad en arma a eleccion a 90%

Segundo Ataque a 75%

Trepar  a 75%

Nadar a 75%

Despellejar/Minar a 75%.

Rastrear(asesino)/Llama y Vacio(Maestro Arma)/Tocar (bardo)/Husmear (husmeador) a 75%

Esquivar a 75%.

Soltura en Arma elegida a 75%

Tres habilidades elegidas libremente a 75%

 

Soldado (Guerrero/a SEANCHAN)

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad en arma a eleccion a 90%

Segundo Ataque a 75%

Trepar  a 75%

Nadar a 90%

Navegar a 90%

Despellejar/Minar a 75%.

Alerta a 75%

Esquivar a 75%.

Soltura en Arma elegida a 75%

Llama y Vacio a 75%

Dos habilidades elegidas libremente a 75%

 

Iniciada (Suldam trotamundos mujer SEANCHAN)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad arma a Eleccion a 90%

Segundo Ataque a 75%

Trepar  a 75%

Navegar a 90%

Nadar a 90%

Trueque a 90%.

Atar Damane a 75%

Merodear a 90%.

Esquivar a 75%

Alerta a 75%

Dos habilidades elegidas libremente a 75%

 

 

AsesinoTROTA (Seanchan)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad arma a Eleccion a 90%

Segundo Ataque a 75%

Trepar  a 75%

Navegar 90%

Nadar a 90%

Acrobacias a 75%.

Ocultarse a 75%

Forzar a 75%.

Esquivar a 90%

Alerta a 75%

Dos habilidades elegidas libremente a 75%

 

Erudito/Erudita (Cantor CONSEJO OGIER)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad arma a Eleccion a 90%

Trueque a 75%

Trepar  a 75%

Nadar a 75%

Amaestrar a 75%.

Conocimiento a 75%.

Recoger Madera a 75%

Bayas o Saber Animal a 75%

Dos habilidades elegidas libremente a 75%

 

Erudito/Erudita (Guerrero CONSEJO OGIER)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad arma a Eleccion a 90%

Segundo Ataque a 75%

Trepar  a 75%

Nadar a 75%

Trueque a 75%.

Llama y Vacio a 75%

Soltura en arma a Eleccion a 75%.

Esquivar a 75%

Alerta a 75%

Tres habilidades elegidas libremente a 75%

 

GUERRERO Trolloc (Ejercito de la Sombra)

 

Oro: 2000 monedas

Mapa: Un minimo de 25% de mapa explorado.

Puntos Quest: Un minimo de 500 pqs totales conseguidos.

Habilidades:

Habilidad arma a Eleccion a 90%

Segundo Ataque a 75%

Trepar  a 75%

Merodear a 90%

Evaluar a 75%.

Soltura en arma a Eleccion a 75%.

Esquivar a 75%

Alerta a 75%

Acechar a 75%

Tres habilidades elegidas libremente a 75%

 

 

Una vez se completen todos los requisitos, las historias (roleos, relatos, etc) asi como otras cosas no mencionadas referentes a la actitud y ayuda  prestada por el jugador en la Asociacion, seran evaluados por el lider de la misma. Si este lo estima oportuno, se podra pedir alguna mision extra, con roleo o historia pertinente, antes de proceder a considerar apto al jugador para ascender de rango.